La Asociación Americana del Corazón, la Sociedad Americana de Hipertensión, la Sociedad Europea de Hipertensión, y otros grupos afines reconocen la dificultad para determinar el verdadero nivel de la presión arterial de las personas sobre la base de una o dos mediciones en el momento de una visita al médico. Estas muy respetadas organizaciones recomiendan el monitoreo en el hogar con el fin de obtener una estimación inicial y fiable de su verdadera presión arterial. Obtener estas lecturas en casa son una buena herramienta para que usted y su médico tengan la información necesaria para tomar las mejores decisiones sobre su tratamiento.
Un descenso abrupto de la presión arterial puede ser peligroso. Un cambio de solo 20 mmHg, como un descenso de 110 a 90 mmHg de presión sistólica, puede provocar mareos y desmayo si el cerebro no recibe el suministro adecuado de sangre. Los aumentos importantes de la presión arterial, como aquellos provocados por un sangrado no controlado, infecciones graves o reacciones alérgicas, pueden poner en riesgo la vida.
Esta tensión o presión arterial está compuesta por dos cifras cuando realizamos la medición. La primera cifra es la correspondiente a la presión arterial generada en la sístole del corazón (contracción de la cámara del corazón “aurícula” que inyecta la sangre hacia el “ventrículo” correspondiente, izquierdo o derecho) donde la sangre de los ventrículos es impulsada hacia los pulmones (si es la aurícula derecha) o hacia el resto del  cuerpo (si es la aurícula izquierda).

Puede consultar las listas oficiales  percentiles de presión de la sangre, elaborados con la altura, peso e índice de masa corporal (IMC) de datos de ciertos grupos de niños y adultos. Los gráficos están disponibles en todas las clínicas. PA superior a los niveles normales se refiere como la PA alta o hipertensión. La condición en la que    los niveles normales de presión arterial tienen experiencia más baja se denomina como la hipotensión. Resultados del envejecimiento en los niveles más altos de la PA. Aparte de esto, el estrés físico o emocional, dieta inadecuada, el consumo excesivo de sal común, estilo de vida sedentario, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, el consumo excesivo de cafeína, la nicotina, las pastillas anticonceptivas, la predisposición genética, los antecedentes familiares, el exceso de peso o la obesidad pueden afectar los niveles de presión arterial. Los niveles también varían según la altura. Las mujeres pueden experimentar presión arterial alta o baja durante el embarazo. Las mujeres menopáusicas en general, tienen niveles más altos de PA  ya que los niveles de estrógeno bajan significativamente. La hormona femenina estrógeno ayuda a regular los niveles de presión arterial.


La hipertensión arterial y su tratamiento tienen varios hándicap evidentes, dice Castro. En primer lugar, “la ausencia de síntomas en el inicio de la enfermedad, que impide su diagnóstico y la percepción por parte del paciente. En segundo lugar, la adherencia al tratamiento farmacológico, muchas veces con incumplimientos involuntarios, que hay que empeñarse en evitar. Y por último, la también percepción inadecuada de que los cambios en ‘mi’ estilo de vida son pérdida de calidad de ésta, cosa que es precisamente todo lo contrario cuando se lleva a efecto”.
Peroxfarma ha sido beneficiaria del Fondo Europeo de Desarrollo Regional cuyo objetivo es mejorar la competitividad de las Pymes y gracias al cual ha puesto en marcha un Plan de Internacionalización con el objetivo de mejorar su posicionamiento competitivo en el exterior durante el año 2018. Para ello ha contado con el apoyo del Programa XPANDE de la Cámara de Comercio de Barcelona.
Yoga, taichí, etc., son técnicas de relajación. Elige la que más vaya contigo, porque realmente pueden ayudarte a canalizar el estrés y a reducir los valores de tu tensión. Y es que cuando estamos estresados nuestro ritmo cardíaco se acelera, ya que nuestro cuerpo libera adrenalina para mantenernos en guardia. Aprende a vencer el estrés en solo 5 pasos. 

Los valores de tensión arterial pueden variar por diversas razones, la edad y el sexo son algunas de ellas. A lo largo de nuestra vida esperamos siempre mantener una presión arterial normal, pero con el pasar de los años los valores van variando y muchas veces no sabemos por qué, lo que genera un estrés innecesario en nosotros por no entender del todo lo que sucede.
Lo recomendable es tener una presión sistólica que no supere los 120 mm y la diastólica siempre por debajo de 90 mm. Por tanto, una tensión arterial óptima sería la que se encontrara por debajo de 120 mm y por debajo de 80mm. La tensión arterial normal generalmente se encuentra entre 120 y 129 mm en la sistólica y entre 80 y 84 mm en la diastólica. Cuando los valores son iguales o superiores a 140 mm y a 90 mm, nos indica una tensión alta o hipertensión. Si por el contrario son valores iguales o inferiores a 100 mm y a 60 mm, se trata de una tensión baja o hipotensión.
El corazón transporta la sangre a todas las partes del cuerpo a través de ciertos vasos llamados arterias. La presión arterial es la fuerza de la sangre que empuja adelante a través del cuerpo y contra las paredes de las arterias. Entre mayor es la presión arterial, mayor es el riesgo de sufrir un derrame cerebral, un infarto, una insuficiencia cardíaca, una insuficiencia renal o la muerte.

El brazalete es inicialmente inflado a una presión superior a la presión sanguínea sistólica, y después, durante un período de cerca de 30 segundos, se reduce hasta llegar a un nivel por debajo de la presión diastólica. Cuando el flujo de sangre es nulo (presión del brazalete excediendo la presión sistólica), o sin obstáculo (presión del brazalete debajo de la presión diastólica), la presión del brazalete será esencialmente constante. Es esencial que el tamaño del brazalete sea el correcto: los brazaletes de tamaño insuficiente pueden dar una presión demasiado alta, mientras que los brazaletes de gran tamaño muestran una presión demasiado baja. Cuando el flujo de sangre está presente, pero restringido, la presión del brazalete, que es monitoreada por el sensor de presión, variará periódicamente en sincronía con la expansión y contracción cíclicas de la arteria braquial, es decir, oscilará. Los valores de la presión sistólica y diastólica son computados usando un algoritmo, no son realmente medidos desde los datos en bruto. Los resultados computados son exhibidos en una pantalla.

La tensión arterial baja, es un trastorno menos común. Sin embargo, es algo que también se da. Puede que hayas escuchado muchas veces que a alguien le ha dado un mareo o perdido la consciencia. Estos dos problemas son casi seguro ocasionados por niveles bajos de tensión. Y aunque no suelen ocasionar graves consecuencia, pues la recuperación es pronta, pueden hacer que nos demos un golpe fuerte en la caída, provocando otros daños.

Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal. 
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