Otra de las cuestiones que surgen más a menudo, es acerca de la frecuencia con la que debemos tomarnos la tensión. ¿Cada cuánto tiempo? Si tienes más de 40 años, deberías tomártela al menos una vez al año, mientras que los menores de esta edad pueden hacerlo cada 3 años siempre que los resultados sean normales. Por supuesto, si tienes alguna enfermedad, debes aumentar la frecuencia.


Hipertensión sistólica en el programa de ancianos. Desde 1984 a 1996, el NHLBI apoyó la Hipertensión sistólica en el Programa de Ancianos (SHEP, por sus siglas en inglés), que estudiaba el tratamiento de hipertensión en adultos mayores de 60 años que sufrían de presión arterial alta. El estudio descubrió que las medicinas para hipertensión pueden reducir el riesgo a sufrir un derrame cerebral.

La presión arterial alta puede causar problemas a la madre y a su bebé. La presión arterial alta puede dañar los riñones de la madre y otros órganos, además, puede causar un nacimiento prematuro y peso bajo al nacer. Si está pensando en tener un bebé y sufre de hipertensión, consulte con su médico para que pueda seguir indicaciones para reducir o controlar su presión arterial alta antes y durante el embarazo.
¿Tienes hipertensión o crees que puedes tenerla? Si es así pide cita con tu médico y empieza a medirte de manera constante la presión arterial. Es fundamental el control sistemático y poder hacer un análisis de su evolución. Si bien, lo mejor que puedes hacer es aprender a prevenir dichas subidas y saber cómo bajar la tensión arterial rápidamente en casa si es necesario.
Si toma dos o más medicamentos al mismo tiempo, la forma en que su cuerpo procesa cada medicamento puede cambiar. Cuando esto sucede, aumenta el riesgo de efectos secundarios de cada medicamento. Alguno de los medicamentos puede no funcionar como debería. Asegúrese de que su médico sepa qué medicamentos está tomando. Esto incluye todos los medicamentos de venta libre y recetados, las vitaminas y los suplementos a base de hierbas.
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
La presión alta o hipertensión quiere decir que nuestro corazón está trabajando mucho más de la cuenta para poder bombear la sangre. Esto es algo muy peligroso ya que puede provocar un ataque cardíaco, un desorden renal o una trombosis cerebral. Por o tanto, debemos llevar un control sobre nuestra presión arterial. A continuación en Demedicina te mostramos cómo bajar la tensión con remedios naturales.

La presión sanguínea es la tensión ejercida por la sangre que circula sobre las paredes de los vasos sanguíneos, y constituye uno de los principales signos vitales. La presión de la sangre disminuye a medida que la sangre se mueve a través de arterias, arteriolas, vasos capilares, y venas; el término presión sanguínea generalmente se refiere a la presión arterial, es decir, la presión en las arterias más grandes, las arterias que forman los vasos sanguíneos que toman la sangre desde el corazón. La presión arterial es comúnmente medida por medio de un esfigmomanómetro, que usa la altura de una columna de mercurio para reflejar la presión de circulación (ver Medición no invasiva más abajo). Los valores de la presión sanguínea se expresan en milímetros del mercurio (mmHg), a pesar de que muchos dispositivos de presión vascular modernos ya no usan mercurio.


Estas cifras se utilizan de forma orientativa para clasificar el estado de tensión arterial según el grupo de población en personas sanas y sin ningún tipo de alteración. En el momento en el que se detecta una alteración se debe de realizar un estudio en el que, tras varias mediciones y a distintas horas de distintos días, se compruebe que esta persona tiene una alteración pasándose a investigar la causa del desajuste. Entre las alteraciones que mayor incidencia de prevalencia padece la población nos encontramos de tipo endocrino, cardiocirculatorio o renal.  Estas alteraciones influyen sobre la presión arterial aumentando y o disminuyéndola:
Yoga, taichí, etc., son técnicas de relajación. Elige la que más vaya contigo, porque realmente pueden ayudarte a canalizar el estrés y a reducir los valores de tu tensión. Y es que cuando estamos estresados nuestro ritmo cardíaco se acelera, ya que nuestro cuerpo libera adrenalina para mantenernos en guardia. Aprende a vencer el estrés en solo 5 pasos.
Estar físicamente activo. Existen muchos beneficios de estar físicamente activo y realizar la cantidad recomendada de actividad física cada semana. Los estudios muestran que la actividad física puede ayudar a reducir y controlar los niveles de presión arterial alta. Antes de comenzar un programa de ejercicios, pregúntele a su médico qué nivel de actividad física es el adecuado para usted.

Hasta hace relativamente poco las cifras de tensión arterial o TA para considerar que una persona sufre HTA eran superiores a 140 de sistólica y/o 90 de diastólica. Pues bien, la AHA —Asociación Americana del Corazón— y la ACC —Colegio Americano de Cardiología—, ambos de EEUU, han decidido modificar los rangos de tensión arterial a partir de los cuales se debe considerar que una persona sufre HTA. Estas nuevas cifras son (tomado del artículo original, Whelton PK, et al. 2017 High Blood Pressure Clinical Practice Guideline, Hypertension; pp.: 22).

La presión arterial normal para un adulto promedio es de 115/75. Y es elevada si es igual o superior a 140/90 mmHg. No obstante, hay que tenerla controlada si pasa también de lo normal, ya que en este tramo se considera prehipertensión y el problema podría irse agravando, corriendo el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, una insuficiencia cardíaca, un ataque cardíaco, una enfermedad renal o incluso muerte prematura.
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