La sangre circula a una presión determinada por el sistema circulatorio, el corazón y las arterias para nutrir las células del organismo. La tensión arterial es la presión con la que la sangre, impulsada por el ventrículo izquierdo, fluye en el interior de las arterias. Esta presión es máxima en la arteria aorta -120 mm Hg por encima de la presión atmosférica- y mínima en las venas (casi igual a la presión atmosférica).


Por otra parte, para bajar la tensión arterial también es imprescindible reducir el consumo de estimulantes. Dentro de este grupo entrar el tabaco, el alcohol o las drogas. Es decir, todas las recomendaciones redundan en un mismo sentido. Evitar las sustancias perjudiciales e incidir en una alimentación baja en sal y grasa y rica en frutas, verduras y pescado.
Los cambios saludables en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir el desarrollo de la presión arterial alta. Los cambios en el estilo de vida saludables incluyen elegir Alimentación saludable hábitos, tales como el plan alimentario DASH (en inglés), estar físicamente activo, mantener un peso saludable, dejar de fumar (en inglés) y el manejo del estrés.
Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
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