La Fundación Española del Corazón (FEC) advierte de que las personas que fuman tienen entre dos y tres veces más riesgo de tener un accidente cardiovascular que los no fumadores, ya que el tabaco favorece la aparición de trombos y fomenta la acumulación de colesterol ‘malo’ y la reducción del colesterol ‘bueno’. Dejar de fumar tiene consecuencias positivas inmediatas para la presión arterial, ya que la salud cardiovascular mejora después de dejar este hábito tan dañino.
La tensión puede variar, como hemos dicho, según circunstancias personales. Unos valores anormales nos indicarán que algo no marcha bien. Por ejemplo, las causas de la variación de tensión respecto a lo que se considera sano y normal, pueden ser las hormonas, algún problema de riñón o de los vasos sanguíneos e incluso la cantidad de agua y sal que tenemos en el cuerpo. También, la edad influye negativamente: cuanto más mayores, más riesgo de hipertensión y por tanto, de sufrir un accidente cardiovascular.
Si concretamos sobre la prevalencia, “la hipertensión arterial en adultos afecta a alrededor del 30 o 45 por ciento de la población. Es más común en edad avanzada (llegando a más del 60 por ciento en personas con más de 60 años). La HTA fue el líder global en contribuir a la muerte súbita con casi 10 millones de muertes en 2015”, puntualiza Antonio Castro Fernández, responsable del Área de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Sevilla y presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC).

Se recomienda que mantengamos un control de nuestra presión arterial para comprobar que no sufrimos ningún desnivel, ni bajos ni altos, en nuestra tensión. No es necesario hacerlo todos los días, ni cada semana, pero cada vez que acudas al médico es conveniente que te mida la tensión. Si sufres algún problema de peso o de alimentación u otras enfermedades como colesterol, es más conveniente medir la tensión con más frecuencia, para asegurarte de que no deriva en otros problemas.
En casi todos los países de ingresos altos, el diagnóstico y tratamiento generalizado de esas personas con medicamentos de bajo costo ha propiciado una reducción significativa de la proporción de personas con tensión arterial elevada, así como de la tensión arterial media en todas las poblaciones, lo que ha contribuido a reducir la mortalidad por enfermedades del corazón. Por ejemplo, el 31% de los adultos en la Región de las Américas de la OMS padecía tensión arterial elevada en 1980, en comparación con 18% en 2014.
En los niños, la presión arterial es menor que en los adultos. Un niño tiene la tensión alta cuando la presión arterial sistólica es igual o superior  a 140 mmHg y la presión diastólica supera los 90 mmHg. La causa más importante de la hipertensión en niños suele ser  el exceso de peso, pero también las enfermedades del riñón o los trastornos hormonales. Es muy importante controlarlo para evitar complicaciones, planificarles una dieta sana y equilibrada y tomar medicamentos prescritos por el médico si fuera necesario.
Por tanto, tienes una presión arterial normal si te encuentras dentro de dichos valores. Lo más recomendable sería tener una presión sistólica que no supere los 12 cm (máximo 13) y la diastólica por debajo de los 9 cm de Hg. Cabe destacar que con la edad, la tensión tiende a subir, puesto que los vasos sanguíneos pierden elasticidad. Los valores normales de presión arterial son por tanto algo más elevados que durante la edad adulta.
Los cambios saludables en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir el desarrollo de la presión arterial alta. Los cambios en el estilo de vida saludables incluyen elegir Alimentación saludable hábitos, tales como el plan alimentario DASH (en inglés), estar físicamente activo, mantener un peso saludable, dejar de fumar (en inglés) y el manejo del estrés.
La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.
Este resumen le ayudará a aprender cómo se mide la presión arterial en casa. Se escribió para ayudarles a usted y a su médico a decidir si es conveniente que se mida la presión arterial en casa. Este resumen le informará también de las investigaciones sobre los monitores para la presión arterial y le sugerirá preguntas que puede hacerle a su médico.
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Los métodos oscillométricos a veces son usados en mediciones a largo plazo y a veces en la práctica general. El equipo es funcionalmente similar al del método auscultatorio, pero, en vez de usar el estetoscopio y el oído del experto, tiene en el interior un sensor de presión electrónico (transductor) para detectar el flujo de sangre. En la práctica, el sensor de presión es un dispositivo electrónico calibrado con una lectura numérica de la presión sanguínea. A diferencia del intrínsecamente exacto manómetro del mercurio, para mantener la exactitud, la calibración debe ser chequeada periódicamente. En la mayoría de los casos el brazalete es inflado y desinflado por una bomba y una válvula operadas eléctricamente, que se pueden ajustar en la muñeca (elevada a la altura del corazón), aunque se prefiera la parte superior del brazo. Estos instrumentos varían ampliamente en exactitud, y deben ser chequeados en intervalos específicos y recalibrados si fuera necesario.
Llevar una alimentación equilibrada y rica en frutas y verduras es esencial para conseguir bajar la tensión arterial alta. Además de todos los remedios naturales que te hemos comentado hay otra serie de hábitos alimenticios que te pueden servir de mucha ayuda contra la hipertensión. Entre otras cosas, hay que intentar evitar las comidas con altos contenidos en grasa, especialmente aquellas que contienen grasas trans o saturadas. Asimismo, hay que evitar en la medida de lo posible los productos de panadería que incluyan glutamato, del mismo modo que las comidas precocinadas y los alimentados enlatados o envasados. Evita también los pasteles, los caramelos y los refrescos azucarados. Y los más cafeteros, por mucho que les duela, deben reducir su consumo de cafeína si quieren que su tensión arterial disminuya.
Un estudio publicado en la revista Open Heart indica que el azúcar puede ser más nocivo que la sal para la tensión. Y en especial el sirope de maíz (fructosa) que se utiliza en alimentos procesados, zumos industriales y refrescos. Según esta investigación, si el 25% de las calorías de las dieta provienen del azúcar aumenta por tres el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular ya que aumenta sensiblemente la tensión. Aquí te dejamos algunos de los alimentos que tienen más azúcar de lo que crees.
Financiamos las investigaciones. La investigación que financiamos hoy ayudará a mejorar nuestra salud futura. Nuestro División de Ciencias Cardiovasculares (en inglés) y su Rama de Biología Vascular e hipertensión (en inglés) supervisa la investigación que financiamos en la regulación de la presión arterial, las vías involucradas en la presión arterial alta y las complicaciones que surgen debido a una presión arterial alta no controlada. El Centro para la Traducción de Investigación y la Implementación de la Ciencia (en inglés) apoya estas investigaciones para traducir estos descubrimientos en prácticas clínicas. Busque el NIH RePORTER (en inglés) para obtener información  sobre las investigaciones que el NHLBI financia sobre presión arterial alta.
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