Los valores de tensión arterial pueden variar por diversas razones, la edad y el sexo son algunas de ellas. A lo largo de nuestra vida esperamos siempre mantener una presión arterial normal, pero con el pasar de los años los valores van variando y muchas veces no sabemos por qué, lo que genera un estrés innecesario en nosotros por no entender del todo lo que sucede.
Este cardiólogo señala que el tratamiento está basado en un gran número de estudios con cientos de miles de pacientes, que han demostrado que la reducción de 10 mmHg en la presión sistólica (la “alta”) y 5 mmHg en la presión diastólica (la “baja”) reduce la mortalidad entre un 10 y un 15 por ciento; el ictus, un 35 por ciento; los eventos coronarios (infarto y angina de pecho), un 20 por ciento; y la insuficiencia cardiaca, un 40 por ciento. Todo esto independientemente de otros factores.
La presión arterial es la medida de fuerza de cada latido contra importantes vasos sanguíneos llamados arterias. Se mide en milímetros de mercurio (mmHg) e incluye sistólica presión (la presión en las arterias cuando el corazón late) y diastólica presión (la presión en las arterias entre latidos). Es el término médico para la presión arterial alta hipertensión.
Hipertensión te coloca en alto riesgo para un número de eventos de salud catastrófica. Está presente en 70% de personas que tienen su primer ataque al corazón, 80% de personas que tienen su primer movimiento, y 75% de las personas que tienen insuficiencia cardíaca congestiva. En realidad, la hipertensión es uno de los más comunes condición de salud crónicas entre los adultos en los Estados Unidos.1
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Las recientes actualizaciones de las pautas de la Asociación Americana del Corazón y del American College of Cardiology cambiaron la definición de presión arterial alta o hipertensión para la mayoría de las personas. Ahora la presión arterial alta generalmente se define como 130 o más para el primer número, u 80 o más para el segundo número (anteriormente los números eran 140/90). Sin embargo, existen consideraciones importantes para los adultos mayores a la hora de decidir si comenzar un tratamiento para la presión arterial alta, inclusive otras condiciones de salud y la condición física general. Si su presión arterial es superior a 130/80, el médico evaluará su salud para determinar qué tratamiento es necesario para balancear los riesgos y beneficios en su situación particular.
Cuánto menor es la capacidad de los vasos se autorregularen conforme el volumen de la sangre presente, mayor es el riesgo del paciente desenvolver hipertensión arterial. Los casos más graves generalmente son aquellos en que el paciente tiene un real exceso de volumen y sus vasos son incapaces de dilatar para comportar el aumento de la presión sobre sus paredes.
A veces es difícil cumplir estos requisitos en el consultorio médico; además, algunos pacientes se ponen nerviosos cuando su presión arterial es tomada en el consultorio, causando lecturas incrementadas (este fenómeno es llamado hipertensión de bata blanca). Tomar niveles de presión sanguínea en el hogar o el trabajo con un dispositivo casero de medición de presión sanguínea puede ayudar a determinar el verdadero rango de las lecturas de la presión arterial de una persona y evitar lecturas falsas por el efecto de la hipertensión de bata blanca. Los exámenes a largo plazo pueden ser hechos con un dispositivo ambulativo para medir la presión sanguínea que toma lecturas regulares de la presión arterial cada media hora en el curso de un día y una noche.
La hipertensión arterial y su tratamiento tienen varios hándicap evidentes, dice Castro. En primer lugar, “la ausencia de síntomas en el inicio de la enfermedad, que impide su diagnóstico y la percepción por parte del paciente. En segundo lugar, la adherencia al tratamiento farmacológico, muchas veces con incumplimientos involuntarios, que hay que empeñarse en evitar. Y por último, la también percepción inadecuada de que los cambios en ‘mi’ estilo de vida son pérdida de calidad de ésta, cosa que es precisamente todo lo contrario cuando se lleva a efecto”.
Considera una dieta baja en sodio, sal y otros aditivos. Si bien el sodio ayuda a regular los procesos eléctricos en los nervios y los músculos, pero el exceso retiene los líquidos provocando que la sangre tenga mayor volumen –facilitando el desarrollo de la presión alta–. Se debe tomar en cuenta las etiquetas, comprar alimentos sin sal, bajos en sal o sodio y cocinar sin sal; comidas procesadas, preparadas, enlatadas o embotelladas, como las carnes, pepinillos, sopas, tocino, jamón, salchichas, etcétera. Otros productos procesados son los que contienen glutamato monosódico y carbohidratos blancos, tales como mostaza preparada, salsa mexicana, salsa picante, salsa de soya, ketchup, salsa barbicue, panes, bebidas azucaradas, grasas dietéticas, entre otras.
La hipotensión es la presión arterial baja. Esto ocurre cuando la presión sistólica está constantemente por debajo de 90 o está 25 puntos por debajo de su lectura normal. Póngase en contacto con su médico si tiene varias lecturas bajas. La hipotensión puede ser un signo de shock, que pone en peligro la vida. Llame a su médico de inmediato si está mareado o aturdido.
Para poder saber el valor de la presión arterial normal cabe destacar el hecho de que son muchos los factores que influyen en los valores de presión arterial de cada persona como, por ejemplo, el sexo, la edad, los hábitos, la alimentación, etc. Así como también otras variables del momento en que se toma la tensión como el esfuerzo, la digestión, las emociones, los excitantes, el sueño, entre otros factores.
Empieza tu día tomando un plato de avena . Esta no sólo regulará la presión arterial, sino que además es muy efectiva para regular el colesterol alto. Numerosos estudios también han demostrado que tomar avena es muy beneficioso para el presión arterial. El 73% de los pacientes hipertensos que comen avena todos los días durante 12 semanas reducen o incluso eliminan la necesidad de tomar medicamentos para la tensión alta. Los estudios también sostienen que tomar avena todos los días puede llegar a suponer un ahorro de unos 150 euros al año en medicamentos para la hipertensión.
El diagnóstico se basa en un sencillo procedimiento de medición, aunque en algunos casos son necesarias otras pruebas como el holter de presión arterial. Es imprescindible completar el estudio con un análisis de laboratorio (de sangre y orina) y un electrocardiograma. Para facilitar un diagnóstico es muy importante tener presente estas recomendaciones:
En los niveles de presión arterial que son al menos altos de forma moderada (>160/100), como los provocados por enfermedades cardíacas, la medicación puede ser apropiada. Seguir las recomendaciones de estilo de vida anteriores también es buena idea; pueden ayudar a asegurarte de no necesitar tomar más medicamentos de los necesarios para tu tratamiento.
 Método de palpación: Según este método, la palpación del pulso radial indica una presión sanguínea mínima de 80 mm Hg, la detección del pulso femoral indica una presión sanguínea mínima de 70 mm Hg, mientras que el pulso de la carótida se interpreta como 60 mm Hg. Se cree que este método a menudo sobreestima la presión sanguínea sistólica del paciente.
Son muchos los estudios que han analizado el poder del chocolate negro para mejorar la salud. Uno de ellos, publicado este año en la revista Heart, afirma que si tomas cacao de forma moderada, sobre todo negro, reduces el riesgo de fibrilación auricular, provocada por la presión arterial alta. Esto ocurre porque este tipo de chocolate contiene altos niveles de flavonoides, un subgrupo de polifenoles que provocan la dilatación de los vasos sanguíneos, además de ser antioxidantes y antiinflamatorios. 
Los principales suplementos de eficacia comprobada para reducir la presión arterial son la coenzima Q10, el aceite de pescado (u omega 3), el ajo, la curcumica (de la cúrcuma), el jengibre, la pimienta de cayena, el aceite de oliva, los frutos secos, la cimicífuga, el majuelo, el magnesio y el cromo. Pregúntale al doctor si dichos productos son seguros para ti.
Si es posible, evita usar betabloqueantes para tratar la presión arterial (como pueden ser las pastillas Atenolol, Metropol o Seloken). Son menos efectivos y causan más efectos secundarios (como disminución de la potencia, fatiga y ganancia de peso). Estos medicamentos pueden, sin embargo, funcionar en el caso de enfermedades cardíacas (como una angina).

Los hábitos de alimentación saludable para el corazón, tales como el plan alimentario DASH. La investigación financiada por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre (NHLBI, por sus siglas en inglés) ha demostrado que el combinar DASH con un plan alimentario bajo en sal puede ser tan efectivo como las medicinas para disminuir la hipertensión. Obtenga más información sobre los efectos de disminuir la presión arterial y otros beneficios para la salud del plan alimentario DASH (en inglés).
Es común que las personas controlen su presión arterial en el hogar. Es posible que necesiten hacer esto para administrar o tratar una determinada afección. Si hace esto, debe mantener un diario o registro de las mediciones. El registro muestra a su médico cómo su presión arterial cambia a lo largo del día. Si toma medicamentos para controlar su presión arterial, ayudará a documentar si están funcionando. Medir su propia presión arterial es una buena manera de participar en el cuidado de su propia salud. 

Estudio del corazón fuerte. Desde 1988, el NHLBI ha respaldado el Estudio del corazón fuerte  (SHS por sus siglas en inglés), el estudio epidemiológico más largo realizado en indios americanos. El SHS busca estimar el impacto de las enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos y evaluar qué tan común y cuáles son los factores de riesgo importantes en esta comunidad. En el estudio participaron trece tribus y comunidades de cuatro estados. Visite el Estudio del corazón fuerte  (en inglés) para obtener más información.
Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
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