Si la paciente era hipertensa antes de quedarse embarazada, ella debe continuar el tratamiento de la hipertensión, teniendo cuidado para no utilizar medicamentos que pueden dañar al feto. Sin embargo, si la paciente durante el embarazo tiene niveles de presión arterial por debajo de 120/80mmHg, los fármacos pueden ser reducidos o suspendidos siempre que los valores de la presión no excedan 150/100mmHg.

En consonancia con los niveles normales de presión arterial, la mayoría de las mujeres siguen el mismo patrón que los hombres. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que el cuerpo femenino experimenta muchos cambios fisiológicos. El embarazo y el ciclo menstrual tienen un gran impacto en la presión arterial. Si bien los niveles pueden fluctuar durante un embarazo, los niveles tienden a aumentar después de la menopausia debido a la reducción de los niveles de estrógeno y progesterona.
El corazón transporta la sangre a todas las partes del cuerpo a través de ciertos vasos llamados arterias. La presión arterial es la fuerza de la sangre que empuja adelante a través del cuerpo y contra las paredes de las arterias. Entre mayor es la presión arterial, mayor es el riesgo de sufrir un derrame cerebral, un infarto, una insuficiencia cardíaca, una insuficiencia renal o la muerte.

Reduzca el consumo de sal. A medida que va envejeciendo, el cuerpo y la presión arterial se vuelven más sensibles a la sal (sodio), así que puede ser necesario determinar cuánta sal contiene su dieta. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (por ejemplo, sopas y productos horneados). Una dieta baja en sal, tal como la dieta DASH, puede ayudar a bajar la presión arterial. Hable con el médico sobre cómo consumir menos sal.
Saber con certeza el estado de su presión arterial sistólica y diastólica es vital para su salud y podría salvarle la vida. Hay evidencia científica abrumadora de que el uso de un monitor de presión arterial en el hogar es una manera muy eficiente de determinar la presión arterial real pero al igual que en el consultorio de su doctor, usted debe tener buenas técnicas de medición y debe seguir, de manera estricta, algunos procedimientos a fin de que las lecturas sean exactas. De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, es muy común obtener medidas incorrectas, no porque los dispositivos sean inexactos, sino porque la persona que lo utiliza usualmente no sigue un buen procedimiento de medición. Algunos errores comunes son las mediciones con demasiada frecuencia, la utilización de un brazalete de tamaño incorrecto o no reposar en silencio durante unos minutos antes de medir la presión arterial. Otro error común consiste en tomar mediciones individuales o escoger sólo las lecturas más altas.
La presión arterial alta es muy común en las personas mayores. El sistema vascular cambia a medida que las personas van envejeciendo. Las arterias se endurecen, de modo que la presión arterial sube. Esto es cierto incluso para las personas que tienen hábitos que benefician la salud del corazón. La buena noticia es que la presión arterial puede ser controlada en la mayoría de las personas.
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