Practicar deporte es clave. El ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. Al moverte, aunque sea andar de manera moderada, los vasos sanguíneos se ensanchan y mejora la frecuencia cardíaca. Se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Ponte en forma sin pisar el gimnasio siguiendo estas rutinas.
A veces es difícil cumplir estos requisitos en el consultorio médico; además, algunos pacientes se ponen nerviosos cuando su presión arterial es tomada en el consultorio, causando lecturas incrementadas (este fenómeno es llamado hipertensión de bata blanca). Tomar niveles de presión sanguínea en el hogar o el trabajo con un dispositivo casero de medición de presión sanguínea puede ayudar a determinar el verdadero rango de las lecturas de la presión arterial de una persona y evitar lecturas falsas por el efecto de la hipertensión de bata blanca. Los exámenes a largo plazo pueden ser hechos con un dispositivo ambulativo para medir la presión sanguínea que toma lecturas regulares de la presión arterial cada media hora en el curso de un día y una noche.
Frente a lo anterior, es imprescindible contar con hacks esenciales que nos permitan regular la presión de formas más orgánicas. Es decir, que nos ayuden a sortear la existencia sin tener que acudir a sustancias externas. Estos consejos funcionan mucho mejor si los combinas con una dieta balanceada que no incluya comidas procesadas, harinas refinadas o lácteos, y si evitas a toda costa los cigarrillos.
La hipotensión es la presión arterial baja. Esto ocurre cuando la presión sistólica está constantemente por debajo de 90 o está 25 puntos por debajo de su lectura normal. Póngase en contacto con su médico si tiene varias lecturas bajas. La hipotensión puede ser un signo de shock, que pone en peligro la vida. Llame a su médico de inmediato si está mareado o aturdido.
Estudio sobre el corazón de Framingham. El importante estudio multigeneracional de NHLBI se inició en 1948 y ayudó a descubrir que la presión arterial alta incrementa el riesgo de enfermedades del corazón y derrames cerebrales. Visite el Estudio sobre el corazón de Framingham (en inglés) para obtener más información sobre todas las actividades de investigación y avances de este estudio.
Debido a que la presión arterial suele variar algo de un día a otro, se recomienda diagnosticar hipertensión solo si hay valores altos de forma repetida. Si el promedio de cualquiera de los valores (ya sea sistólico o diastólico) es mayor que la norma, se considerará hipertensión. Es decir, se considerará demasiado alto a un promedio de 150/85 o 135/100 en medidas realizadas en varias ocasiones.
Incluso los mareos o aturdimiento ocasionales pueden ser un problema relativamente menor: el resultado de una deshidratación leve, por ejemplo, por pasar demasiado tiempo al sol o en un jacuzzi. Aun así, es importante que consultes con tu médico si tienes algún signo o síntoma de hipotensión, porque pueden indicar problemas más graves. Puede ser útil mantener un registro de tus síntomas, cuándo ocurren y qué estabas haciendo en ese momento.
Hay muchas buenas opciones de medicación. Algunos ejemplos son los inhibidores ECA (enzima convertidora de angiotensina) o bloqueantes A II (bloqueantes de los receptores de la angiotensina II) como Enalapril o Losartán. Si este tipo de medicación no te da el efecto deseado, quizás tengas que añadir otros medicamentos como los llamados antagonistas del calcio (p. ej. Felodipina) o un diurético suave (puede encontrarse una pastilla combinada con Enalapril y Losartán).
Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
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