Las investigaciones financiadas por el NHLBI apoyan el desarrollo de guías para el manejo de la presión arterial alta. Hasta la fecha, nuestro  Ensayo de intervención de presión arterial sistólica (en inglés, [SPRINT, por sus siglas en inglés]) es el estudio más grande de su tipo que examina cómo mantener la presión arterial sistólica en un nivel más bajo del recomendado previamente puede afectar las enfermedades vasculares y del corazón. Visite la reseña de SPRINT (en inglés) para obtener más información sobre los beneficios para la salud de un tratamiento más intensivo de la presión arterial alta y cómo los hallazgos de SPRINT ayudaron en el desarrollo de las guías del American College of Cardiology/American Heart Association (ACC/AHA), publicados en el Journal of American College of Cardiology (en inglés) y Hypertension (en inglés).

Dieta balanceada, conteniendo vegetales, legumbres, fruta, cereales, productos lácteos bajos en grasa, pescado y aceite de oliva. La dieta mediterránea demostró en varios estudios una disminución de eventos cardiovasculares y muerte, y a los cinco años, un 29 por ciento de reducción del riesgo cardiovascular en comparación con la dieta baja en grasas, y un 39 por ciento de reducción de ictus.
Dormir bien es muy importante. Cuando duermes, el corazón se relaja y tu presión baja, así que mejor no pierdas ni una hora de sueño. Un estudio realizado por la Universidad de Chicago (EE. UU.) confirma que el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos durante cinco años seguidos. Y algo parecido les sucede a las personas que sufren apnea del sueño –interrupción breve de la respiración mientras se duerme–, su riesgo de padecer de tensión alta aumenta un 30%. Descubre si tus problemas para dormir son algo pasajero o crónico, haciendo nuestro test.

Controlar su presión arterial es una labor de por vida. La presión arterial es sólo uno de varios factores que elevan su riesgo de sufrir ataques cardíacos, derrames cerebrales o la muerte. La diabetes y el colesterol alto son otros factores de riesgo. Los cambios en el estilo de vida —tales como bajar de peso, llevar una dieta sana y realizar actividad física— pueden influir en esos tres factores de riesgo, pero muchas personas también tendrán que tomar medicamentos.
Para obtener una copia del informe o más información sobre la AHRQ y el Effective Health Care Program (Programa sobre la Efectividad de la Atención Médica), visite www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés). Se obtuvo información adicional de la página web de MedlinePlus®, un servicio de la National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina) y de los National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud) de Estados Unidos. Esta página está disponible en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/medlineplus.html.
4. En cuanto a los comentarios, he "promedio" a las referencias en la literatura, ya que no todos los médicos están de acuerdo sobre las presiones a las que tratar, y el grado de agresividad a tratar (múltiples medicamentos, el tipo de medicamentos, etc.) Usted puede estar seguro de que las empresas farmacéuticas prefieren que se tome la medicación en 135/80, ya que venden los medicamentos. La mayoría de los médicos no son tan agresivos. Recuerde que los medicamentos tienen efectos secundarios. Corazón medicamentos tienen efectos secundarios más graves que cualquier otra clase de medicamentos con receta.

Dormir bien es muy importante. Cuando duermes, el corazón se relaja y tu presión baja, así que mejor no pierdas ni una hora de sueño. Un estudio realizado por la Universidad de Chicago (EE. UU.) confirma que el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos durante cinco años seguidos. Y algo parecido les sucede a las personas que sufren apnea del sueño –interrupción breve de la respiración mientras se duerme–, su riesgo de padecer de tensión alta aumenta un 30%. Descubre si tus problemas para dormir son algo pasajero o crónico, haciendo nuestro test.
Según el libro Curas Naturales por el dr. James F. Balch, la combinación de calcio y magnesio es un buen suplemento para personas que padecen de hipertensión. El riesgo de desarrollar presión arterial alta aumenta si existe una deficiencia de magnesio en la persona. Por otro lado, algunos estudios demostraron que tomar un suplemento de calcio tuvo un efecto en las personas que padecían de presión alta bajando la tensión sistólica de 2 a 4 mmHg.

La fructosa se descompone en una variedad de productos de desecho que son malos para su cuerpo, uno de ellos es el ácido úrico. El ácido úrico eleva la presión arterial al inhibir el óxido nítrico en los vasos sanguíneos. El óxido nítrico ayuda a que sus vasos mantengan su elasticidad, por lo que la supresión de óxido nítrico conduce a un aumento de la presión arterial.
Una postura adecuada y una buena temperatura son elementos que ayudarán a la persona hipertensiva a recuperarse en alguna medida. Además, la respiración también tiene un fuerte impacto en la presión arterial: el óxido nítrico abre los vasos sanguíneos y ayuda a reducir la presión arterial. Cuando respiramos de manera lenta y profunda, producimos más óxido nítrico, y además reducimos las hormonas del estrés.
Su “verdadera presión arterial” representa su presión arterial usual durante un período de tiempo. Aún las personas con un rango normal de presión arterial presentarán fluctuaciones en un período de 24 horas, y la variabilidad está determinada por muchos factores fisiológicos. Tenga en cuenta que incluso una buena presión arterial puede cambiar hasta ≥ 20 mm Hg entre lecturas. No debe preocuparse por esto.
Me permito aportar mi opinión: ante situaciones como esta la Atención Primaria vuelve a tomar un papel destacado en la prevención y diagnóstico precoz de HTA y sus complicaciones. El papel de los cuidados va a ser primordial dado que no todos los casos de HTA precisan medicación… llevar a cabo una dieta saludable reduciendo ingesta de sal y grasas saturadas —evitando especialmente los alimentos procesados sobrecargados de azúcares añadidos, sal y/o grasas saturadas— , ejercicio físico habitual, evitar y corregir sobrepeso y obesidad, evitar/abandonar hábitos tóxicos… son medidas que tomarán un protagonismo destacado en esta nueva valoración, con lo que el papel de los enfermeros de Atención Primaria recuperan un protagonismo ahogado a base de recortes, a pesar de que las administraciones y servicios de salud siguen adelgazando plantillas y sobrecargando al personal. Los ratios enfermeros/pacientes en España son ridículos y no olvidemos que esto pone en riesgo la salud y la seguridad de las personas que atendemos.
Los trastornos hipertensivos del embarazo continúan siendo una causa importante de problemas durante la gestación que ocasionan enfermedades en el feto y durante el periodo neonatal. Normalmente, la presión arterial disminuye en el segundo trimestre y en el tercer trimestre, las cifras suelen volver a los valores previos al embarazo. Estas modificaciones pueden aumentar en algunos caso y ser causas de complicaciones, por lo que resulta de extraordinaria importancia el control de las cifras de presión arterial durante esta etapa.

La presión arterial normal no siempre es fácil de mantener ya que nuestra composición genética y los factores estresantes cotidianos pueden hacer que fluctúe. Muchas personas pueden tener niveles elevados sin siquiera saberlo. La medición de la presión arterial promedio puede variar según las condiciones de salud existentes y la edad. Conocer su medición de presión específica y controlarla con visitas al médico y en el hogar puede ayudar a prevenir consecuencias graves. Manténgase en forma, coma bien, haga ejercicio regularmente y evite los factores desencadenantes para mantener una lectura y vida saludables de la presión arterial normal.

El alcohol puede ser bueno y al mismo tiempo malo para tu salud. Si bebes alcohol solo con moderación, generalmente una bebida por día para las mujeres o dos por día para los hombres, puedes reducir potencialmente tu presión arterial en aproximadamente 4 mm Hg. Una bebida equivale a 12 onzas (355 mililitros) de cerveza, 5 onzas (148 mililitros) de vino y 1.5 onzas (44 mililitros) de licor con una graduación alcohólica del 40 %.


Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
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