Practicar deporte es clave. El ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. Al moverte, aunque sea andar de manera moderada, los vasos sanguíneos se ensanchan y mejora la frecuencia cardíaca. Se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Ponte en forma sin pisar el gimnasio siguiendo estas rutinas.

No tome más cantidad del medicamento para la presión arterial que la recetada por el médico. No deje de tomar el medicamento a menos que el médico le diga que deje de tomarlo. No se salte un día ni tome solamente media píldora. Recuerde reabastecer su medicamento antes que se le acaben las píldoras. Si no tiene suficiente dinero para pagar por sus medicamentos, hable con el médico o farmacéutico.

Considera una dieta baja en sodio, sal y otros aditivos. Si bien el sodio ayuda a regular los procesos eléctricos en los nervios y los músculos, pero el exceso retiene los líquidos provocando que la sangre tenga mayor volumen –facilitando el desarrollo de la presión alta–. Se debe tomar en cuenta las etiquetas, comprar alimentos sin sal, bajos en sal o sodio y cocinar sin sal; comidas procesadas, preparadas, enlatadas o embotelladas, como las carnes, pepinillos, sopas, tocino, jamón, salchichas, etcétera. Otros productos procesados son los que contienen glutamato monosódico y carbohidratos blancos, tales como mostaza preparada, salsa mexicana, salsa picante, salsa de soya, ketchup, salsa barbicue, panes, bebidas azucaradas, grasas dietéticas, entre otras.


Ensayo del tratamiento antihipertensivo y de reducción de lípidos para prevenir ataques al corazón (ALLHAT, por sus siglas en inglés). Este estudio del NHLBI comenzó en 1994 y duró ocho años. En una parte del estudio participaron personas con presión arterial alta y en otra parte participaron personas con colesterol alto en sangre. Los hallazgos de ALLHAT dieron a conocer la manera en la que tratamos la presión arterial alta y el colesterol alto en sangre. Visite el Ensayo del tratamiento antihipertensivo y de reducción de lípidos para prevenir ataques al corazón (en inglés) para obtener más información sobre todas las actividades de investigación y avances de este estudio.
Consume alimentos ricos en omega 3. La dieta de muchas personas es pobre en ácidos grasos omega 3 (aceite de pescado) y equilibrar esta deficiencia ayuda a bajar la presión arterial de forma natural. Consume pescado al menos dos veces por semana, puesto que así obtendrás ácidos grasos omega 3, reducirás los triglicéridos y mejorarás la salud cardiaca en general.[10]
El 32% de los que usaron relajación pudieron eliminar un medicamento antihipertensivoPero éstos tienen efectos secundarios y el proceso hasta dar con el tratamiento óptimo suele llevar un tiempo considerable. Por eso las técnicas de relajación corporal y mental son una buen aliado. Sólo suponen unos pocos minutos y utilizadas a diario pueden ayudar a reducir la presión sanguínea sistólica, la que indica la cifra más alta en la lectura de la tensión.

Para nuestro organismo es sano cierto cambio de presión a la hora de realizar algunas actividades. El problema viene cuando el cuerpo no logra controlar los picos de presión y esta permanece alta por un tiempo mayor de lo necesario. En estos casos se pueden producir lesiones en nuestros órganos. El corazón, los riñones y el cerebro son algunos de los que pueden salir más mal parados.
La presión arterial alta es ocasionada por un estrechamiento de unas arterias muy pequeñas denominadas «arteriolas» que regulan el flujo sanguíneo en el organismo. A medida que estas arteriolas se estrechan (o contraen), el corazón tiene que esforzarse más por bombear la sangre a través de un espacio más reducido, y la presión dentro de los vasos sanguíneos aumenta.
La presión arterial normal no siempre es fácil de mantener ya que nuestra composición genética y los factores estresantes cotidianos pueden hacer que fluctúe. Muchas personas pueden tener niveles elevados sin siquiera saberlo. La medición de la presión arterial promedio puede variar según las condiciones de salud existentes y la edad. Conocer su medición de presión específica y controlarla con visitas al médico y en el hogar puede ayudar a prevenir consecuencias graves. Manténgase en forma, coma bien, haga ejercicio regularmente y evite los factores desencadenantes para mantener una lectura y vida saludables de la presión arterial normal.
La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce sobre las paredes de las arterias a medida que avanza por el cuerpo. La hipertensión arterial ocurre cuando la sangre fluye por las arterias a una presión más alta que lo normal. Muchos factores diferentes pueden causar hipertensión arterial. Si su presión arterial sube demasiado o se mantiene alta durante un tiempo prolongado, puede causar problemas de salud. Por eso, es importante tratar la hipertensión arterial. Los medicamentos son uno de los métodos de tratamiento más comunes.
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