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La comunidad médica ha establecido como estándar una tabla de valores normales de presión sanguínea para todas las personas, aunque bien es cierto que dichos valores genéricos deben ser completados con la características personales de cada persona, con especial relevancia a la edad de cada paciente, para determinar si los indicadores se pueden establecer como normales o no.
La presión arteria es un importante signo vital. La Presión Arterial es la medición de la presión que ejerce el flujo de sangre a través de los vasos sanguíneos (llamados arterias) contra las paredes de los vasos. La presión arterial suele cambiar, drásticamente, con la edad. Por eso es importantísimo que controle su presión arterial con regularidad. Esta sencilla herramienta que Medindia pone a su disposición le permite comparar su presión arterial con los niveles considerados normales.
La presión arterial es la fuerza de su sangre al empujar contra las paredes de sus arterias. Cada vez que su corazón late, bombea sangre hacia las arterias. Su presión arterial es más alta cuando su corazón late, bombeando la sangre. Esto se llama presión sistólica. Cuando su corazón está en reposo, entre latidos, su presión arterial baja. Esto se llama presión diastólica. 

Si la hipertensión es de inicio reciente, es decir, no existía antes y se presentó durante el embarazo, la mayoría de los médicos decide no indicar tratamiento con medicamentos, a menos que los valores sean por encima de 160mmHg de presión sistólica o 110mmhg de presión diastólica. Si después de 12 semanas del parto la hipertensión todavía está presente, el tratamiento con medicamentos debe considerarse en mujeres con presión arterial por encima de 140/90mmHg.
La presión arterial alta puede causar problemas a la madre y a su bebé. La presión arterial alta puede dañar los riñones de la madre y otros órganos, además, puede causar un nacimiento prematuro y peso bajo al nacer. Si está pensando en tener un bebé y sufre de hipertensión, consulte con su médico para que pueda seguir indicaciones para reducir o controlar su presión arterial alta antes y durante el embarazo.
La sangre circula a una presión determinada por el sistema circulatorio, el corazón y las arterias para nutrir las células del organismo. La tensión arterial es la presión con la que la sangre, impulsada por el ventrículo izquierdo, fluye en el interior de las arterias. Esta presión es máxima en la arteria aorta -120 mm Hg por encima de la presión atmosférica- y mínima en las venas (casi igual a la presión atmosférica).
Para obtener una copia del informe o más información sobre la AHRQ y el Effective Health Care Program (Programa sobre la Efectividad de la Atención Médica), visite www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés). Se obtuvo información adicional de la página web de MedlinePlus®, un servicio de la National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina) y de los National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud) de Estados Unidos. Esta página está disponible en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/medlineplus.html.
Usted y su médico deben establecer los valores a utilizar. Si eligen el enfoque más conservador, debe tener en cuenta que un valor promedio sistólico mayor de 135 mmHg o un valor medio diastólico superior a 85 mmHg representan una alta probabilidad de que usted sufre de hipertensión y, por ende, debe considerar un plan de acción para mejorar sus números. Por otro lado, si la media es menor de 125/76 mmHg, la probabilidad de que sufra de hipertensión es bastante baja. Si sus números están entre 125-135 mmHg (sistólica) y 76-85 mmHg (diastólica), usted se encuentra en una zona gris en cuanto a si sufre o no de una verdadera hipertensión. En este caso es recomendable empezar a hacer ciertas modificaciones básicas – dieta, ejercicio y relajación – de estilo de vida.

Hay medicamentos que se utilizan para otras dolencias, que no tienen nada que ver con la tensión arterial, que tienen como efecto secundario el aumento de esta. Son los llamados efectos secundarios. De entre ellos destacan algunos antipsicóticos, las píldoras anticonceptivas, medicamentos para la migraña, corticosteroides y algunos medicamentos para tratar el cáncer.
La tensión puede variar, como hemos dicho, según circunstancias personales. Unos valores anormales nos indicarán que algo no marcha bien. Por ejemplo, las causas de la variación de tensión respecto a lo que se considera sano y normal, pueden ser las hormonas, algún problema de riñón o de los vasos sanguíneos e incluso la cantidad de agua y sal que tenemos en el cuerpo. También, la edad influye negativamente: cuanto más mayores, más riesgo de hipertensión y por tanto, de sufrir un accidente cardiovascular.
Un brazalete del tamaño apropiado es ajustado e inflado manualmente al apretar repetidamente un bulbo de goma hasta que la arteria braquial es ocluida totalmente. Escuchando con el estetoscopio la arteria braquial en el codo, el examinador libera lentamente la presión en el brazalete. Cuando la sangre apenas comienza a fluir en la arteria, el flujo turbulento crea un "silbido" o palpitación (primer sonido de Korotkoff). La presión en la cual este sonido se oye primero es la presión sanguínea sistólica. La presión del brazalete sigue liberándose hasta que no se puede oír ningún sonido (quinto sonido de Korotkoff) en la presión sanguínea diastólica. A veces, la presión es palpada (sentida a mano) para conseguir una estimación antes de la auscultación.

El sodio es una parte clave de cómo el cuerpo controla los niveles de presión arterial. Los riñones ayudan a equilibrar los niveles de fluidos y sodio en el cuerpo. Utilizan el sodio y el potasio para eliminar el exceso de fluido de la sangre. El cuerpo desecha este exceso de fluidos en forma de orina. Cuando los niveles de sodio en la sangre son altos, los vasos sanguíneos retienen más fluidos. Esto incrementa la presión arterial sobre las paredes de los vasos sanguíneos.

Las arterias más grandes, incluyendo las suficientemente grandes para verse sin ampliación, son conductos de baja resistencia con altos índices de flujos, que generan solamente pequeñas caídas en la presión (asumiendo que no hay un cambio aterosclerótico avanzado). Por ejemplo, con un sujeto en posición supina (acostado boca arriba), la sangre típicamente experimenta solo una caída de 5 mmHg (0,67 kPa) en la presión media, cuando viaja desde el corazón a los dedos del pie.


La presión arterial es una ´representación matemática` de dos fuerzas. El número máximo (sistólica) es la fuerza aplicada sobre las paredes de las arterias cuando el corazón bombea, y el número mínimo (diastólica) es la fuerza aplicada sobre las paredes de las arterias entre los dos latidos cardíacos (por ejemplo, cuando el corazón está en reposo). Se considera que entre 110/70 y 120/80 son unos valores normales.

La presión arterial (presión sanguínea en las arterias) puede registrarse fácilmente, sin esfuerzo y de manera indolora, lo que supone una ventaja tanto para los pacientes como para los médicos. Además la medición de la presión arterial tiene un coste mínimo. Estos factores convierten los controles de la presión en un método de reconocimiento disponible y aplicable en prácticamente cualquier lugar. La presión sanguínea se mide en mmHg (milímetros de mercurio). Los valores de presión arterial normales en los adultos se sitúan aproximadamente en 120/80 mmHg, a partir de 140/90 mmHg se habla de hipertensión arterial. La primera cifra se denomina “valor sistólico”; la segunda es el “valor diastólico”.
Una cantidad de medicamentos también pueden provocar hipotensión ortostática, especialmente medicamentos que se usan para tratar la presión arterial alta (diuréticos, betabloqueantes, bloqueantes de los canales de calcio e inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina), así como también antidepresivos y medicamentos que se utilizan para tratar la enfermedad de Parkinson y la disfunción eréctil.
Seguro que has oído hablar en infinidad de ocasiones acerca de la tensión alta o hipertensión. Una variable que nos da mucha información sobre nuestra salud y que, por tu bien, te recomendamos que la tengas en cuenta. Existen aparatos para realizar mediciones en casa, aunque te recomendamos siempre que sea un doctor quien determine, en base a pruebas objetivas, exploraciones y test de hábitos, tu salud y su tratamiento.
Usted puede tener la presión arterial alta, o hipertensión, y aun así sentirse bien. Eso es debido a que la presión arterial alta a menudo no causa señales de enfermedad que una persona pueda ver o sentir. Pero la presión arterial alta, a veces llamada “el asesino silencioso”, es muy común en las personas mayores y es un problema de salud muy serio. Si la presión arterial alta no se controla por medio de cambios en el estilo de vida y medicamentos, puede provocar derrames cerebrales, enfermedades cardiacas, problemas oculares, insuficiencia renal y otros problemas de salud. La presión arterial alta también puede causar dificultades para respirar cuando una persona hace actividades físicas o ejercicios livianos.

Para medir tu presión arterial, un especialista coloca un brazalete inflable alrededor del brazo y mide tu presión arterial mediante un medidor de presión. Una lectura de presión arterial, como se observa en el tensiómetro de la imagen, mide la presión en tus arterias cuando el corazón late (presión sistólica) en el primer número y la presión en las arterias entre cada latido (presión diastólica) en el segundo número.


La hipertensión arterial afecta a mil millones de personas en el mundo y causa cerca de nueve millones de muertes cada año, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A pesar de los serios problemas de salud que puede provocar –es el principal factor de riesgo cardiovascular–, es importante destacar que el control de la presión arterial está en nuestra mano. Por ello, si tu tensión está disparada, y quieres optar por una manera más natural de estabilizar sus niveles, descubre los consejos que te ofrecemos en esta galería y mejora tu salud al tiempo que proteges tu corazón.
La tensión puede variar, como hemos dicho, según circunstancias personales. Unos valores anormales nos indicarán que algo no marcha bien. Por ejemplo, las causas de la variación de tensión respecto a lo que se considera sano y normal, pueden ser las hormonas, algún problema de riñón o de los vasos sanguíneos e incluso la cantidad de agua y sal que tenemos en el cuerpo. También, la edad influye negativamente: cuanto más mayores, más riesgo de hipertensión y por tanto, de sufrir un accidente cardiovascular.
En general, si tienes una alimentación variada, rica en frutas y verduras, y baja en sal, evitarás el riesgo de aumentar tu presión arterial. También se recomienda el deporte y una vida tranquila. Esto te ayudará a reducir este riesgo y también favorecerá muchos otros aspectos de tu salud, así que no dudes en cuidarte para poder prevenir y sentirte mejor.
Nuestra capacidad para procesar carnes dietéticas, especialmente carnes rojas, se reduce con el tiempo. Esto puede ser un factor en el aumento de la presión arterial, particularmente con los efectos adicionales de digerir grandes cantidades de sal. La ingesta diaria y la producción natural de sodio comienzan a acumularse en nuestro torrente sanguíneo.
Una dieta saludable es esencial para el flujo de sangre continuo y la presión arterial normal. El ejercicio ayuda a aumentar la capacidad del corazón. Usted debe tratar de mantener su peso dentro del rango del peso normal para su altura. Reducir el estrés ayuda bastante a reducir la presión arterial alta. Optar por un trabajo menos exigente, hacer las cosas de su propio interés ayuda a aliviar el estrés. La PA anormal puede conducir a las situaciones potencialmente mortales, como un infarto miocardio, un accidente cerebrovascular, la parálisis, un daño cerebral, y similares. La presión arterial alta o baja pueden resultar en una disfunción de los riñones, que conducen a varias complicaciones de la salud.
Estos factores determinan los números de presión arterial. El número sistólico es el número superior e indica la presión a medida que el corazón late o empuja la sangre por todo el cuerpo. El número diastólico es el número inferior, y se refiere a la presión en las arterias cuando el corazón descansa entre latidos. Durante este tiempo, el corazón recibe oxígeno mientras se llena de sangre.
Este resumen le ayudará a aprender cómo se mide la presión arterial en casa. Se escribió para ayudarles a usted y a su médico a decidir si es conveniente que se mida la presión arterial en casa. Este resumen le informará también de las investigaciones sobre los monitores para la presión arterial y le sugerirá preguntas que puede hacerle a su médico.

La fructosa se descompone en una variedad de productos de desecho que son malos para su cuerpo, uno de ellos es el ácido úrico. El ácido úrico eleva la presión arterial al inhibir el óxido nítrico en los vasos sanguíneos. El óxido nítrico ayuda a que sus vasos mantengan su elasticidad, por lo que la supresión de óxido nítrico conduce a un aumento de la presión arterial. 

Una alimentación saludable incluye un consumo de sal común de aproximadamente 5 o 6 gramos al día, que se puede alcanzar fácilmente eliminando el salero de la mesa y prestando atención al etiquetado alimentario para evitar los que son ricos en sal como salazones, conservas en general, zumos de hortalizas envasados y la mayorías de los quesos. Así se puede obtener un descenso de la presión arterial de hasta 5 mmHg, según detalla Rodilla.
Nuestro cuerpo tiene un sistema circulatorio adecuado. Las arterias llevan la sangre purificada u oxigenada desde el corazón a diferentes partes del cuerpo, mientras que las venas llevan la sangre desoxigenada de diferentes partes a los pulmones para su purificación. El corazón bombea la sangre de una manera rítmica, con una presión y esto se conoce como la presión arterial. En otras palabras, la presión que se experimenta en las arterias cuando el corazón bombea la sangre a otras partes de su cuerpo, se conoce como la presión arterial. Se mide en los términos de la presión sistólica y diastólica. La presión medida en el momento de contracción del corazón, se conoce como la presión sistólica y cuando el corazón se relaja, la presión se conoce como la presión diastólica. Un gráfico de la presión arterial se compone de dos lecturas: sistólica y diastólica. Por ejemplo, si su presión arterial es 120/80 mmHg, entonces la presión arterial sistólica será de 120 y 80 será la presión arterial diastólica.
Para imaginártelo, basta que cierres con fuerza tu puño durante 10 segundos. Verás que la presión en algunos puntos de tu mano comienza a ser insoportable. ¿Te imaginas lo que pasa si tus arterias están bajo una presión similar todo el tiempo? Lo que esto puede provocar, entre otras cosas, es una serie de complicaciones para diversos órganos, como el cerebro, el corazón y los riñones, y si lo quieres ver más allá, influye en la manera en que percibes la vida.

Los métodos oscillométricos a veces son usados en mediciones a largo plazo y a veces en la práctica general. El equipo es funcionalmente similar al del método auscultatorio, pero, en vez de usar el estetoscopio y el oído del experto, tiene en el interior un sensor de presión electrónico (transductor) para detectar el flujo de sangre. En la práctica, el sensor de presión es un dispositivo electrónico calibrado con una lectura numérica de la presión sanguínea. A diferencia del intrínsecamente exacto manómetro del mercurio, para mantener la exactitud, la calibración debe ser chequeada periódicamente. En la mayoría de los casos el brazalete es inflado y desinflado por una bomba y una válvula operadas eléctricamente, que se pueden ajustar en la muñeca (elevada a la altura del corazón), aunque se prefiera la parte superior del brazo. Estos instrumentos varían ampliamente en exactitud, y deben ser chequeados en intervalos específicos y recalibrados si fuera necesario.
Alta PA indica que la sangre se bombea con fuerza (con más fuerza) por el corazón. Más fuerza es ejercida para bombear la misma cantidad de sangre dentro del mismo tiempo. En la hipotensión, la condición es exactamente lo contrario. La gama de presión arterial normal para adultos es de 120-80.  En el siguiente gráfico de la presión arterial  se describe la hipertensión leve y grave e hipotensión.
Cuánto menor es la capacidad de los vasos se autorregularen conforme el volumen de la sangre presente, mayor es el riesgo del paciente desenvolver hipertensión arterial. Los casos más graves generalmente son aquellos en que el paciente tiene un real exceso de volumen y sus vasos son incapaces de dilatar para comportar el aumento de la presión sobre sus paredes.
Un estudio publicado en la revista Open Heart indica que el azúcar puede ser más nocivo que la sal para la tensión. Y en especial el sirope de maíz (fructosa) que se utiliza en alimentos procesados, zumos industriales y refrescos. Según esta investigación, si el 25% de las calorías de las dieta provienen del azúcar aumenta por tres el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular ya que aumenta sensiblemente la tensión. Aquí te dejamos algunos de los alimentos que tienen más azúcar de lo que crees.
Nuestras arterias tienden a estrecharse y debilitarse con el tiempo. Esto reduce la elasticidad de los vasos sanguíneos que se necesita cuando la sangre golpea contra las paredes. Los vasos sanguíneos no pueden funcionar a la capacidad normal a medida que se endurecen. El estrechamiento puede provocar la obstrucción de los conductos, lo que puede provocar un accidente cerebrovascular o un ataque al corazón.
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
El corazón no deja de ser un músculo más, y también debe entrenarse cada día. La Fundación Española del Corazón (FEC) recomienda llevar a cabo ejercicios beneficiosos para la hipertensión, como caminar, correr, montar en bicicleta o nadar, entre media hora y una hora al día, con una frecuencia de tres a cinco días a la semana; así, el corazón se vuelve más fuerte y es capaz de bombear mejor la sangre, haciendo que la presión de las arterias sea menor y la tensión baje.
Todos sabemos que el ejercicio es básico para estar sanos pero no todo el mundo sabe que es fundamental para bajar la tensión sin necesidad de tomar pastillas. De hecho, se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Y también la previene, ya que practicar ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. 
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