Hola hoy desperte mal tome desayuno y seguia mal como a la 1 de la tarde me tome la presion y tenia 140/74 y 61 latidos por minuto anteriormente eh ido a medici y me han dicho que es normal y en itra consulta que posiblemente tenia un soplo y otros medicos disen que no que es producto de una ansiedad y eh dejado todo para mejorar deje cafe alcohol y me alimennto bien pero realmente nose que ha er y presion sigue alta tengo miedo de que sea algo mas grave 

Como te hemos ido diciendo a lo largo de este artículo, la mejor forma de diagnosticar la hipertensión (aparte de que con los síntomas de tensión alta) es atendiendo a una medición con un aparato especializado. Puedes hacerlo en el centro de salud o en casa. De hecho, algunos profesionales recomiendan medirla en casa (siempre que el aparato sea de fiar) ya que los resultados pueden ser más confiables. ¿Por qué? Porque así podemos elegir un momento en el que estemos tranquilos, escoger la mejor hora y permanecer sentado tranquilamente unos minutos antes de hacernos la prueba. Si venimos de caminar o agitados por cualquier motivo, los resultados pueden variar.
La medición invasiva de la presión arterial se utiliza para dar una lectura de la presión sanguínea más precisa , aunque este proceso es un poco complicado. Este método consiste en la inserción de la cánula de una aguja en la arteria radial, femoral, dorsal del pie o braquial. La cánula se conecta a un equipo esterilizado lleno de líquido que está unido a un transductor electrónico de la presión. De esta manera, la presión sanguínea se controla para cada latido y un gráfico de la presión contra el tiempo se muestra en forma de onda, que establece el ritmo individual.
El corazón no deja de ser un músculo más, y también debe entrenarse cada día. La Fundación Española del Corazón (FEC) recomienda llevar a cabo ejercicios beneficiosos para la hipertensión, como caminar, correr, montar en bicicleta o nadar, entre media hora y una hora al día, con una frecuencia de tres a cinco días a la semana; así, el corazón se vuelve más fuerte y es capaz de bombear mejor la sangre, haciendo que la presión de las arterias sea menor y la tensión baje.
En el pasado, la mayor parte de la atención era prestada a la presión diastólica, pero hoy en día es reconocido que son también factores de riesgo la alta presión sistólica y la alta presión de pulso (la diferencia numérica entre las presiones sistólicas y diastólicas). En algunos casos, parece que una excesiva disminución de la presión diastólica puede realmente aumentar el riesgo, debido probablemente a la diferencia creciente entre las presiones sistólicas y diastólicas (ver el artículo sobre la presión de pulso).
Una red de nervios, hormonas y estructuras cerebrales se encarga de regular la presión sanguínea. Es totalmente natural que fluctúe a corto plazo, debido por ejemplo a esfuerzos físicos, excitación mental, consumo de café u otros factores. Sin embargo, las oscilaciones continuadas de la presión arterial, en especial la hipertensión constante, han de ser evaluadas por el médico, puesto que pueden constituir un indicio de ciertas enfermedades o derivar en patologías graves como el infarto cardiaco o el accidente cerebrovascular.
Ira, estrés y preocupaciones: en momentos de ira o de peligro o de estrés, por ejemplo, las glándulas suprarrenales, situadas junto a los riñones, descargan una hormona muy potente llamada adrenalina. Esta sustancia química contrae las arterias haciendo que se eleve la tensión arterial. Es el mismo efecto que ocurre con una manguera cuando estrechamos la boquilla. Por eso, cuando estamos preocupados, sentimos ira o miedo, la tensión arterial puede elevarse un 50% sobre su nivel normal.
Por otra parte, para bajar la tensión arterial también es imprescindible reducir el consumo de estimulantes. Dentro de este grupo entrar el tabaco, el alcohol o las drogas. Es decir, todas las recomendaciones redundan en un mismo sentido. Evitar las sustancias perjudiciales e incidir en una alimentación baja en sal y grasa y rica en frutas, verduras y pescado.

Los analgésicos comunes (llamados antinflamatorios no esteroides, AINE) pueden aumentar la presión arterial al inhibir la producción de sal en los riñones. Esto incluye las pastillas de venta libre como Ipren, Ibumetin, Ibuprofeno, Dicoflenaco y Naproxeno, además de los medicamentos que se dan con prescripción como Celebra. Los analgésicos con la sustancia activa paracetamol son mejores para la presión arterial.
Si le han diagnosticado presión arterial alta, es importante que continúe con su plan de tratamiento. Seguir su plan de tratamiento, tener controles médicos regulares y aprender a monitorear su enfermedad en casa es importante. Hágale saber a su médico si planea embarazarse. Estas indicaciones pueden ayudar a prevenir o retrasar las complicaciones que la presión arterial alta podría causar. Puede que su médico ajuste su plan de tratamiento para reducir o controlar su presión arterial alta.
La presión arterial normal para un adulto promedio es de 115/75. Y es elevada si es igual o superior a 140/90 mmHg. No obstante, hay que tenerla controlada si pasa también de lo normal, ya que en este tramo se considera prehipertensión y el problema podría irse agravando, corriendo el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, una insuficiencia cardíaca, un ataque cardíaco, una enfermedad renal o incluso muerte prematura.
×