Como lo reportó ABC World News el 16 de septiembre del 2010, un cardiólogo cree que la relación entre el estrés y la hipertensión no se puede negar, aun así no recibe la atención que merece. En respuesta, el Dr. Kennedy desarrolló una técnica para aliviar el estrés que él llama "The 15 minute Heart Cure", que consiste en una serie de respiraciones y técnicas de visualización creativa que pueden hacerse en cualquier parte, en cualquier momento. La técnica se muestra en el video de arriba de ABC World News.

Se hizo una revisión de 49 estudios de investigación, para la Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención Médica, AHRQ por su sigla en inglés), una agencia de investigación del gobierno federal. La revisión se hizo para comprender si hay beneficios al medirse uno mismo la presión arterial. El informe fue revisado por médicos clínicos, investigadores, expertos y el público. El informe puede leerse en www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés). 

El monitoreo de la presión arterial en el hogar proporciona a través del día, una medición en diferentes horas y en diferentes ambientes, tales como en el hogar y en el trabajo. El monitoreo de la presión arterial puede ayudar en el diagnóstico de la alta o baja presión arterial. Igualmente, puede ser usado para monitorear los efectos de la medicación o los cambios en el estilo de vida tomados para bajar o regular los niveles de la presión arterial.
Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).
Reduzca el consumo de sal. A medida que va envejeciendo, el cuerpo y la presión arterial se vuelven más sensibles a la sal (sodio), así que puede ser necesario determinar cuánta sal contiene su dieta. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (por ejemplo, sopas y productos horneados). Una dieta baja en sal, tal como la dieta DASH, puede ayudar a bajar la presión arterial. Hable con el médico sobre cómo consumir menos sal.

Para controlar o reducir la presión arterial alta, es posible que su médico le recomiende adoptar cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable, por ejemplo un hábito de alimentación saludable para el corazón como el plan de alimentación de Enfoque Dietético para Detener la Hipertensión (DASH, por sus siglas en inglés), ya sea solo o con medicinas. Controlar o disminuir la presión arterial también puede ayudar a prevenir o retrasar las complicaciones por hipertensión arterial, tales como enfermedad renal crónica, ataque al corazón, insuficiencia cardíaca, derrame cerebral y posible demencia vascular.
Cuando las arterias se vuelven rígidas y estrechas, el riego sanguíneo resulta insuficiente y provoca la aparición de infartos cerebrales (ictus o accidente vascular cerebral isquémico). La elevación de la presión arterial también puede causar la rotura de una arteria y ocasionar una hemorragia cerebral (ictus o accidente vascular cerebral hemorrágico).
La sangre circula a una presión determinada por el sistema circulatorio, el corazón y las arterias para nutrir las células del organismo. La tensión arterial es la presión con la que la sangre, impulsada por el ventrículo izquierdo, fluye en el interior de las arterias. Esta presión es máxima en la arteria aorta -120 mm Hg por encima de la presión atmosférica- y mínima en las venas (casi igual a la presión atmosférica).
A algunas personas les basta con modificar su modo de vida para controlar la tensión arterial, como abandonar el consumo de tabaco, adoptar una dieta saludable, hacer ejercicio con asiduidad y evitar el uso nocivo del alcohol. La reducción de la ingesta de sal también puede ayudar. A otras personas, estos cambios les resultan insuficientes y necesitan tomar medicamentos con prescripción médica.
Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
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