La hipertensión es el factor más común de riesgo para enfermedades cardiovasculares y ACV (derrame cerebral). La hipertensión arterial es también responsable de otros problemas graves, como insuficiencia renal crónica, aneurismas y lesiones en los vasos sanguíneos de los ojos. Como si no fuera suficiente todas las posibles complicaciones, la hipertensión todavía tiene otro problema: es una enfermedad silenciosa que no causa síntomas en la mayoría de los casos.

Más de uno de cada tres adultos en los Estados Unidos tiene presión arterial alta o hipertensión. Muchos no cuéntalo saben porque la presión arterial alta no da señales de advertencia. Esto puede ser peligroso, porque puede provocar condiciones que ponen en riesgo la vida, como ataque al corazón o un derrame cerebral. La buena noticia es que, a menudo, se puede prevenir o tratar. El diagnóstico temprano y cambios simples y saludables en su estilo de vida pueden prevenir que la presión arterial alta dañe gravemente su salud.
La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear. 

You will work with your provider to come up with a treatment plan. It may include only the lifestyle changes. These changes, such as heart-healthy eating and exercise, can be very effective. But sometimes the changes do not control or lower your high blood pressure. Then you may need to take medicine. There are different types of blood pressure medicines. Some people need to take more than one type.
Whelton PK, Carey RM, Aronow WS, et al. 2017 ACC/AHA/AAPA/ABC/ACPM/AGS/APhA/ASH/ASPC/NMA/PCNA guideline for the prevention, detection, evaluation, and management of high blood pressure in adults: a report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol. 2018;71(19):e127-e248. PMID: 29146535 www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29146535.
El objetivo por tanto para los servicios de salud será conseguir que las cifras de TA no suban de 130/80 mmHg como medio teórico de evitar las complicaciones derivadas de la HTA como factor de riesgo para otras patologías como las cardiovasculares o las patologías renales crónicas. Hacer especial hincapié en las cifras de TA elevada va a ser crucial. Y aquí el papel de los enfermeros es indiscutible. Por supuesto, la vigilancia en enfermos con patologías como diabetes, cardiopatías y/o ERC, entre otras enfermedades crónicas, sigue siendo igual de importante.
En consonancia con los niveles normales de presión arterial, la mayoría de las mujeres siguen el mismo patrón que los hombres. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que el cuerpo femenino experimenta muchos cambios fisiológicos. El embarazo y el ciclo menstrual tienen un gran impacto en la presión arterial. Si bien los niveles pueden fluctuar durante un embarazo, los niveles tienden a aumentar después de la menopausia debido a la reducción de los niveles de estrógeno y progesterona.
Los cambios saludables en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir el desarrollo de la presión arterial alta. Los cambios en el estilo de vida saludables incluyen elegir Alimentación saludable hábitos, tales como el plan alimentario DASH (en inglés), estar físicamente activo, mantener un peso saludable, dejar de fumar (en inglés) y el manejo del estrés.
Las mujeres habitualmente presentan valores de presión arterial sistólica inferiores a los de los hombres. Sin embargo, la presión arterial sistólica aumenta con la edad de una forma mas pronunciada en la mujer: por encima de 60 años las mujeres presentan cifras de presión arterial superiores, incrementando la frecuencia de hipertensión es estas edades.
Nuestra tabla de presión arterial refleja el sistema de clasificación estándar adoptado por el Séptimo Informe del Comité Nacional Conjunto de Prevención , Detección, Evaluación y Tratamiento de la Hipertensión Arterial de los Estados Unidos de América y por la Asociación Americana del corazón. Sin embargo, se reconoce ampliamente que las lecturas de la presión arterial tomadas en casa son usualmente inferiores a las que se toman en un consultorio médico. Como resultado, algunas autoridades han recomendado que el rango 135/85 mmHg, en lugar de 140/90 mmHg, se utilice como punto de corte para determinar la hipertensión.
Una presión arterial alta de forma ostensible conlleva, a largo plazo, un incremento del riesgo de enfermedad cardíaca y embolia. Cuanto más alta sea la presión arterial, mayor el riesgo. Muchas veces se aborda la presión arterial alta con un tratamiento médico para reducir los riesgos se salud; sin embargo, es posible reducir la presión arterial a través de cambios en el estilo de vida (ver a continuación).
Me permito aportar mi opinión: ante situaciones como esta la Atención Primaria vuelve a tomar un papel destacado en la prevención y diagnóstico precoz de HTA y sus complicaciones. El papel de los cuidados va a ser primordial dado que no todos los casos de HTA precisan medicación… llevar a cabo una dieta saludable reduciendo ingesta de sal y grasas saturadas —evitando especialmente los alimentos procesados sobrecargados de azúcares añadidos, sal y/o grasas saturadas— , ejercicio físico habitual, evitar y corregir sobrepeso y obesidad, evitar/abandonar hábitos tóxicos… son medidas que tomarán un protagonismo destacado en esta nueva valoración, con lo que el papel de los enfermeros de Atención Primaria recuperan un protagonismo ahogado a base de recortes, a pesar de que las administraciones y servicios de salud siguen adelgazando plantillas y sobrecargando al personal. Los ratios enfermeros/pacientes en España son ridículos y no olvidemos que esto pone en riesgo la salud y la seguridad de las personas que atendemos.
Este estudio evalúa si los hábitos alimenticios bajos en calorías y sodio, junto con ejercicios aeróbicos, pueden mejorar la presión arterial en pacientes que no responden a las medicinas para la hipertensión. Para participar, usted debe tener al menos 35 años de edad y sufrir de presión arterial alta que no responda a medicinas. Tenga en cuenta que este estudio se realiza en Durham, Carolina del Norte.
Normalice su relación de grasas omega 6 y omega-3. Tanto las grasas omega-3 como las omega-6 son vitales para su salud. Sin embargo, la mayoría de las personas en Estados Unidosestán obteniendo mucha grasa omega-6 proveniente de su alimentación y muy poca omega-3. Consumir grasas omega-3 es una de la mejores maneras de re-sensibilizar sus receptores de insulina si padece de resistencia a la insulina.
Antes de ver la tabla, vamos a echar un vistazo rápido sobre las lecturas de la presión arterial. Se puede medir la presión arterial por cualquiera de los dos tipos de monitores de la presión arterial – un esfigmomanómetro o un manómetro de mercurio. Hay dos métodos principales para medir la presión arterial – el método no invasivo y el método invasivo. Con ayuda del método no invasivo, se puede medir la presión arterial en las siguientes formas: –
Los cambios en el estilo de vida son el tratamiento de primera línea, con una reevaluación en un plazo de seis meses. Los hábitos que pueden reducir la presión arterial incluyen perder peso, hacer ejercicio, limitar el alcohol y la sal, y seguir una dieta como la DASH, que enfatiza el tamaño de las porciones y prioriza las verduras, las frutas y los lácteos bajos en grasa. 
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