Si es posible, evita usar betabloqueantes para tratar la presión arterial (como pueden ser las pastillas Atenolol, Metropol o Seloken). Son menos efectivos y causan más efectos secundarios (como disminución de la potencia, fatiga y ganancia de peso). Estos medicamentos pueden, sin embargo, funcionar en el caso de enfermedades cardíacas (como una angina).


El control de la lectura de la presión arterial es importante durante el embarazo para garantizar que la madre y el feto permanecen seguros. La mayoría de las mujeres mantienen una buena lectura de la presión durante todo el embarazo, ya que fluctúa debido a la producción de hormonas cambiantes. Para algunas mujeres, existe un riesgo de presión arterial alta y preeclampsia, una afección potencialmente mortal tanto para la madre como para el bebé por nacer.
Para saber si tienes la tensión normal es importante conocer lo que indican cada uno de los valores. El primero de los valores se indicará en la columna de mercurio en el esfigmomanómetro, señalando la presión máxima de la sangre en la red arterial, que corresponde a la contracción del ventrículo o sístole de nuestro corazón. Mientras que el segundo número indicará la presión sanguínea mínima en las arterias, la presión diastólica, correspondiente a la relajación máxima del ventrículo.

Pregúntale a tu doctor si la leche baja en grasa o sin grasa es mejor para ti que la leche entera. La leche entera puede reducir la presión arterial de una mejor manera que la leche baja en grasa o sin grasa, pero también podría haber algunos riesgos. La leche entera contiene ácido palmítico, que, según algunos estudios, puede bloquear las señales internas responsables de relajar los vasos sanguíneos. Como resultado, tus vasos sanguíneos quedan oprimidos y tu presión arterial se mantiene alta.[7]


Leche materna. Los estudios han demostrado que los bebés que son alimentados con leche materna durante más de 12 meses tienen un riesgo mucho menor de desarrollar hipertensión. Los investigadores creen que los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (los mismos que se encuentran en el pescado graso) en la leche materna proporcionan un efecto protector en los recién nacidos.
La mayoría de los estudios científicos muestran que la reducción del consumo de sal reduce la presión arterial, siendo este efecto más pronunciado en las personas hipertensas, las personas obesas y los ancianos. La respuesta ante la reducción del consumo de sal varía mucho entre distintas personas y puede no reportar beneficios perceptibles en personas con niveles iniciales normales.
Las investigaciones financiadas por el NHLBI apoyan el desarrollo de guías para el manejo de la presión arterial alta. Hasta la fecha, nuestro  Ensayo de intervención de presión arterial sistólica (en inglés, [SPRINT, por sus siglas en inglés]) es el estudio más grande de su tipo que examina cómo mantener la presión arterial sistólica en un nivel más bajo del recomendado previamente puede afectar las enfermedades vasculares y del corazón. Visite la reseña de SPRINT (en inglés) para obtener más información sobre los beneficios para la salud de un tratamiento más intensivo de la presión arterial alta y cómo los hallazgos de SPRINT ayudaron en el desarrollo de las guías del American College of Cardiology/American Heart Association (ACC/AHA), publicados en el Journal of American College of Cardiology (en inglés) y Hypertension (en inglés).

No existe suficiente investigación para saber si el medirse la presión arterial en casa, con o sin apoyo adicional (como cursos o recordatorios telefónicos) ha ayudado a las personas a reducir el número de medicamentos que tenían que tomar, la cantidad de cada medicamento que tenían que tomar, o el número de veces que necesitaron acudir a un médico. Los investigadores no han establecido qué tipo de apoyo adicional, de un médico o clínica, sería mejor para ayudar a las personas a medirse la presión arterial en casa. 

También se ha demostrado que el ejercicio, en combinación con un suplemento de L-arginina corrige el funcionamiento anormal de los vasos sanguíneos padecido por personas con insuficiencia cardíaca crónica. Sin embargo, yo vería esto más como un enfoque de medicamentos y no necesariamente como un suplemento que debería utilizar para optimizar su salud en general.
Pickering TG, et al. Recommendations for blood pressure measurement in humans and experimental animals: Part 1: blood pressure measurement in humans: a statement for professionals from the Subcommittee of Professional and Public Education of the American Heart Association Council on High Blood Pressure Research. Hypertension. 2005 Jan;45(1):142-61.
No podemos detener el proceso de envejecimiento, y esto incluye el envejecimiento de nuestro corazón. Mantener un estilo de vida saludable de una alimentación limpia y ejercicio regular puede ayudar, pero no puede proteger al corazón de los efectos de los depósitos de grasa dentro de los vasos sanguíneos que se presentan con la edad. Además, las paredes y las células del corazón se vuelven más gruesas con la edad, lo que hace que el corazón trabaje más para llenarlo de sangre.
La hipertensión arterial y su tratamiento tienen varios hándicap evidentes, dice Castro. En primer lugar, “la ausencia de síntomas en el inicio de la enfermedad, que impide su diagnóstico y la percepción por parte del paciente. En segundo lugar, la adherencia al tratamiento farmacológico, muchas veces con incumplimientos involuntarios, que hay que empeñarse en evitar. Y por último, la también percepción inadecuada de que los cambios en ‘mi’ estilo de vida son pérdida de calidad de ésta, cosa que es precisamente todo lo contrario cuando se lleva a efecto”.

Lo recomendable es tener una presión sistólica que no supere los 120 mm y la diastólica siempre por debajo de 90 mm. Por tanto, una tensión arterial óptima sería la que se encontrara por debajo de 120 mm y por debajo de 80mm. La tensión arterial normal generalmente se encuentra entre 120 y 129 mm en la sistólica y entre 80 y 84 mm en la diastólica. Cuando los valores son iguales o superiores a 140 mm y a 90 mm, nos indica una tensión alta o hipertensión. Si por el contrario son valores iguales o inferiores a 100 mm y a 60 mm, se trata de una tensión baja o hipotensión.
Si en base a este sistema de auto-medición usted si sufre de hipertensión, visite a su médico. Considere también como complemento, un enfoque natural para llevar su presión arterial a niveles saludables lo cual implica abordar las causas subyacentes. El uso de tratamientos naturales basados en cambios de estilo de vida y sustancias naturales como vitaminas y minerales le puede ayudar a restablecer el equilibrio sin efectos secundarios negativos.
Así como nuestras lecturas de presión arterial cambian según nuestra postura, el tiempo de sueño y los niveles de estrés durante el día, nuestra presión arterial cambia a medida que envejecemos. A pesar de las mediciones fluctuantes o cambiantes, debemos mantener un rango normal. A medida que envejecemos, podemos esperar cambios en nuestra salud cardiovascular, incluidos nuestros niveles de presión arterial y colesterol. Existen varios factores que reflejan nuestros niveles de presión arterial a lo largo de los años, incluida la presión arterial normal para personas mayores.

Controlar su presión arterial es una labor de por vida. La presión arterial es sólo uno de varios factores que elevan su riesgo de sufrir ataques cardíacos, derrames cerebrales o la muerte. La diabetes y el colesterol alto son otros factores de riesgo. Los cambios en el estilo de vida —tales como bajar de peso, llevar una dieta sana y realizar actividad física— pueden influir en esos tres factores de riesgo, pero muchas personas también tendrán que tomar medicamentos.
Los cambios saludables en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir el desarrollo de la presión arterial alta. Los cambios en el estilo de vida saludables incluyen elegir Alimentación saludable hábitos, tales como el plan alimentario DASH (en inglés), estar físicamente activo, mantener un peso saludable, dejar de fumar (en inglés) y el manejo del estrés.

Quien tiene bajos los niveles de vitamina C suele tener la tensión más alta. Por lo que que para prevenir la hipertensión no está de más incluir en la dieta alimentos con mucha vitamina C. Entre ellos destaca la naranja ya que, además de ser fuente de esta vitamina, es rica en bioflavonoides, unos pigmentos antioxidantes que mejoran la permeabilidad de los capilares venosos, lo cual mejora la hipertensión.
Antes de ver la tabla, vamos a echar un vistazo rápido sobre las lecturas de la presión arterial. Se puede medir la presión arterial por cualquiera de los dos tipos de monitores de la presión arterial – un esfigmomanómetro o un manómetro de mercurio. Hay dos métodos principales para medir la presión arterial – el método no invasivo y el método invasivo. Con ayuda del método no invasivo, se puede medir la presión arterial en las siguientes formas: –

La presión arterial (presión sanguínea en las arterias) puede registrarse fácilmente, sin esfuerzo y de manera indolora, lo que supone una ventaja tanto para los pacientes como para los médicos. Además la medición de la presión arterial tiene un coste mínimo. Estos factores convierten los controles de la presión en un método de reconocimiento disponible y aplicable en prácticamente cualquier lugar. La presión sanguínea se mide en mmHg (milímetros de mercurio). Los valores de presión arterial normales en los adultos se sitúan aproximadamente en 120/80 mmHg, a partir de 140/90 mmHg se habla de hipertensión arterial. La primera cifra se denomina “valor sistólico”; la segunda es el “valor diastólico”.


Reducir su consumo de sal/sodio. Los estadounidenses consumen un promedio de una y media cucharaditas de sal (el equivalente de 3400 mg de sodio) Todos los días. Esto es más del doble el 1500 mg de sodio por día la American Heart Association considera que un “nivel saludable.” Comidas rápidas y alimentos procesados tienden a ser altos en sodio, así que asegúrese de leer las etiquetas antes de comprar. Mejor aún, evitar los alimentos procesados tanto como sea posible y optar por más frutas y verduras frescas.


El objetivo por tanto para los servicios de salud será conseguir que las cifras de TA no suban de 130/80 mmHg como medio teórico de evitar las complicaciones derivadas de la HTA como factor de riesgo para otras patologías como las cardiovasculares o las patologías renales crónicas. Hacer especial hincapié en las cifras de TA elevada va a ser crucial. Y aquí el papel de los enfermeros es indiscutible. Por supuesto, la vigilancia en enfermos con patologías como diabetes, cardiopatías y/o ERC, entre otras enfermedades crónicas, sigue siendo igual de importante.
El médico también puede utilizar un aparato denominado «oftalmoscopio» para examinar los vasos sanguíneos de los ojos y determinar si ha habido algún engrosamiento, estrechamiento o ruptura, lo cual puede ser un indicio de presión arterial alta. Empleará además un estetoscopio para escuchar el sonido del corazón y del flujo sanguíneo por las arterias. En algunos casos puede ser necesario realizar una radiografía de tórax y un electrocardiograma.
Pregúntale a tu doctor si la leche baja en grasa o sin grasa es mejor para ti que la leche entera. La leche entera puede reducir la presión arterial de una mejor manera que la leche baja en grasa o sin grasa, pero también podría haber algunos riesgos. La leche entera contiene ácido palmítico, que, según algunos estudios, puede bloquear las señales internas responsables de relajar los vasos sanguíneos. Como resultado, tus vasos sanguíneos quedan oprimidos y tu presión arterial se mantiene alta.[7]
Bloqueadores del receptor de la angiotensina II. Estos medicamentos ayudan a relajar los vasos sanguíneos al bloquear la acción, y no la formación, de una sustancia química natural que los estrecha. Los bloqueadores de los receptores de la angiotensina II comprenden el candesartán (Atacand), el losartán (Cozaar) y otros. Las personas con una enfermedad renal crónica pueden beneficiarse de usar como medicamento un bloqueador de receptores de la angiotensina II.
Si le han diagnosticado presión arterial alta, es importante que continúe con su plan de tratamiento. Seguir su plan de tratamiento, tener controles médicos regulares y aprender a monitorear su enfermedad en casa es importante. Hágale saber a su médico si planea embarazarse. Estas indicaciones pueden ayudar a prevenir o retrasar las complicaciones que la presión arterial alta podría causar. Puede que su médico ajuste su plan de tratamiento para reducir o controlar su presión arterial alta.
Tenéis que licuar el limón entero con todo, la cáscara y el perejil. Toma un un vaso en ayunas. El perejil y el limón son diuréticos naturales, que son sustancias que nos ayudan a eliminar los líquidos retenidos que muchas veces son causantes de la presión alta. Otra manera de poder beneficiarse del limón es exprimiendo el zumo de limón en una taza de agua un poco caliente o tibia y tomarla en ayunas.
Los valores de tensión arterial pueden variar por diversas razones, la edad y el sexo son algunas de ellas. A lo largo de nuestra vida esperamos siempre mantener una presión arterial normal, pero con el pasar de los años los valores van variando y muchas veces no sabemos por qué, lo que genera un estrés innecesario en nosotros por no entender del todo lo que sucede.
Los hábitos de alimentación saludable para el corazón, tales como el plan alimentario DASH. La investigación financiada por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre (NHLBI, por sus siglas en inglés) ha demostrado que el combinar DASH con un plan alimentario bajo en sal puede ser tan efectivo como las medicinas para disminuir la hipertensión. Obtenga más información sobre los efectos de disminuir la presión arterial y otros beneficios para la salud del plan alimentario DASH (en inglés).
Un estudio del Instituto de Medicina Mente-Cuerpo Benson-Henry en el Hospital General de Massachusetts, afiliado a la Escuela de Medicina de Harvard (Estados Unidos) ha comparado una técnica de gestión del estrés llamada 'respuesta de relajación' con educación sobre los cambios en el estilo de vida como reducción de sodio (menos sal en las comidas), pérdida de peso y ejercicio.
Este resumen le ayudará a aprender cómo se mide la presión arterial en casa. Se escribió para ayudarles a usted y a su médico a decidir si es conveniente que se mida la presión arterial en casa. Este resumen le informará también de las investigaciones sobre los monitores para la presión arterial y le sugerirá preguntas que puede hacerle a su médico.
Ira, estrés y preocupaciones: en momentos de ira o de peligro o de estrés, por ejemplo, las glándulas suprarrenales, situadas junto a los riñones, descargan una hormona muy potente llamada adrenalina. Esta sustancia química contrae las arterias haciendo que se eleve la tensión arterial. Es el mismo efecto que ocurre con una manguera cuando estrechamos la boquilla. Por eso, cuando estamos preocupados, sentimos ira o miedo, la tensión arterial puede elevarse un 50% sobre su nivel normal.
La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.
Cambios en la función de los vasos sanguíneos. El recubrimiento de los vasos sanguíneos experimenta más daño con el paso del tiempo. Esto puede ser causado por estrés oxidativo (en inglés) o daño en el ADN, entre otros factores. Con la edad, los niveles de las hormonas angiotensinas también se elevan, causando inflamación en los vasos sanguíneos. Al mismo tiempo, los vasos sanguíneos pierden lentamente la capacidad de liberar sustancias que protejan o reparen el recubrimiento. Si el recubrimiento de los vasos sanguíneos no funciona bien, puede ocasionar presión arterial diastólica más alta.
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