Normalice su relación de grasas omega 6 y omega-3. Tanto las grasas omega-3 como las omega-6 son vitales para su salud. Sin embargo, la mayoría de las personas en Estados Unidosestán obteniendo mucha grasa omega-6 proveniente de su alimentación y muy poca omega-3. Consumir grasas omega-3 es una de la mejores maneras de re-sensibilizar sus receptores de insulina si padece de resistencia a la insulina.
Ensayo del tratamiento antihipertensivo y de reducción de lípidos para prevenir ataques al corazón (ALLHAT, por sus siglas en inglés). Este estudio del NHLBI comenzó en 1994 y duró ocho años. En una parte del estudio participaron personas con presión arterial alta y en otra parte participaron personas con colesterol alto en sangre. Los hallazgos de ALLHAT dieron a conocer la manera en la que tratamos la presión arterial alta y el colesterol alto en sangre. Visite el Ensayo del tratamiento antihipertensivo y de reducción de lípidos para prevenir ataques al corazón (en inglés) para obtener más información sobre todas las actividades de investigación y avances de este estudio.
Para controlar o reducir la presión arterial alta, es posible que su médico le recomiende adoptar cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable, por ejemplo un hábito de alimentación saludable para el corazón como el plan de alimentación de Enfoque Dietético para Detener la Hipertensión (DASH, por sus siglas en inglés), ya sea solo o con medicinas. Controlar o disminuir la presión arterial también puede ayudar a prevenir o retrasar las complicaciones por hipertensión arterial, tales como enfermedad renal crónica, ataque al corazón, insuficiencia cardíaca, derrame cerebral y posible demencia vascular.

Una de las preguntas que más nos hacéis está relacionada con los síntomas de tensión alta. Queréis saber cómo se manifiesta y sobre todo, cómo podéis detectarla vosotros mismos. Como ya decimos, con un aparato casero de medición de tensión podéis salir de dudas aunque, eso sí, acude a uno de confianza. En la farmacia te pueden recomendar el mejor según su propia experiencia. Nada mejor que la opinión de un profesional.


Ninguno de ellos es inicialmente sencillo -reconoce Rodilla-, en especial cuando durante muchos años se han ejercitado hábitos contrarios. Sin embargo, tanto reducir el consumo de sal como acostumbrarse a la dieta mediterránea o iniciar la práctica de ejercicio físico de manera regular suelen ser metas accesibles que, en mayor o menor grado, consigue alcanzar un gran número de pacientes. Mucho más difícil es la reducción de peso y dejar de fumar.
De hecho, los 17 de los 17 estudios realizados demuestran que los niveles elevados de ácido úrico provocan hipertensión, por favor lea el artículo donde entreviste al Dr. Richard Johnson, quien fue el principal investigador médico en este ámbito, pero su investigación sobre los peligros para la salud de la fructosa, particularmente sobre como la fructosa causa problemas de salud como presión arterial alta.

Presión alta o hipertensión es cuando la sangre pasa por las arterias con demasiada fuerza. El corazón debe esforzarse más cuando la presión arterial es alta, y aumenta su riesgo de enfermedades del corazón y diabetes. La presión alta aumenta el riesgo de ataques al corazón, derrames y problemas con los ojos y riñones. La presión alta es un problema que no desaparece solo; requiere tratamiento y cambios de alimentación y estilo de vida.


La presión arterial (presión sanguínea en las arterias) puede registrarse fácilmente, sin esfuerzo y de manera indolora, lo que supone una ventaja tanto para los pacientes como para los médicos. Además la medición de la presión arterial tiene un coste mínimo. Estos factores convierten los controles de la presión en un método de reconocimiento disponible y aplicable en prácticamente cualquier lugar. La presión sanguínea se mide en mmHg (milímetros de mercurio). Los valores de presión arterial normales en los adultos se sitúan aproximadamente en 120/80 mmHg, a partir de 140/90 mmHg se habla de hipertensión arterial. La primera cifra se denomina “valor sistólico”; la segunda es el “valor diastólico”.

Una de las mejores maneras de bajar la presión arterial por un largo período de tiempo es bajar de peso. La presión aumenta usualmente cuando se aumenta de peso, y perder tan solo 4,5 kilos (10 libras) puede disminuir tu presión arterial significativamente. Se debe llegar a perder peso saludablemente con una dieta sana y con un incremento en los niveles de ejercicio.


La presión arterial alta es un problema de salud frecuente hoy en día. Casi una tercera parte de los adultos en Estados Unidos tienen la presión arterial alta; ¿quizás tú o alguien de tu familia la sufran? La presión arterial alta no es necesariamente algo que pueda sentirse, pero aumenta el riesgo de enfermedades graves como embolias y ataques al corazón.
Debes verificar que el tensiómetro que tienes en casa sea preciso y que lo estás usando bien. Si no estás seguro, pregúntale al médico. Es posible que el médico te pida que lleves el tensiómetro al consultorio. Puedes tomarte la presión en un brazo con tu tensiómetro mientras el médico te la toma en el otro brazo con equipos que tiene en el consultorio.
Ira, estrés y preocupaciones: en momentos de ira o de peligro o de estrés, por ejemplo, las glándulas suprarrenales, situadas junto a los riñones, descargan una hormona muy potente llamada adrenalina. Esta sustancia química contrae las arterias haciendo que se eleve la tensión arterial. Es el mismo efecto que ocurre con una manguera cuando estrechamos la boquilla. Por eso, cuando estamos preocupados, sentimos ira o miedo, la tensión arterial puede elevarse un 50% sobre su nivel normal.
Si su presión arterial es menos de 90/60, usted sufre de presión arterial baja, o hipotensión. Puede sentirse desfallecido, débil, mareado o incluso como que va a desmayarse. La presión arterial baja puede ser causada por no beber suficientes líquidos (deshidratación), pérdida de sangre, algunos trastornos médicos o demasiada cantidad de medicamento.
La presión arterial alta no controlada es un problema de salud muy grave que puede conducir a enfermedades cardíacas y aumentar el riesgo de derrame cerebral. La buena noticia es que mediante un plan de alimentación saludable, en combinación con el ejercicio y técnicas efectivas para reducir el estrés, las probabilidades de disminuir su presión arterial estarán a su favor.

¿Te pasas horas con ruido de fondo? No hace falta que sea un gran ruido. Si cada día estás expuesta a ruido de tráfico, del aparato de aire acondicionado, del ventilador de tu ordenador, etc,, seguro que contribuye a tu estrés. Aunque no seas consciente, el ruido te va calando, te estresa y acaba teniendo efecto en la tensión. Evítalo al máximo y, si es necesario, ponte tapones para dormir.
La tensión arterial baja, es un trastorno menos común. Sin embargo, es algo que también se da. Puede que hayas escuchado muchas veces que a alguien le ha dado un mareo o perdido la consciencia. Estos dos problemas son casi seguro ocasionados por niveles bajos de tensión. Y aunque no suelen ocasionar graves consecuencia, pues la recuperación es pronta, pueden hacer que nos demos un golpe fuerte en la caída, provocando otros daños.
Un descenso abrupto de la presión arterial puede ser peligroso. Un cambio de solo 20 mmHg, como un descenso de 110 a 90 mmHg de presión sistólica, puede provocar mareos y desmayo si el cerebro no recibe el suministro adecuado de sangre. Los aumentos importantes de la presión arterial, como aquellos provocados por un sangrado no controlado, infecciones graves o reacciones alérgicas, pueden poner en riesgo la vida.
Por otra parte, para bajar la tensión arterial también es imprescindible reducir el consumo de estimulantes. Dentro de este grupo entrar el tabaco, el alcohol o las drogas. Es decir, todas las recomendaciones redundan en un mismo sentido. Evitar las sustancias perjudiciales e incidir en una alimentación baja en sal y grasa y rica en frutas, verduras y pescado.
Este estudio investiga si la pectina cítrica modificada, un suplemento dietético derivado de plantas, puede disminuir la insuficiencia cardíaca y otras complicaciones de la hipertensión. Para participar los pacientes deben tener al menos 21 años de edad y tener un plan de tratamiento establecido para la presión arterial alta. Tenga en cuenta que este estudio se realiza en Boston, Massachusetts.
Las grasas omega-3 generalmente se encuentran en el aceite de linaza, aceite de nuez y en el aceite de pescado. Siendo este último su mejor fuente. Desafortunadamente, en la actualidad la mayoría de los pescados frescos contienen niveles peligrosamente altos de mercurio. Así que lo mejor que puede hacer es encontrar una fuente de pescado segura, o si esto le resulta muy difícil, opte por un suplemento de aceite de Kril de alta calidad, que ha demostrado ser 48 veces más potente que el aceite de pescado.
Para realizar el monitoreo de la presión arterial] desde casa con efectividad se puede recurrir a los tensiómetros digitales, de marcas conocidas y certificadas, cómo Omron. Es importante que estos estén validados por aunque sea una de las siguientes asociaciones: la British Hypertension Society, o aparecer en el listado de la Sociedad Española de Hipertensión (SEH-LELHA).
Y llegamos al final de este artículo, buscando soluciones. Vamos a imaginar, que a estas alturas ya sabes que tienes hipertensión. ¿Qué podemos hacer ahora? Nuestro objetivo será bajarla para no comprometer nuestra salud y evitar riesgos innecesarios. Habla con tu médico y, entre los dos, buscad el valor de tensión en el que debes moverte según tus circunstancias personales.

Ya que a menudo la presión arterial alta pasa desapercibida, es frecuente vivir con ella sin darse cuenta durante algún tiempo. Y puesto que es un factor de riesgo, puede ser sensato comprobar la presión arterial cada pocos años, incluso si te sientes sano en general. Este consejo va dirigido especialmente a personas de mediana edad o mayores, ya que la hipertensión es más común con la edad.
Usted y su médico deben establecer los valores a utilizar. Si eligen el enfoque más conservador, debe tener en cuenta que un valor promedio sistólico mayor de 135 mmHg o un valor medio diastólico superior a 85 mmHg representan una alta probabilidad de que usted sufre de hipertensión y, por ende, debe considerar un plan de acción para mejorar sus números. Por otro lado, si la media es menor de 125/76 mmHg, la probabilidad de que sufra de hipertensión es bastante baja. Si sus números están entre 125-135 mmHg (sistólica) y 76-85 mmHg (diastólica), usted se encuentra en una zona gris en cuanto a si sufre o no de una verdadera hipertensión. En este caso es recomendable empezar a hacer ciertas modificaciones básicas – dieta, ejercicio y relajación – de estilo de vida.
Según el libro Curas Naturales por el dr. James F. Balch, la combinación de calcio y magnesio es un buen suplemento para personas que padecen de hipertensión. El riesgo de desarrollar presión arterial alta aumenta si existe una deficiencia de magnesio en la persona. Por otro lado, algunos estudios demostraron que tomar un suplemento de calcio tuvo un efecto en las personas que padecían de presión alta bajando la tensión sistólica de 2 a 4 mmHg.
A algunas personas les basta con modificar su modo de vida para controlar la tensión arterial, como abandonar el consumo de tabaco, adoptar una dieta saludable, hacer ejercicio con asiduidad y evitar el uso nocivo del alcohol. La reducción de la ingesta de sal también puede ayudar. A otras personas, estos cambios les resultan insuficientes y necesitan tomar medicamentos con prescripción médica.
Los cambios en el estilo de vida son el tratamiento de primera línea, con una reevaluación en un plazo de seis meses. Los hábitos que pueden reducir la presión arterial incluyen perder peso, hacer ejercicio, limitar el alcohol y la sal, y seguir una dieta como la DASH, que enfatiza el tamaño de las porciones y prioriza las verduras, las frutas y los lácteos bajos en grasa.
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