Este estudio investiga si la pectina cítrica modificada, un suplemento dietético derivado de plantas, puede disminuir la insuficiencia cardíaca y otras complicaciones de la hipertensión. Para participar los pacientes deben tener al menos 21 años de edad y tener un plan de tratamiento establecido para la presión arterial alta. Tenga en cuenta que este estudio se realiza en Boston, Massachusetts.
La presión arterial varía durante el ciclo cardíaco de forma semejante a una función sinusoidal lo cual permite distinguir una presión sistólica que es definida como el máximo de la curva de presión en las arterias y que ocurre cerca del principio del ciclo cardíaco durante la sístole o contracción ventricular; la presión arterial diastólica es el valor mínimo de la curva de presión (en la fase de diástole o relajación ventricular del ciclo cardíaco). La presión media a través del ciclo cardíaco se indica como presión sanguínea media; la presión de pulso refleja la diferencia entre las presiones máxima y mínima medidas.1​
Estos factores determinan los números de presión arterial. El número sistólico es el número superior e indica la presión a medida que el corazón late o empuja la sangre por todo el cuerpo. El número diastólico es el número inferior, y se refiere a la presión en las arterias cuando el corazón descansa entre latidos. Durante este tiempo, el corazón recibe oxígeno mientras se llena de sangre.
Su “verdadera presión arterial” representa su presión arterial usual durante un período de tiempo. Aún las personas con un rango normal de presión arterial presentarán fluctuaciones en un período de 24 horas, y la variabilidad está determinada por muchos factores fisiológicos. Tenga en cuenta que incluso una buena presión arterial puede cambiar hasta ≥ 20 mm Hg entre lecturas. No debe preocuparse por esto.
En la vejez la presión arterial es generalmente algo más elevada que en las etapas anteriores, ya que los vasos sanguíneos van perdiendo elasticidad. Esto no quiere decir que la hipertensión sea inocua en esta edad. Nunca debe ser elevada en ancianos, por lo que a partir de cierto nivel y en caso de que existan otros factores de riesgo como las enfermedades cardiovasculares, es muy importante tomar las medidas necesarias para disminuirla. En el caso del pulso en reposo, éste no debería ser superior a las 85 pulsaciones por minuto. Y en lo que respecta a la presión, no debería pasar de los 150/90 mmHg.

Un brazalete del tamaño apropiado es ajustado e inflado manualmente al apretar repetidamente un bulbo de goma hasta que la arteria braquial es ocluida totalmente. Escuchando con el estetoscopio la arteria braquial en el codo, el examinador libera lentamente la presión en el brazalete. Cuando la sangre apenas comienza a fluir en la arteria, el flujo turbulento crea un "silbido" o palpitación (primer sonido de Korotkoff). La presión en la cual este sonido se oye primero es la presión sanguínea sistólica. La presión del brazalete sigue liberándose hasta que no se puede oír ningún sonido (quinto sonido de Korotkoff) en la presión sanguínea diastólica. A veces, la presión es palpada (sentida a mano) para conseguir una estimación antes de la auscultación.


La sal es la principal causante de la retención del líquido agregando mucha más presión a nuestro organismo. Debemos consumir menos de una cucharadita de sal al día. Ten en cuenta que entre el 35%-40% de la población de España es hipertensa, y buena parte de la culpa la tiene el excesivo consumo de sal que realizamos. Los españoles consumen aproximadamente el doble de la cantidad de sal recomendada, y rara vez apuestan por sales naturales o alternativas, como la sal marina. Es evidente que la sal sirve para aportar nutrientes necesarios para el organismo y que también aporta sabor a las comidas, pero hay que vigilar su consumo e intentar limitarse a los 2 gramos por día que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Lleva un registro de tus niveles de sodio. En los Estados Unidos, la dieta de muchas personas incluye hasta 5000 mg (5 g) de sodio al día, lo que los profesionales de la salud consideran demasiado perjudicial para el organismo. Aunque por lo general no debes y no puedes eliminar el sodio por completo, es esencial tratar de consumir menos de 2 g (2000 mg) al día. Para lograrlo, lleva un registro de tu consumo diario de sal o sodio, y evita al máximo el consumo de sodio.[4]
Cuando el corazón late, impulsa la sangre por las arterias hacia el resto del cuerpo. Cuando la sangre empuja con demasiada fuerza las paredes arteriales, la presión arterial aumenta. La presión arterial puede variar según la hora del día. Por lo general es más alta cuando la persona despierta, después de hacer ejercicio o en situaciones de estrés.
La tensión arterial puede definirse como la presión que ejerce la sangre en las arterias al transportarse por ellas. Cuando el corazón late y bombea la sangre es el momento en que la tensión es más alta. La tensión arterial en adultos es considerada normal cuando sus valores están entre 100-140 mmHg en la presión sistólica y 60-90 mmHg en la presión diastólica.
Las lecturas de presión arterial se clasifican en cuatro categorías generales, que abarcan desde presión arterial normal hasta presión arterial alta de etapa 2 (hipertensión). El nivel de la presión arterial determina qué tipo de tratamiento puedes necesitar. Para obtener una medición precisa de la presión arterial, el médico debe evaluar tus lecturas sobre la base del promedio de dos o más lecturas de presión arterial en tres o más visitas al consultorio.
En la práctica, los diferentes métodos no dan resultados idénticos; un algoritmo y los coeficientes experimentales obtenidos son usados para ajustar los resultados oscilométricos para dar lecturas que sean similares, tanto como sea posible, con los resultados de la auscultación.9​ Algunos equipos usan el análisis asistido por computadora de la forma de onda de la presión arterial instantánea para determinar los puntos sistólicos, medios, y diastólicos. Puesto que muchos dispositivos oscilométricos no se han validado, se debe tener precaución dado que la mayoría no son adecuados en instalaciones clínicas y cuidados intensivos.
Ninguno de ellos es inicialmente sencillo -reconoce Rodilla-, en especial cuando durante muchos años se han ejercitado hábitos contrarios. Sin embargo, tanto reducir el consumo de sal como acostumbrarse a la dieta mediterránea o iniciar la práctica de ejercicio físico de manera regular suelen ser metas accesibles que, en mayor o menor grado, consigue alcanzar un gran número de pacientes. Mucho más difícil es la reducción de peso y dejar de fumar.
Seguro que has oído hablar en infinidad de ocasiones acerca de la tensión alta o hipertensión. Una variable que nos da mucha información sobre nuestra salud y que, por tu bien, te recomendamos que la tengas en cuenta. Existen aparatos para realizar mediciones en casa, aunque te recomendamos siempre que sea un doctor quien determine, en base a pruebas objetivas, exploraciones y test de hábitos, tu salud y su tratamiento.
El torrente sanguíneo depende de los latidos cardíacos, con una presión más alta durante la fase sistólica que la diastólica. Las válvulas cardíacas se encargan de que la sangre circule en un único sentido por el corazón. Los dos ventrículos, las cavidades inferiores del corazón, se contraen de forma simultánea (en la fase sístole) y la salida súbita de sangre en el flujo sanguíneo corresponde a la lectura máxima. Cuando se relajan, la presión arterial disminuye. Esta es la fase conocida como diástole y equivale a la lectura mínima.
La tensión arterial baja, es un trastorno menos común. Sin embargo, es algo que también se da. Puede que hayas escuchado muchas veces que a alguien le ha dado un mareo o perdido la consciencia. Estos dos problemas son casi seguro ocasionados por niveles bajos de tensión. Y aunque no suelen ocasionar graves consecuencia, pues la recuperación es pronta, pueden hacer que nos demos un golpe fuerte en la caída, provocando otros daños.
La tensión puede variar, como hemos dicho, según circunstancias personales. Unos valores anormales nos indicarán que algo no marcha bien. Por ejemplo, las causas de la variación de tensión respecto a lo que se considera sano y normal, pueden ser las hormonas, algún problema de riñón o de los vasos sanguíneos e incluso la cantidad de agua y sal que tenemos en el cuerpo. También, la edad influye negativamente: cuanto más mayores, más riesgo de hipertensión y por tanto, de sufrir un accidente cardiovascular.
La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre en las paredes de los vasos sanguíneos  y sus niveles varían en función del sexo, la edad y el estado de salud de la persona. La cuestión es que si no se controla y sus niveles se encuentran por encima de lo normal, puede ocasionar graves problemas de salud, dañando al corazón y/o a otros órganos importantes. Debido a ello es muy importante controlar la tensión arterial de manera periódica para prevenir ciertos problemas antes de que sea demasiado tarde. Sobre todo conforme avanza la edad, ya que a medida que pasa el tiempo los vasos sanguíneos van perdiendo su elasticidad. Con lo cual, los valores que se consideran normales dependen muchas veces también de la edad de la persona. Aquí encontrarás cuál es la tensión arterial normal por edades.
Los hábitos de alimentación saludable para el corazón, tales como el plan alimentario DASH. La investigación financiada por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre (NHLBI, por sus siglas en inglés) ha demostrado que el combinar DASH con un plan alimentario bajo en sal puede ser tan efectivo como las medicinas para disminuir la hipertensión. Obtenga más información sobre los efectos de disminuir la presión arterial y otros beneficios para la salud del plan alimentario DASH (en inglés).
Se hizo una revisión de 49 estudios de investigación, para la Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención Médica, AHRQ por su sigla en inglés), una agencia de investigación del gobierno federal. La revisión se hizo para comprender si hay beneficios al medirse uno mismo la presión arterial. El informe fue revisado por médicos clínicos, investigadores, expertos y el público. El informe puede leerse en www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés).
Usted y su médico deben establecer los valores a utilizar. Si eligen el enfoque más conservador, debe tener en cuenta que un valor promedio sistólico mayor de 135 mmHg o un valor medio diastólico superior a 85 mmHg representan una alta probabilidad de que usted sufre de hipertensión y, por ende, debe considerar un plan de acción para mejorar sus números. Por otro lado, si la media es menor de 125/76 mmHg, la probabilidad de que sufra de hipertensión es bastante baja. Si sus números están entre 125-135 mmHg (sistólica) y 76-85 mmHg (diastólica), usted se encuentra en una zona gris en cuanto a si sufre o no de una verdadera hipertensión. En este caso es recomendable empezar a hacer ciertas modificaciones básicas – dieta, ejercicio y relajación – de estilo de vida.
Siempre que las medidas se hayan hecho de forma correcta, con un medidor de presión arterial certificado, obtendrás unos resultados tan precisos como los que obtendrías en una clínica médica. De hecho, en Suecia una investigación mostró que en los consultorios médicos a veces se toma la presión arterial de forma inadecuada, con el paciente tumbado; así que quizá incluso estés obteniendo resultados más precisos en casa.
Deje de fumar (en inglés). Visite Fumar y su corazón (en inglés) y la Guía para un corazón saludable (en inglés) del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre [PDF de 2.9 MB]. Si bien estos recursos se enfocan en la salud del corazón, también incluyen información básica sobre cómo dejar de fumar. Si desea obtener ayuda y apoyo de manera gratuita para dejar de fumar, llame a la Línea para dejar de fumar del Instituto Nacional del Cáncer al 1-877-44U-QUIT (1-877-448-7848).
Su “verdadera presión arterial” representa su presión arterial usual durante un período de tiempo. Aún las personas con un rango normal de presión arterial presentarán fluctuaciones en un período de 24 horas, y la variabilidad está determinada por muchos factores fisiológicos. Tenga en cuenta que incluso una buena presión arterial puede cambiar hasta ≥ 20 mm Hg entre lecturas. No debe preocuparse por esto.
El corazón transporta la sangre a todas las partes del cuerpo a través de ciertos vasos llamados arterias. La presión arterial es la fuerza de la sangre que empuja adelante a través del cuerpo y contra las paredes de las arterias. Entre mayor es la presión arterial, mayor es el riesgo de sufrir un derrame cerebral, un infarto, una insuficiencia cardíaca, una insuficiencia renal o la muerte.
Practica técnicas de relajación o respiración profunda lenta. Practica respirando lento y hondo para relajarte. Hay algunos dispositivos disponibles que estimulan la respiración lenta y profunda. De acuerdo con American Heart Association, la respiración guiada con dispositivo puede ser una opción no medicamentosa razonable para disminuir la presión arterial, en especial cuando la ansiedad acompaña la presión arterial alta o cuando los tratamientos tradicionales no se toleran bien. 

Diplomada en Enfermería por la Universidad de Granada con un Master Oficial en Protección de Datos en el Ámbito Sanitario y especialista en la atención al paciente en UCI y Urgencias. Actualmente pertenezco al equipo docente del departamento Biosanitario del Instituto Europeo de Estudios Empresariales (INESEM) y colaboro en la redacción de la revista online de INESEM.
Todas las personas mayores de 3 años deberían pasar por una evaluación de presión arterial realizada por un profesional de la salud al menos una vez al año. Su médico utilizará una evaluación de presión arterial para ver si las lecturas de su presión arterial son constantemente altas. Incluso los pequeños incrementos en la presión arterial sistólica pueden debilitar y dañar los vasos sanguíneos. Su doctor le recomendará cambios para tener un estilo de vida saludable para ayudarlo a controlar su presión arterial y evitar que desarrolle hipertensión.
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