En el pasado, la mayor parte de la atención era prestada a la presión diastólica, pero hoy en día es reconocido que son también factores de riesgo la alta presión sistólica y la alta presión de pulso (la diferencia numérica entre las presiones sistólicas y diastólicas). En algunos casos, parece que una excesiva disminución de la presión diastólica puede realmente aumentar el riesgo, debido probablemente a la diferencia creciente entre las presiones sistólicas y diastólicas (ver el artículo sobre la presión de pulso).

Nuestras arterias tienden a estrecharse y debilitarse con el tiempo. Esto reduce la elasticidad de los vasos sanguíneos que se necesita cuando la sangre golpea contra las paredes. Los vasos sanguíneos no pueden funcionar a la capacidad normal a medida que se endurecen. El estrechamiento puede provocar la obstrucción de los conductos, lo que puede provocar un accidente cerebrovascular o un ataque al corazón.


Los parámetros de la presión vascular son derivados en el sistema de microcomputador del monitor. Generalmente, las presiones sistólicas, diastólicas, y media son exhibidas simultáneamente para formas de onda pulsátiles (es decir, arterial y pulmonar arterial). Algunos monitores también calculan y exhiben la presión de perfusión cerebral (CPP). Normalmente, una tecla de cero en el frente del monitor hace que la presión se ponga en cero extremadamente rápida y fácilmente. Los límites de la alarma se pueden ajustar para asistir al profesional médico responsable de observar al paciente. Las alarmas alta y bajas pueden ser ajustadas en los parámetros de la temperatura exhibidos..
Si se ha tomado la presión arterial recientemente y sabe sus valores máximos y mínimos, le sugerimos que los introduzca en la casilla que verá a continuación para que sepa, rápidamente, si su tensión es normal o no. La calculadora compara sus valores de presión arterial con los del rango normal que tiene su grupo de edad y detecta si hay alguna anomalía. El resultado final le ayudará a entender por qué es importante chequear su tensión arterial y le dará consejos sobre cómo mantener unos valores normales.

No obstante, aunque es más frecuente a edades más avanzadas, la hipertensión es algo que también puede afectar a edades tempranas. De hecho, cada año son diagnosticados más niños con este problema. El peso, el índice de masa corporal, el estrés físico o emocional, un exceso de sal en la dieta, el tabaquismo, una alimentación poco equilibrada, el consumo de cafeína en exceso, las pastillas anticonceptivas, la nicotina, los antecedentes familiares, la predisposición genética, el embarazo, la menopausia y el sobrepeso o la obesidad pueden ser algunos de los factores que influyen en los niveles de presión arterial.
Así como nuestras lecturas de presión arterial cambian según nuestra postura, el tiempo de sueño y los niveles de estrés durante el día, nuestra presión arterial cambia a medida que envejecemos. A pesar de las mediciones fluctuantes o cambiantes, debemos mantener un rango normal. A medida que envejecemos, podemos esperar cambios en nuestra salud cardiovascular, incluidos nuestros niveles de presión arterial y colesterol. Existen varios factores que reflejan nuestros niveles de presión arterial a lo largo de los años, incluida la presión arterial normal para personas mayores.
La tensión arterial baja, es un trastorno menos común. Sin embargo, es algo que también se da. Puede que hayas escuchado muchas veces que a alguien le ha dado un mareo o perdido la consciencia. Estos dos problemas son casi seguro ocasionados por niveles bajos de tensión. Y aunque no suelen ocasionar graves consecuencia, pues la recuperación es pronta, pueden hacer que nos demos un golpe fuerte en la caída, provocando otros daños.
Debido a que la presión arterial suele variar algo de un día a otro, se recomienda diagnosticar hipertensión solo si hay valores altos de forma repetida. Si el promedio de cualquiera de los valores (ya sea sistólico o diastólico) es mayor que la norma, se considerará hipertensión. Es decir, se considerará demasiado alto a un promedio de 150/85 o 135/100 en medidas realizadas en varias ocasiones.

Limita el consumo de bebidas alcohólicas. Incluso si estás sano, el alcohol puede aumentar la presión arterial. Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Para los adultos saludables, beber con moderación significa una bebida al día para las mujeres y hasta dos bebidas al día para los hombres. Una bebida equivale a 12 onzas (350 ml) de cerveza, 5 onzas (147 ml) de vino o 1,5 onzas (44 ml) de licor con graduación de 80 grados.
En la mayoría de países, la tensión se expresa en milímetros de mercurio, aunque en el mundo hispánico se suele indicar en centímetros. De forma que aquí hablaríamos, por ejemplo, de una tensión de 12 y 8, mientras que en otras partes se diría 120 y 80. Lo que este valor indica es que nuestra tensión es capaz de hacer subir 12 cm la columna de mercurio.
La presión arterial alta es ocasionada por un estrechamiento de unas arterias muy pequeñas denominadas «arteriolas» que regulan el flujo sanguíneo en el organismo. A medida que estas arteriolas se estrechan (o contraen), el corazón tiene que esforzarse más por bombear la sangre a través de un espacio más reducido, y la presión dentro de los vasos sanguíneos aumenta.
En los niños, la presión arterial es menor que en los adultos. Un niño tiene la tensión alta cuando la presión arterial sistólica es igual o superior  a 140 mmHg y la presión diastólica supera los 90 mmHg. La causa más importante de la hipertensión en niños suele ser  el exceso de peso, pero también las enfermedades del riñón o los trastornos hormonales. Es muy importante controlarlo para evitar complicaciones, planificarles una dieta sana y equilibrada y tomar medicamentos prescritos por el médico si fuera necesario.

La presión alta o hipertensión quiere decir que nuestro corazón está trabajando mucho más de la cuenta para poder bombear la sangre. Esto es algo muy peligroso ya que puede provocar un ataque cardíaco, un desorden renal o una trombosis cerebral. Por o tanto, debemos llevar un control sobre nuestra presión arterial. A continuación en Demedicina te mostramos cómo bajar la tensión con remedios naturales.
En el pasado, la mayor parte de la atención era prestada a la presión diastólica, pero hoy en día es reconocido que son también factores de riesgo la alta presión sistólica y la alta presión de pulso (la diferencia numérica entre las presiones sistólicas y diastólicas). En algunos casos, parece que una excesiva disminución de la presión diastólica puede realmente aumentar el riesgo, debido probablemente a la diferencia creciente entre las presiones sistólicas y diastólicas (ver el artículo sobre la presión de pulso).
Ira, estrés y preocupaciones: en momentos de ira o de peligro o de estrés, por ejemplo, las glándulas suprarrenales, situadas junto a los riñones, descargan una hormona muy potente llamada adrenalina. Esta sustancia química contrae las arterias haciendo que se eleve la tensión arterial. Es el mismo efecto que ocurre con una manguera cuando estrechamos la boquilla. Por eso, cuando estamos preocupados, sentimos ira o miedo, la tensión arterial puede elevarse un 50% sobre su nivel normal.

Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
La presión arterial es la fuerza de su sangre al empujar contra las paredes de sus arterias. Cada vez que su corazón late, bombea sangre hacia las arterias. Su presión arterial es más alta cuando su corazón late, bombeando la sangre. Esto se llama presión sistólica. Cuando su corazón está en reposo, entre latidos, su presión arterial baja. Esto se llama presión diastólica.
Las mujeres habitualmente presentan valores de presión arterial sistólica inferiores a los de los hombres. Sin embargo, la presión arterial sistólica aumenta con la edad de una forma mas pronunciada en la mujer: por encima de 60 años las mujeres presentan cifras de presión arterial superiores, incrementando la frecuencia de hipertensión es estas edades.
El monitor debe tener instrucciones claras y ser fácil de usar. El brazalete debe ajustarse bien en su brazo. Si el brazalete no ajusta bien, no dará una lectura correcta. Antes de comprar el monitor, tal vez quiera verificar que el brazalete no sea demasiado grande o pequeño para su brazo. El indicador con manecilla o la pantalla del monitor deben ser lo suficientemente grandes para que usted pueda ver con claridad.

Para imaginártelo, basta que cierres con fuerza tu puño durante 10 segundos. Verás que la presión en algunos puntos de tu mano comienza a ser insoportable. ¿Te imaginas lo que pasa si tus arterias están bajo una presión similar todo el tiempo? Lo que esto puede provocar, entre otras cosas, es una serie de complicaciones para diversos órganos, como el cerebro, el corazón y los riñones, y si lo quieres ver más allá, influye en la manera en que percibes la vida.
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