Teóricamente, los vasos sanguíneos son autorregulados, o sea, ellos se dilatan o se comprimen en consonancia con el volumen de sangre circulante, de forma a mantener la presión arterial más o menos constante. Si el volumen de la sangre disminuye un poco, los vasos se comprimen (vasoconstricción); si el volumen de la sangre aumenta un poco, los vasos se dilatan (vasodilatación). Por supuesto que existe un límite: si el volumen de la sangre disminuye mucho o aumenta de forma excesiva, por más que las arterias se compriman o se expandan, ellas no van a conseguir mantener la presión arterial en un nivel adecuado.

A día de hoy, “la hipertensión arterial es la enfermedad crónica más frecuente en España, y las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte en países occidentales”, afirma Rodilla. En este grupo de patologías se incluyen la cardiopatía isquémica que subyace al infarto de miocardio, así como las complicaciones cerebrovasculares, como el ictus cerebral y los ataques isquémicos transitorios, sin olvidarnos de enfermedades renales como la insuficiencia renal, así como enfermedades de las arterias periféricas como la claudicación intermitente y, finalmente, patologías de las arterias de la retina.


La sal es la principal causante de la retención del líquido agregando mucha más presión a nuestro organismo. Debemos consumir menos de una cucharadita de sal al día. Ten en cuenta que entre el 35%-40% de la población de España es hipertensa, y buena parte de la culpa la tiene el excesivo consumo de sal que realizamos. Los españoles consumen aproximadamente el doble de la cantidad de sal recomendada, y rara vez apuestan por sales naturales o alternativas, como la sal marina. Es evidente que la sal sirve para aportar nutrientes necesarios para el organismo y que también aporta sabor a las comidas, pero hay que vigilar su consumo e intentar limitarse a los 2 gramos por día que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Empieza tu día tomando un plato de avena . Esta no sólo regulará la presión arterial, sino que además es muy efectiva para regular el colesterol alto. Numerosos estudios también han demostrado que tomar avena es muy beneficioso para el presión arterial. El 73% de los pacientes hipertensos que comen avena todos los días durante 12 semanas reducen o incluso eliminan la necesidad de tomar medicamentos para la tensión alta. Los estudios también sostienen que tomar avena todos los días puede llegar a suponer un ahorro de unos 150 euros al año en medicamentos para la hipertensión.
Para poder saber el valor de la presión arterial normal cabe destacar el hecho de que son muchos los factores que influyen en los valores de presión arterial de cada persona como, por ejemplo, el sexo, la edad, los hábitos, la alimentación, etc. Así como también otras variables del momento en que se toma la tensión como el esfuerzo, la digestión, las emociones, los excitantes, el sueño, entre otros factores.
Una de las razones para visitar al médico regularmente es hacerse chequeos de la presión arterial. Los chequeos rutinarios de la presión arterial ayudarán a identificar una elevación temprana de la presión arterial aun si usted se siente bien. Si hay indicación de que la presión arterial está alta en dos o más chequeos, el médico puede pedirle que se mida la presión arterial en casa a diferentes horas del día. Si la presión se mantiene alta, incluso cuando usted está relajado, el médico podría sugerirle ejercicios, cambios en su dieta y, muy probablemente, medicamentos.

Los monitores invasivos de presión vascular son sistemas de monitoreo de presión diseñados para adquirir la información de la presión para la exhibición en una pantalla y el procesamiento. Hay una variedad de monitores invasivos de presión vascular para trauma, cuidado intensivo, y usos en la sala de operaciones. Estos incluyen los de presión simple, presión dual, y el de multiparámetro (es decir presión/temperatura). Los monitores pueden ser usados para la medida y el seguimiento de la presión arterial, venosa central, arterial pulmonar, auricular izquierda, auricular derecha, arterial femoral, de la vena o arteria umbilical, e intracraneal.
Como te hemos ido diciendo a lo largo de este artículo, la mejor forma de diagnosticar la hipertensión (aparte de que con los síntomas de tensión alta) es atendiendo a una medición con un aparato especializado. Puedes hacerlo en el centro de salud o en casa. De hecho, algunos profesionales recomiendan medirla en casa (siempre que el aparato sea de fiar) ya que los resultados pueden ser más confiables. ¿Por qué? Porque así podemos elegir un momento en el que estemos tranquilos, escoger la mejor hora y permanecer sentado tranquilamente unos minutos antes de hacernos la prueba. Si venimos de caminar o agitados por cualquier motivo, los resultados pueden variar.
Comer sin sal. Casi lo primero que suele recomendar el médico a los pacientes con presión alta es quitarse la sal de las comidas. Sin embargo, solo 2 de cada 10 personas son sensibles a la sal y pueden llegar a mejorar con esta medida. Descubre algunos alimentos con sal oculta... ¡y evítalos! Beneficios del potasio. 
Estudios recientes recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio más que reducir drásticamente la sal. Los más ricos en potasio son frutas (plátano, chirimoya) y verduras (acelgas, espinacas, coles). Otros serían los lácteos, las legumbres, las setas (champiñón) y los frutos secos.
La tensión o la presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias, es decir, presión de la sangre cuando circula por los vasos sanguíneos. Como ya hemos advertido otras veces desde Bekia Salud, la hipertensión es la principal enfermedad provocada por niveles de inadecuados de presión arterial y trae serias consecuencias para la salud. Entre las consecuencias se encuentran las enfermedades cardivasculares, principal causa de muerte en nuestro país, por problemas como infartos o derrames cerebrales. Por tanto, hay que tratar siempre te mantener unos niveles normales de presión arterial, así como diagnosticar rápidamente cualquier posible trastorno relacionado con la tensión.
Esta nueva valoración de las cifras de HTA trastocará las estadísticas, eso es lógico dado que ahora se considerará hipertensa a la persona que antes no lo era. Lo que me preocupa es que pueda existir una tendencia a medicalizar una enfermedad de forma generalizada sin ahondar en otras pautas de cuidados que pudieran tener un efecto destacado en el control de la HTA, como se ha indicado más arriba.
Parte del peligro de tener hipertensión es que no tiene ningún síntoma. Incluso si usted no puede "sentir" lo, hipertensión pone una tensión en todo el sistema circulatorio. Con el tiempo, su corazón y arterias pueden ser menos eficaces en el bombeo de sangre a los órganos que dependen de una fuente nutritiva de la sangre, como los riñones, ojos, y el cerebro.
No existe suficiente investigación para saber si el medirse la presión arterial en casa, con o sin apoyo adicional (como cursos o recordatorios telefónicos) ha ayudado a las personas a reducir el número de medicamentos que tenían que tomar, la cantidad de cada medicamento que tenían que tomar, o el número de veces que necesitaron acudir a un médico. Los investigadores no han establecido qué tipo de apoyo adicional, de un médico o clínica, sería mejor para ayudar a las personas a medirse la presión arterial en casa.

Si la hipertensión es de inicio reciente, es decir, no existía antes y se presentó durante el embarazo, la mayoría de los médicos decide no indicar tratamiento con medicamentos, a menos que los valores sean por encima de 160mmHg de presión sistólica o 110mmhg de presión diastólica. Si después de 12 semanas del parto la hipertensión todavía está presente, el tratamiento con medicamentos debe considerarse en mujeres con presión arterial por encima de 140/90mmHg.
El objetivo por tanto para los servicios de salud será conseguir que las cifras de TA no suban de 130/80 mmHg como medio teórico de evitar las complicaciones derivadas de la HTA como factor de riesgo para otras patologías como las cardiovasculares o las patologías renales crónicas. Hacer especial hincapié en las cifras de TA elevada va a ser crucial. Y aquí el papel de los enfermeros es indiscutible. Por supuesto, la vigilancia en enfermos con patologías como diabetes, cardiopatías y/o ERC, entre otras enfermedades crónicas, sigue siendo igual de importante.
Un valor sistólico mínimo puede ser estimado aproximadamente por palpación, sin ningún equipo, un método usado más frecuentemente en situaciones de emergencia. La palpación de un pulso radial indica una presión sanguínea mínima de 80 mmHg (11 kPa), un pulso femoral indica por lo menos 70 mmHg (9,3 kPa), y un pulso en la arteria carótida un mínimo de 60 mmHg (8,0 kPa). Sin embargo, un estudio indicó que este método no era lo suficientemente exacto y con frecuencia sobrestimaba la presión sanguínea sistólica del paciente.6​ Un valor más exacto de la presión sanguínea sistólica puede ser obtenido con un Esfigmomanómetro y palpando para cuando retorna un pulso radial.7​ Debido a que una presión diastólica no puede ser obtenida con este método, las presiones arteriales obtenidas por la palpación se anotan como "/P".8​
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