La hipertensión es el factor más común de riesgo para enfermedades cardiovasculares y ACV (derrame cerebral). La hipertensión arterial es también responsable de otros problemas graves, como insuficiencia renal crónica, aneurismas y lesiones en los vasos sanguíneos de los ojos. Como si no fuera suficiente todas las posibles complicaciones, la hipertensión todavía tiene otro problema: es una enfermedad silenciosa que no causa síntomas en la mayoría de los casos.
Para imaginártelo, basta que cierres con fuerza tu puño durante 10 segundos. Verás que la presión en algunos puntos de tu mano comienza a ser insoportable. ¿Te imaginas lo que pasa si tus arterias están bajo una presión similar todo el tiempo? Lo que esto puede provocar, entre otras cosas, es una serie de complicaciones para diversos órganos, como el cerebro, el corazón y los riñones, y si lo quieres ver más allá, influye en la manera en que percibes la vida.
Esta medición es importante si utiliza, usted, un dispositivo electrónico casero para compromar su presión arterial. El método más habitual es comprobar la presión de la arteria principal de la parte superior del brazo (arteria braquial) que se encarga de transportar la sangre desde el corazón hasta el codo. Por favor, recuerde colocarse el manguito correctamente y si la presión es alta vuelva a comprobarlo cuando esté más relajado. Recuerde, también, que su presión puede aumentar tras comer o hacer ejercicio.
Su médico podría diagnosticarlo con presión arterial alta si tiene lecturas sistólicas constantes de 140 mm Hg o más o lecturas diastólicas de 90 mm Hg o más. Según la investigación, su médico podría considerar que sufre de hipertensión si es un adulto o un niño de 13 años o más que tiene lecturas sistólicas consistentes de 130 a 139 mm Hg o lecturas diastólicas de 80 a 89 mm Hg y tiene otros factores de riesgo cardiovasculares.
Estas cifras se utilizan de forma orientativa para clasificar el estado de tensión arterial según el grupo de población en personas sanas y sin ningún tipo de alteración. En el momento en el que se detecta una alteración se debe de realizar un estudio en el que, tras varias mediciones y a distintas horas de distintos días, se compruebe que esta persona tiene una alteración pasándose a investigar la causa del desajuste. Entre las alteraciones que mayor incidencia de prevalencia padece la población nos encontramos de tipo endocrino, cardiocirculatorio o renal.  Estas alteraciones influyen sobre la presión arterial aumentando y o disminuyéndola:
Para imaginártelo, basta que cierres con fuerza tu puño durante 10 segundos. Verás que la presión en algunos puntos de tu mano comienza a ser insoportable. ¿Te imaginas lo que pasa si tus arterias están bajo una presión similar todo el tiempo? Lo que esto puede provocar, entre otras cosas, es una serie de complicaciones para diversos órganos, como el cerebro, el corazón y los riñones, y si lo quieres ver más allá, influye en la manera en que percibes la vida.
×