Los cambios saludables en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir el desarrollo de la presión arterial alta. Los cambios en el estilo de vida saludables incluyen elegir Alimentación saludable hábitos, tales como el plan alimentario DASH (en inglés), estar físicamente activo, mantener un peso saludable, dejar de fumar (en inglés) y el manejo del estrés.
En general, cuando nos tomamos la tensión, no sabemos realmente qué quieren decir los datos que se obtienen: si está bien o está mal. En este post se darán pautas estándar y se puntualizará, en algunos casos concretos,  las cifras normales que se deben de analizar utilizando otros datos relevantes para poder realizar una interpretación acertada a cada situación de salud.

Dieta balanceada, conteniendo vegetales, legumbres, fruta, cereales, productos lácteos bajos en grasa, pescado y aceite de oliva. La dieta mediterránea demostró en varios estudios una disminución de eventos cardiovasculares y muerte, y a los cinco años, un 29 por ciento de reducción del riesgo cardiovascular en comparación con la dieta baja en grasas, y un 39 por ciento de reducción de ictus.
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