La hipertensión arterial (HAT) es uno de los problemas de salud más frecuentes a nivel mundial. La mayor parte de las personas diagnosticadas con HAT necesitan tratarse con medicamentos. Sin embargo, existen diversas formas de bajar la presión arterial sin recurrir a ellos. Dichos métodos también son de utilidad si tienes prehipertensión y aún no necesitas medicamentos para combatirla. Si utilizas métodos como cambiar tu dieta y estilo de vida junto con los medicamentos, podrás controlar tu enfermedad y mantener tu cuerpo más sano en general.
Financiamos las investigaciones. La investigación que financiamos hoy ayudará a mejorar nuestra salud futura. Nuestro División de Ciencias Cardiovasculares (en inglés) y su Rama de Biología Vascular e hipertensión (en inglés) supervisa la investigación que financiamos en la regulación de la presión arterial, las vías involucradas en la presión arterial alta y las complicaciones que surgen debido a una presión arterial alta no controlada. El Centro para la Traducción de Investigación y la Implementación de la Ciencia (en inglés) apoya estas investigaciones para traducir estos descubrimientos en prácticas clínicas. Busque el NIH RePORTER (en inglés) para obtener información  sobre las investigaciones que el NHLBI financia sobre presión arterial alta.
Ya que a menudo la presión arterial alta pasa desapercibida, es frecuente vivir con ella sin darse cuenta durante algún tiempo. Y puesto que es un factor de riesgo, puede ser sensato comprobar la presión arterial cada pocos años, incluso si te sientes sano en general. Este consejo va dirigido especialmente a personas de mediana edad o mayores, ya que la hipertensión es más común con la edad.
El manguito que el médico a colocado en tu brazo no es la única parte del tensiómetro. Actualmente se ha avanzado en estos aparatos y solo van enganchados mediante una goma a un aparato con una pantalla en la que aparecerán los valores de la tensión. Los más antiguos, incorporaban una bolsa con la que se da aire y una columna que registra la presión.
La tensión arterial sufre variaciones a lo largo del día para satisfacer las demandas del organismo, y oscila en función de nuestras reacciones y emociones. La presión arterial depende de muchos órganos, entre ellos el corazón, el riñón o los vasos sanguíneos periféricos (arterias y venas de piernas, brazos y órganos del abdomen) la mente y su mecanismo de control activa sustancias hormonales segregadas por el cuerpo como la aldosterona, las corticoides o la adrenalina.
Entre las enfermedades crónicas, la presión arterial, con mas de 8.5 millones de hipertensos en España y mas de mil millones en el mundo se lleva la palma, seguida muy de cerca por la diabetes, con mas de 5,3 millones de diabéticos en España y 387 millones en el mundo, de ahí que llevar una tabla de presión arterial o de glucosa en sangre, sea una actividad de lo más habitual.
Quitar la sal es casi lo primero que suele recomendar el médico. Sin embargo, solo 2 de cada 10 personas son sensibles a la sal y pueden llegar a mejorar con esta medida. Estudios recientes recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio más que reducir drásticamente la sal. Los más ricos son frutas (plátano, chirimoya) y verduras (acelgas, espinacas, coles). Otros serían los lácteos, las legumbres, las setas (champiñón) y los frutos secos.
A algunas personas les basta con modificar su modo de vida para controlar la tensión arterial, como abandonar el consumo de tabaco, adoptar una dieta saludable, hacer ejercicio con asiduidad y evitar el uso nocivo del alcohol. La reducción de la ingesta de sal también puede ayudar. A otras personas, estos cambios les resultan insuficientes y necesitan tomar medicamentos con prescripción médica.

La hipertensión arterial (HTA) se define como una presión arterial sistólica (PAS) mayor o igual a 140 mmHg o una presión arterial diastólica (PAD) mayor o igual a 90 mmHg, mientras que cifras de PAS y PAD menores de 130/85 mmHg se consideran valores de presión normales. Entre ambas categorías queda lo que se llama presión arterial normal-alta, con PAS mayor o igual a 135, pero menor a 140 mmHg y PAD mayor o igual a 85 y menor de 90 mmHg.
El colesterol es una sustancia grasa que se va acumulando en las arterias dificultando el paso de la sangre, lo que puede derivar en hipertensión. Además, las personas con una presión arterial elevada suelen tener niveles altos de colesterol LDL (el ‘malo’) y menores del HDL (el ‘bueno’) en comparación con aquellas con una presión arterial normal. Para mantener sus niveles a raya lo mejor es llevar una dieta variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra, y practicar ejercicio de manera habitual.
La presión sanguínea arterial (BP) es más precisamente medida invasivamente a través de una línea arterial. La medición invasiva de la presión arterial con cánulas intravasculares implica la medición directa de la presión arterial colocando una aguja de cánula en una arteria (usualmente las arterias radial, femoral, dorsal del pie o braquial). Esto es hecho en un hospital generalmente por un anestesiólogo o un cirujano.
Los métodos oscillométricos a veces son usados en mediciones a largo plazo y a veces en la práctica general. El equipo es funcionalmente similar al del método auscultatorio, pero, en vez de usar el estetoscopio y el oído del experto, tiene en el interior un sensor de presión electrónico (transductor) para detectar el flujo de sangre. En la práctica, el sensor de presión es un dispositivo electrónico calibrado con una lectura numérica de la presión sanguínea. A diferencia del intrínsecamente exacto manómetro del mercurio, para mantener la exactitud, la calibración debe ser chequeada periódicamente. En la mayoría de los casos el brazalete es inflado y desinflado por una bomba y una válvula operadas eléctricamente, que se pueden ajustar en la muñeca (elevada a la altura del corazón), aunque se prefiera la parte superior del brazo. Estos instrumentos varían ampliamente en exactitud, y deben ser chequeados en intervalos específicos y recalibrados si fuera necesario.
Este estudio investiga si la pectina cítrica modificada, un suplemento dietético derivado de plantas, puede disminuir la insuficiencia cardíaca y otras complicaciones de la hipertensión. Para participar los pacientes deben tener al menos 21 años de edad y tener un plan de tratamiento establecido para la presión arterial alta. Tenga en cuenta que este estudio se realiza en Boston, Massachusetts.
Se hizo una revisión de 49 estudios de investigación, para la Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención Médica, AHRQ por su sigla en inglés), una agencia de investigación del gobierno federal. La revisión se hizo para comprender si hay beneficios al medirse uno mismo la presión arterial. El informe fue revisado por médicos clínicos, investigadores, expertos y el público. El informe puede leerse en www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés).
Si concretamos sobre la prevalencia, “la hipertensión arterial en adultos afecta a alrededor del 30 o 45 por ciento de la población. Es más común en edad avanzada (llegando a más del 60 por ciento en personas con más de 60 años). La HTA fue el líder global en contribuir a la muerte súbita con casi 10 millones de muertes en 2015”, puntualiza Antonio Castro Fernández, responsable del Área de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Sevilla y presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC). 
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