Se recomienda que mantengamos un control de nuestra presión arterial para comprobar que no sufrimos ningún desnivel, ni bajos ni altos, en nuestra tensión. No es necesario hacerlo todos los días, ni cada semana, pero cada vez que acudas al médico es conveniente que te mida la tensión. Si sufres algún problema de peso o de alimentación u otras enfermedades como colesterol, es más conveniente medir la tensión con más frecuencia, para asegurarte de que no deriva en otros problemas.
Es comúnmente conocida como hipertensión. Muchas personas temen el problema de la presión arterial alta. Una de las peores cosas de una presión arterial alta es que los síntomas no son muy evidentes y por lo tanto, la presión arterial alta se ha ganado el apodo de “el asesino silencioso”. Los síntomas de la presión arterial alta están muy velados e incluyen dolores de cabeza, mareos, fatiga y palpitaciones en el pecho, el cuello y las orejas. Los riesgos para la salud de la presión arterial anormal, son muy elevados y requieren de atención médica, estos pueden ser enfermedades del corazón, debido a un mayor esfuerzo ejercido por el corazón para bombear. Los riesgos de contraer un derrame cerebral también son altos. La presión arterial alta se puede frenar con una combinación de una dieta sana, baja en sodio, una dieta baja en grasas y ejercicios adecuados.
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
Para ayudarlo a realizar cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable, intente hacer un cambio a la vez y añada otro cambio cuando sienta que ha adoptado los cambios anteriores de manera exitosa. Cuando practica varios hábitos de estilo de vida saludables, es más probable que reduzca o controle su presión arterial alta y logre mantener una presión arterial normal.
Es importante mantener un peso saludable para el marco de su cuerpo en particular a fin de prevenir enfermedades y trastornos de salud, incluida la presión arterial alta. Tener exceso de peso también puede causar diabetes y problemas cardíacos. Al perder al menos 10 libras de peso, puede reducir en gran medida una lectura alta de la presión arterial.
Si en base a este sistema de auto-medición usted si sufre de hipertensión, visite a su médico. Considere también como complemento, un enfoque natural para llevar su presión arterial a niveles saludables lo cual implica abordar las causas subyacentes. El uso de tratamientos naturales basados en cambios de estilo de vida y sustancias naturales como vitaminas y minerales le puede ayudar a restablecer el equilibrio sin efectos secundarios negativos.
Reacción alérgica grave (anafilaxis). Los desencadenantes frecuentes de esta reacción grave que puede poner en riesgo la vida comprenden alimentos, determinados medicamentos, veneno para insectos y el látex. La anafilaxis puede provocar problemas respiratorios, urticaria, picazón, hinchazón en la garganta y un descenso de la presión arterial peligroso.
La fructosa se descompone en una variedad de productos de desecho que son malos para su cuerpo, uno de ellos es el ácido úrico. El ácido úrico eleva la presión arterial al inhibir el óxido nítrico en los vasos sanguíneos. El óxido nítrico ayuda a que sus vasos mantengan su elasticidad, por lo que la supresión de óxido nítrico conduce a un aumento de la presión arterial.

Si concretamos sobre la prevalencia, “la hipertensión arterial en adultos afecta a alrededor del 30 o 45 por ciento de la población. Es más común en edad avanzada (llegando a más del 60 por ciento en personas con más de 60 años). La HTA fue el líder global en contribuir a la muerte súbita con casi 10 millones de muertes en 2015”, puntualiza Antonio Castro Fernández, responsable del Área de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Sevilla y presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC).

×