“Existen múltiples evidencias clínicas que demuestran que cuanto más alta es la presión arterial, mayor es la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. De igual modo, todos los expertos coinciden en que mantener las cifras de presión por debajo de los valores mencionados reduce de forma significativa el riesgo de complicaciones”, expone Enrique Rodilla Sala, profesor de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y responsable de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Sagunto (Valencia).

La cánula se debe conectar con un sistema lleno de fluido estéril, que está conectado con un transductor de presión electrónico. La ventaja de este sistema es que la presión está constantemente supervisada latido por latido, y puede ser exhibida una forma de onda (un gráfico de presión versus tiempo). Esta técnica invasiva es regularmente empleada en la medicina humana y veterinaria de cuidados intensivos, anestesiología, y para propósitos de investigación.
La hipertensión arterial afecta a mil millones de personas en el mundo y causa cerca de nueve millones de muertes cada año, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A pesar de los serios problemas de salud que puede provocar –es el principal factor de riesgo cardiovascular–, es importante destacar que el control de la presión arterial está en nuestra mano. Por ello, si tu tensión está disparada, y quieres optar por una manera más natural de estabilizar sus niveles, descubre los consejos que te ofrecemos en esta galería y mejora tu salud al tiempo que proteges tu corazón.
Para medir tu presión arterial, un especialista coloca un brazalete inflable alrededor del brazo y mide tu presión arterial mediante un medidor de presión. Una lectura de presión arterial, como se observa en el tensiómetro de la imagen, mide la presión en tus arterias cuando el corazón late (presión sistólica) en el primer número y la presión en las arterias entre cada latido (presión diastólica) en el segundo número.

Un descenso abrupto de la presión arterial puede ser peligroso. Un cambio de solo 20 mmHg, como un descenso de 110 a 90 mmHg de presión sistólica, puede provocar mareos y desmayo si el cerebro no recibe el suministro adecuado de sangre. Los aumentos importantes de la presión arterial, como aquellos provocados por un sangrado no controlado, infecciones graves o reacciones alérgicas, pueden poner en riesgo la vida.
Se recomienda que mantengamos un control de nuestra presión arterial para comprobar que no sufrimos ningún desnivel, ni bajos ni altos, en nuestra tensión. No es necesario hacerlo todos los días, ni cada semana, pero cada vez que acudas al médico es conveniente que te mida la tensión. Si sufres algún problema de peso o de alimentación u otras enfermedades como colesterol, es más conveniente medir la tensión con más frecuencia, para asegurarte de que no deriva en otros problemas.

2. ¿Cómo me dio los números? Empecé con el comúnmente "pares sistólica / diastólica" visto en la literatura - 200/120, 160/100, 140/90, 120/80 y 90/60. A partir de ahí, me interpolados y extrapolarse a todos los otros números. Note that these are AVERAGE relationships. Tenga en cuenta que estas son relaciones PROMEDIO. Por ejemplo, en vez de 140/90, su presión arterial puede ser 140/100 o 140/80. Cada individuo tiene una relación única entre sistólica diastólica. Si la S / D diferencia varía significativamente de los promedios se muestra arriba, esto puede ser útil en la evaluación de su condición cardiovascular en particular.


Una de las razones para visitar al médico regularmente es hacerse chequeos de la presión arterial. Los chequeos rutinarios de la presión arterial ayudarán a identificar una elevación temprana de la presión arterial aun si usted se siente bien. Si hay indicación de que la presión arterial está alta en dos o más chequeos, el médico puede pedirle que se mida la presión arterial en casa a diferentes horas del día. Si la presión se mantiene alta, incluso cuando usted está relajado, el médico podría sugerirle ejercicios, cambios en su dieta y, muy probablemente, medicamentos.
El 5 a 10 por ciento restante de los pacientes con presión arterial alta sufren de lo que se denomina hipertensión secundaria. Esto significa que la presión arterial alta es causada por otra enfermedad o afección. Muchos casos de hipertensión secundaria son ocasionados por trastornos renales. Los siguientes son otros factores que pueden causar hipertensión secundaria:
Como podemos observar en la tabla anterior, los valores de tensión arterial son considerados ideales por la OMS cuando se encuentran por debajo de 120 mmHg sistólica y 80 mmHg diastólica. Cuando los valores se encuentran entre 120-139 mmHg sistólica y 80-89 mmHg diastólica es considerada tensión arterial normal alta. Cuando el rango de la presión arterial está entre 140-159 mmHg sistólica y 90-99 mmHg diastólica se clasifica como hipertensión leve. Se considera hipertensión moderada cuando los rangos están entre 160-170 mmHg sistólica y 100-109 mmHg diastólica, por último, está la hipertensión severa que es cuando los valores se encuentran de 180 hacia arriba en la tensión sistólica y por encima de 139 en la diastólica.
Reacción alérgica grave (anafilaxis). Los desencadenantes frecuentes de esta reacción grave que puede poner en riesgo la vida comprenden alimentos, determinados medicamentos, veneno para insectos y el látex. La anafilaxis puede provocar problemas respiratorios, urticaria, picazón, hinchazón en la garganta y un descenso de la presión arterial peligroso.
Se recomienda que mantengamos un control de nuestra presión arterial para comprobar que no sufrimos ningún desnivel, ni bajos ni altos, en nuestra tensión. No es necesario hacerlo todos los días, ni cada semana, pero cada vez que acudas al médico es conveniente que te mida la tensión. Si sufres algún problema de peso o de alimentación u otras enfermedades como colesterol, es más conveniente medir la tensión con más frecuencia, para asegurarte de que no deriva en otros problemas.
Todos los niveles de presión arterial ponen estrés mecánico en las paredes arteriales. Presiones más altas aumentan la carga de trabajo del corazón y la progresión del crecimiento malsano de tejido (ateroma) que se desarrolla dentro de las paredes de las arterias. Cuanto más alta es la presión, se presenta más estrés y tiende a progresar más el ateroma, y el músculo del corazón tiende a engrosarse, agrandarse, y hacerse más débil con el tiempo.
Cuánto menor es la capacidad de los vasos se autorregularen conforme el volumen de la sangre presente, mayor es el riesgo del paciente desenvolver hipertensión arterial. Los casos más graves generalmente son aquellos en que el paciente tiene un real exceso de volumen y sus vasos son incapaces de dilatar para comportar el aumento de la presión sobre sus paredes.

Esta enfermedad afecta a personas con un estilo de vida estresante y sedentaria; un consumo elevado de alcohol, sal y cigarrillos; un antecedente familiar de hipertensión arterial; y sufre de diabetes. Pues además se ve fuertemente influenciado por la cantidad de agua y sal que se consume, el estado de los riñones, sistema nervioso y vasos sanguíneos, y los niveles hormonales.


Dormir bien es muy importante. Cuando duermes, el corazón se relaja y tu presión baja, así que mejor no pierdas ni una hora de sueño. Un estudio realizado por la Universidad de Chicago (EE. UU.) confirma que el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos durante cinco años seguidos. Y algo parecido les sucede a las personas que sufren apnea del sueño –interrupción breve de la respiración mientras se duerme–, su riesgo de padecer de tensión alta aumenta un 30%. Descubre si tus problemas para dormir son algo pasajero o crónico, haciendo nuestro test.
La mayoría de los médicos no hacen un diagnóstico definitivo de hipertensión hasta no haber medido la presión arterial varias veces (un mínimo de 2 lecturas en 3 días diferentes). Algunos médicos les piden a sus pacientes que utilicen un aparato portátil que mide la presión arterial durante varios días seguidos. Este aparato puede ayudar al médico a determinar si un paciente sufre verdaderamente de hipertensión o solo de lo que se denomina «hipertensión de consultorio». La hipertensión de consultorio es aquella en la que la presión arterial del paciente se eleva durante la consulta médica, probablemente a causa de ansiedad y estrés.

Debes verificar que el tensiómetro que tienes en casa sea preciso y que lo estás usando bien. Si no estás seguro, pregúntale al médico. Es posible que el médico te pida que lleves el tensiómetro al consultorio. Puedes tomarte la presión en un brazo con tu tensiómetro mientras el médico te la toma en el otro brazo con equipos que tiene en el consultorio.
Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
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