Es comúnmente conocida como hipertensión. Muchas personas temen el problema de la presión arterial alta. Una de las peores cosas de una presión arterial alta es que los síntomas no son muy evidentes y por lo tanto, la presión arterial alta se ha ganado el apodo de “el asesino silencioso”. Los síntomas de la presión arterial alta están muy velados e incluyen dolores de cabeza, mareos, fatiga y palpitaciones en el pecho, el cuello y las orejas. Los riesgos para la salud de la presión arterial anormal, son muy elevados y requieren de atención médica, estos pueden ser enfermedades del corazón, debido a un mayor esfuerzo ejercido por el corazón para bombear. Los riesgos de contraer un derrame cerebral también son altos. La presión arterial alta se puede frenar con una combinación de una dieta sana, baja en sodio, una dieta baja en grasas y ejercicios adecuados.
Su proveedor de salud colaborará con usted para un plan de tratamiento. Puede que incluya solo los cambios de estilo de vida. Estos cambios, como la alimentación saludable para el corazón y el ejercicio, pueden ser muy efectivos. Sin embargo, en ocasiones los cambios no controlan ni disminuyen la presión arterial alta. Si eso ocurre, es posible que deba tomar medicamentos. Hay diferentes tipos de medicinas para la presión arterial. Algunas personas necesitan tomar más de un tipo.
Hacía mucho que "140/90" se consideraba el umbral para el control de la hipertensión. Pero en 2017, importantes organizaciones médicas bajaron las definiciones de la presión arterial normal, elevada y alta, con la idea de que iniciar el tratamiento a unos niveles más bajos de la "alta" puede resultar mejor para reducir los ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares.
La hipertensión o tensión alta se da en valores superiores a 14 y 9, mientras que los valores por debajo de 10 y 6 indican hipotensión o tensión baja. Si tienes tendencia a tener la tensión alta o tienes antecedentes familiares, te recomendamos que leas este artículo sobre claves para prevenir la hipertensión. En cambio, si crees que puedes padecer hipotensión, te invitamos a que leas este otro artículo para que sepas cuáles son los síntomas de la tensión baja.

Idealmente, usted debería obtener su vitamina D a través de la exposición al sol o bien mediante una cama de bronceado segura, sin embargo también puede utilizar suplementos orales de vitamina D3. Por favor NO permita que su médico le dé una “receta” para vitamina D. Eso es vitamina D2, que es sintética, y no tan benéfica como la vitamina D real, que es la vitamina D3 (colecalciferol).


Si bien es mejor incluir en tu dieta estos suplementos como alimentos, también puedes tomarlos en pastillas o cápsulas. Consulta con el médico antes de agregar cualquiera de estos suplementos a tu tratamiento para la presión arterial. Algunos suplementos pueden interactuar con la medicación y causar efectos secundarios peligrosos, como un riesgo de sangrado que podría ser mortal.
La lectura de la presión arterial total se determina mediante la medición de las presiones arteriales sistólica y diastólica. La presión arterial sistólica, el valor superior, mide la fuerza que ejerce el corazón sobre las paredes de las arterias cada vez que late. La presión arterial diastólica, el valor inferior, mide la fuerza que ejerce el corazón sobre las paredes de las arterias entre cada latido.
Siempre que las medidas se hayan hecho de forma correcta, con un medidor de presión arterial certificado, obtendrás unos resultados tan precisos como los que obtendrías en una clínica médica. De hecho, en Suecia una investigación mostró que en los consultorios médicos a veces se toma la presión arterial de forma inadecuada, con el paciente tumbado; así que quizá incluso estés obteniendo resultados más precisos en casa.
5. Tenga en cuenta el "ciclo del ritmo circadiano". Su presión sanguínea está muy influido por la hora del día. Para las personas normales, la más alta de BP se produce alrededor del mediodía, y el más bajo en alrededor de 3-4 de la mañana. Para algunas personas, que se describe como "no-dippers", esta mañana temprano BP inmersión no se produce. Para estas personas, la presión sanguínea más alta por lo general ocurre alrededor de 6-9 de la mañana. Algunos médicos no son conscientes de esto, y hacer suposiciones erróneas. Un no-Dipper puede ver en la mañana 150/95, 130/85 y por la noche. No inmersión se suele asociar con las condiciones anormales del sueño, como apnea del sueño, fuertes ronquidos, abuso de drogas y alcohol, etc.

Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.

En la vejez la presión arterial es generalmente algo más elevada que en las etapas anteriores, ya que los vasos sanguíneos van perdiendo elasticidad. Esto no quiere decir que la hipertensión sea inocua en esta edad. Nunca debe ser elevada en ancianos, por lo que a partir de cierto nivel y en caso de que existan otros factores de riesgo como las enfermedades cardiovasculares, es muy importante tomar las medidas necesarias para disminuirla. En el caso del pulso en reposo, éste no debería ser superior a las 85 pulsaciones por minuto. Y en lo que respecta a la presión, no debería pasar de los 150/90 mmHg.


La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce contra las paredes arteriales. Cuando el médico mide la presión arterial, el resultado se registra con dos números. El primer número, llamado presión arterial sistólica, es la presión causada cuando el corazón se contrae y empuja la sangre hacia afuera. El segundo número, llamado presión arterial diastólica, es la presión que ocurre cuando el corazón se relaja y se llena de sangre. El resultado de la medición de la presión arterial usualmente se expresa colocando el número de la presión arterial sistólica sobre el número de la presión arterial diastólica, por ejemplo, 138/72. La presión arterial normal para adultos se define como una presión sistólica de menos de 120 y una presión diastólica de menos de 80. Esto se indica como 120/80.
En la práctica, los diferentes métodos no dan resultados idénticos; un algoritmo y los coeficientes experimentales obtenidos son usados para ajustar los resultados oscilométricos para dar lecturas que sean similares, tanto como sea posible, con los resultados de la auscultación.9​ Algunos equipos usan el análisis asistido por computadora de la forma de onda de la presión arterial instantánea para determinar los puntos sistólicos, medios, y diastólicos. Puesto que muchos dispositivos oscilométricos no se han validado, se debe tener precaución dado que la mayoría no son adecuados en instalaciones clínicas y cuidados intensivos.

Se define que un niño y/o adolescente es hipertenso cuando tiene al menos 3 medidas en las que su tensión arterial presenta unos valores de presión arterial sistólica y/o diastólica ≥P95 correspondiente a la edad, sexo y talla. Esto quiere decir que el niño está con cifras de tensión arterial superiores a las que presentan el 95% de los niños de su edad, ajustado por peso y talla.
Hay algunos inconvenientes con el tensiómetro digital. Los movimientos corporales o una frecuencia cardíaca irregular pueden afectar su precisión. Algunos modelos solo funcionan en el brazo izquierdo. Esto puede dificultar el uso de algunos pacientes. Los tensiómetros digitales son más costosos. Su precio oscila entre aproximadamente $ 30 y más de $ 100. También requieren baterías.
Cuando las arterias se vuelven rígidas y estrechas, el riego sanguíneo resulta insuficiente y provoca la aparición de infartos cerebrales (ictus o accidente vascular cerebral isquémico). La elevación de la presión arterial también puede causar la rotura de una arteria y ocasionar una hemorragia cerebral (ictus o accidente vascular cerebral hemorrágico).
El NHLBI es parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., la agencia de investigación biomédica de la nación que realiza importantes descubrimientos científicos para mejorar la salud y salvar vidas. Estamos comprometidos con el avance de la ciencia y la aplicación de descubrimientos en la práctica clínica para promover la prevención y el tratamiento de los trastornos cardíacos, pulmonares, sanguíneos y del sueño, incluida la presión arterial alta. Aprenda sobre los esfuerzos actuales y futuros del NHLBI para mejorar la salud a través de la investigación y el descubrimiento científico.
Controlar su presión arterial es una labor de por vida. La presión arterial es sólo uno de varios factores que elevan su riesgo de sufrir ataques cardíacos, derrames cerebrales o la muerte. La diabetes y el colesterol alto son otros factores de riesgo. Los cambios en el estilo de vida —tales como bajar de peso, llevar una dieta sana y realizar actividad física— pueden influir en esos tres factores de riesgo, pero muchas personas también tendrán que tomar medicamentos.
Algunos medicamentos para la presión arterial pueden producir dolores de cabeza. Sin embargo, otros medicamentos que también son usados para la presión arterial, como los bloqueadores beta (propanolol o Inderal®) y bloqueadores de canales de calcio, sirven para reducir la frecuencia de los dolores de cabeza. Aquellos pacientes que padezcan de presión alta que no esté debidamente controlada, o controlada pobremente, deberán evitar el uso de medicamentos triptanes.

El origen de la pérdida de la capacidad de autorregular la presión arterial, que origina a la hipertensión, es un proceso complejo y aún no bien aclarado. Involucrando factores genéticos, cantidad de sal (sodio) en el organismo, capacidad de los riñones de lidiar con el volumen de agua corporal, producción de hormonas que actúan directamente sobre la pared de los vasos sanguíneos y la propia salud de las arterias, que necesitan ser capaces de contraerse y dilatar adecuadamente.
Usted y su médico deben establecer los valores a utilizar. Si eligen el enfoque más conservador, debe tener en cuenta que un valor promedio sistólico mayor de 135 mmHg o un valor medio diastólico superior a 85 mmHg representan una alta probabilidad de que usted sufre de hipertensión y, por ende, debe considerar un plan de acción para mejorar sus números. Por otro lado, si la media es menor de 125/76 mmHg, la probabilidad de que sufra de hipertensión es bastante baja. Si sus números están entre 125-135 mmHg (sistólica) y 76-85 mmHg (diastólica), usted se encuentra en una zona gris en cuanto a si sufre o no de una verdadera hipertensión. En este caso es recomendable empezar a hacer ciertas modificaciones básicas – dieta, ejercicio y relajación – de estilo de vida.
En la mayoría de países, la tensión se expresa en milímetros de mercurio, aunque en el mundo hispánico se suele indicar en centímetros. De forma que aquí hablaríamos, por ejemplo, de una tensión de 12 y 8, mientras que en otras partes se diría 120 y 80. Lo que este valor indica es que nuestra tensión es capaz de hacer subir 12 cm la columna de mercurio.
En casi todos los países de ingresos altos, el diagnóstico y tratamiento generalizado de esas personas con medicamentos de bajo costo ha propiciado una reducción significativa de la proporción de personas con tensión arterial elevada, así como de la tensión arterial media en todas las poblaciones, lo que ha contribuido a reducir la mortalidad por enfermedades del corazón. Por ejemplo, el 31% de los adultos en la Región de las Américas de la OMS padecía tensión arterial elevada en 1980, en comparación con 18% en 2014.

Si su presión arterial es menos de 90/60, usted sufre de presión arterial baja, o hipotensión. Puede sentirse desfallecido, débil, mareado o incluso como que va a desmayarse. La presión arterial baja puede ser causada por no beber suficientes líquidos (deshidratación), pérdida de sangre, algunos trastornos médicos o demasiada cantidad de medicamento.


La presión arterial es la fuerza de su sangre al empujar contra las paredes de sus arterias. Cada vez que su corazón late, bombea sangre hacia las arterias. Su presión arterial es más alta cuando su corazón late, bombeando la sangre. Esto se llama presión sistólica. Cuando su corazón está en reposo, entre latidos, su presión arterial baja. Esto se llama presión diastólica.
La tensión arterial puede definirse como la presión que ejerce la sangre en las arterias al transportarse por ellas. Cuando el corazón late y bombea la sangre es el momento en que la tensión es más alta. La tensión arterial en adultos es considerada normal cuando sus valores están entre 100-140 mmHg en la presión sistólica y 60-90 mmHg en la presión diastólica.
El 5 a 10 por ciento restante de los pacientes con presión arterial alta sufren de lo que se denomina hipertensión secundaria. Esto significa que la presión arterial alta es causada por otra enfermedad o afección. Muchos casos de hipertensión secundaria son ocasionados por trastornos renales. Los siguientes son otros factores que pueden causar hipertensión secundaria:
Agrandamiento del corazón. La presión arterial alta hace trabajar más al corazón. Al igual que cualquier otro músculo del cuerpo que se someta a exceso de ejercicio, el corazón aumenta de tamaño para poder realizar el trabajo adicional. Cuanto más grande sea el corazón, más sangre rica en oxígeno necesitará, pero menos podrá mantener una circulación adecuada. A consecuencia de esta situación, la persona afectada se sentirá débil y cansada, y no podrá hacer ejercicio ni realizar actividades físicas. Sin tratamiento, la insuficiencia cardíaca seguirá empeorando.
×