La presión arterial alta es una enfermedad común en la cual la sangre fluye a través de los vasos sanguíneos o arterias a presiones más altas que la normal. La presión arterial es la fuerza de la sangre sobre las paredes de las arterias mientras el corazón bombea sangre. La presión arterial alta, en ocasiones llamada hipertensión, es cuando esta fuerza sobre las paredes de la arteria es muy alta. Es posible que su médico lo diagnostique con presión arterial alta si tiene lecturas frecuentes de presión arterial alta.
Reduzca el consumo de sal. A medida que va envejeciendo, el cuerpo y la presión arterial se vuelven más sensibles a la sal (sodio), así que puede ser necesario determinar cuánta sal contiene su dieta. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (por ejemplo, sopas y productos horneados). Una dieta baja en sal, tal como la dieta DASH, puede ayudar a bajar la presión arterial. Hable con el médico sobre cómo consumir menos sal.
Hay que tener en cuenta que estos valores son informativos y para personas adultas que tienen una salud considerada buena o normal. Ya hemos señalado que hay factores que influyen en la presión arterial, por lo que puede variar de una persona a otra. Siempre hay que hacer caso a las indicaciones de tu médico, que te indicará si la tensión arterial es normal y adecuada.
Quien tiene bajos los niveles de vitamina C suele tener la tensión más alta. Por lo que que para prevenir la hipertensión no está de más incluir en la dieta alimentos con mucha vitamina C. Entre ellos destaca la naranja ya que, además de ser fuente de esta vitamina, es rica en bioflavonoides, unos pigmentos antioxidantes que mejoran la permeabilidad de los capilares venosos, lo cual mejora la hipertensión.
Por otra parte, para bajar la tensión arterial también es imprescindible reducir el consumo de estimulantes. Dentro de este grupo entrar el tabaco, el alcohol o las drogas. Es decir, todas las recomendaciones redundan en un mismo sentido. Evitar las sustancias perjudiciales e incidir en una alimentación baja en sal y grasa y rica en frutas, verduras y pescado.

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El objetivo por tanto para los servicios de salud será conseguir que las cifras de TA no suban de 130/80 mmHg como medio teórico de evitar las complicaciones derivadas de la HTA como factor de riesgo para otras patologías como las cardiovasculares o las patologías renales crónicas. Hacer especial hincapié en las cifras de TA elevada va a ser crucial. Y aquí el papel de los enfermeros es indiscutible. Por supuesto, la vigilancia en enfermos con patologías como diabetes, cardiopatías y/o ERC, entre otras enfermedades crónicas, sigue siendo igual de importante.
Come alimentos saludables. Sigue una dieta de alimentos saludables para el corazón. Intenta el enfoque alimentario para detener la hipertensión (enfoque “DASH”, por Dietary Approaches to Stop Hypertension), que se centra en frutas, verduras, granos integrales, carne de ave, pescado y alimentos lácteos con bajo contenido graso. Consume mucho potasio, que puede ayudar a prevenir y controlar la presión arterial alta. Consume menos grasas saturadas y grasas trans.

La sangre circula a una presión determinada por el sistema circulatorio, el corazón y las arterias para nutrir las células del organismo. La tensión arterial es la presión con la que la sangre, impulsada por el ventrículo izquierdo, fluye en el interior de las arterias. Esta presión es máxima en la arteria aorta -120 mm Hg por encima de la presión atmosférica- y mínima en las venas (casi igual a la presión atmosférica).

Un estudio publicado en la revista Open Heart indica que el azúcar puede ser más nocivo que la sal para la tensión. Y en especial el sirope de maíz (fructosa) que se utiliza en alimentos procesados, zumos industriales y refrescos. Según esta investigación, si el 25% de las calorías de las dieta provienen del azúcar aumenta por tres el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular ya que aumenta sensiblemente la tensión. Aquí te dejamos algunos de los alimentos que tienen más azúcar de lo que crees.
Además, sería prudente que la mayoría de las personas también limiten la cantidad de fructosa que obtienen del consumo de frutasa 15 gramos o menos, porque está prácticamente garantizado que consumirá fuentes de fructosa "ocultas" (generalmente, en forma de jarabe de maíz de alta fructosa) de la mayoría de las bebidas y de casi todos los alimentos procesados que come.
Los trastornos hipertensivos del embarazo continúan siendo una causa importante de problemas durante la gestación que ocasionan enfermedades en el feto y durante el periodo neonatal. Normalmente, la presión arterial disminuye en el segundo trimestre y en el tercer trimestre, las cifras suelen volver a los valores previos al embarazo. Estas modificaciones pueden aumentar en algunos caso y ser causas de complicaciones, por lo que resulta de extraordinaria importancia el control de las cifras de presión arterial durante esta etapa.
Controlar su presión arterial es una labor de por vida. La presión arterial es sólo uno de varios factores que elevan su riesgo de sufrir ataques cardíacos, derrames cerebrales o la muerte. La diabetes y el colesterol alto son otros factores de riesgo. Los cambios en el estilo de vida —tales como bajar de peso, llevar una dieta sana y realizar actividad física— pueden influir en esos tres factores de riesgo, pero muchas personas también tendrán que tomar medicamentos.
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
Las arterias más grandes, incluyendo las suficientemente grandes para verse sin ampliación, son conductos de baja resistencia con altos índices de flujos, que generan solamente pequeñas caídas en la presión (asumiendo que no hay un cambio aterosclerótico avanzado). Por ejemplo, con un sujeto en posición supina (acostado boca arriba), la sangre típicamente experimenta solo una caída de 5 mmHg (0,67 kPa) en la presión media, cuando viaja desde el corazón a los dedos del pie.
La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce sobre las paredes de las arterias a medida que avanza por el cuerpo. La hipertensión arterial ocurre cuando la sangre fluye por las arterias a una presión más alta que lo normal. Muchos factores diferentes pueden causar hipertensión arterial. Si su presión arterial sube demasiado o se mantiene alta durante un tiempo prolongado, puede causar problemas de salud. Por eso, es importante tratar la hipertensión arterial. Los medicamentos son uno de los métodos de tratamiento más comunes.
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