Agrandamiento del corazón. La presión arterial alta hace trabajar más al corazón. Al igual que cualquier otro músculo del cuerpo que se someta a exceso de ejercicio, el corazón aumenta de tamaño para poder realizar el trabajo adicional. Cuanto más grande sea el corazón, más sangre rica en oxígeno necesitará, pero menos podrá mantener una circulación adecuada. A consecuencia de esta situación, la persona afectada se sentirá débil y cansada, y no podrá hacer ejercicio ni realizar actividades físicas. Sin tratamiento, la insuficiencia cardíaca seguirá empeorando.
Aspirina: dependiendo de su estado de salud general, su proveedor de atención médica puede recetarle que tome aspirinas como "anticoagulante". La aspirina actúa evitando que las plaquetas de la sangre formen coágulos sanguíneos (antiplaquetario). Pueden recetarle aspirinas en caso de un coágulo sanguíneo, ritmo cardíaco irregular o un infarto de miocardio.

Para obtener una copia del informe o más información sobre la AHRQ y el Effective Health Care Program (Programa sobre la Efectividad de la Atención Médica), visite www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés). Se obtuvo información adicional de la página web de MedlinePlus®, un servicio de la National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina) y de los National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud) de Estados Unidos. Esta página está disponible en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/medlineplus.html.

En los países en desarrollo, muchas personas con hipertensión no saben que la padecen ni tienen acceso a los tratamientos que podrían controlar su tensión arterial y reducir significativamente su riesgo de defunción y discapacidad por cardiopatía o accidente cerebrovascular. Diagnosticar, tratar y controlar la hipertensión es una prioridad de salud en todo el mundo.
Cuando los cambios para un estilo de vida saludable solos no logran controlar o bajar la presión sanguínea alta, su médico puede cambiar o actualizar su plan de tratamiento prescribiendo medicinas para tratar su enfermedad. Estas medicinas actúan de diferentes formas para bajar la presión sanguínea. Al prescribir medicinas, su médico también considerará el efecto sobre otras enfermedades que usted puede tener, tal como enfermedad del corazón o riñón. Las posibles medicinas para la presión sanguínea alta incluyen:
Si estos cambios en su estilo de vida no le bajan la presión arterial a un nivel seguro, el médico también le recetará medicamentos. Puede probar varios tipos o combinaciones de medicamentos antes de encontrar un plan que funcione de la mejor manera para usted. Los medicamentos pueden controlar su presión arterial, pero no pueden curarla. Probablemente tendrá que tomar medicamentos por el resto de su vida. Planee con el médico cómo manejar su presión arterial.
La presión arterial alta, llamada también hipertensión, generalmente no presenta síntomas. Sin embargo puede causar problemas tan serios como un ataque cerebral, fallo cardíaco, ataque al corazón e insuficiencia renal. Si usted no puede controlar su hipertensión mediante hábitos de vida saludables como bajar de peso y reducir el sodio en su dieta, tal vez su médico deba recetarle medicinas.
4. Mantener el estrés y la ansiedad a raya. Esto es quizás uno de los motivos más habituales de hipotensión, y uno de los que menos suponemos siempre que tenemos una bajada de tensión. Esto es debido a que el cortisol, hormona del estrés, se puede dejar de fabricar en situaciones de estrés permanentes al producirse una fatiga de las glándulas suprarrenales. Si el cortisol no es el indicado, entonces la presión arterial baja.
Los tensiómetros aneroides a menudo cuestan menos que los digitales. Su precio oscila entre $ 20 y $ 40. El brazalete tiene un estetoscopio incorporado, por lo que no necesita comprar uno separado. La unidad puede tener una función que facilite la colocación del brazalete con una mano. También es portátil y puede transportarse fácilmente de un lugar a otro.
Cuando el corazón late, impulsa la sangre por las arterias hacia el resto del cuerpo. Cuando la sangre empuja con demasiada fuerza las paredes arteriales, la presión arterial aumenta. La presión arterial puede variar según la hora del día. Por lo general es más alta cuando la persona despierta, después de hacer ejercicio o en situaciones de estrés.
Ya que a menudo la presión arterial alta pasa desapercibida, es frecuente vivir con ella sin darse cuenta durante algún tiempo. Y puesto que es un factor de riesgo, puede ser sensato comprobar la presión arterial cada pocos años, incluso si te sientes sano en general. Este consejo va dirigido especialmente a personas de mediana edad o mayores, ya que la hipertensión es más común con la edad.
Los vahídos (síncopes) se producen cuando la presión arterial es baja porque con esta afección, el corazón no puede bombear suficiente oxígeno hacia el cerebro. El cerebro es el órgano que se encuentra más elevado en el organismo, donde es más difícil que la sangre supere los efectos de la gravedad. De modo que el cerebro es el primero en sentir los efectos de la presión arterial baja. Cuando una persona se desmaya a causa de la presión arterial baja, cae al piso, lo que coloca la cabeza de la persona al mismo nivel que su corazón. De este modo el flujo sanguíneo hacia el cerebro puede aumentar.
You will work with your provider to come up with a treatment plan. It may include only the lifestyle changes. These changes, such as heart-healthy eating and exercise, can be very effective. But sometimes the changes do not control or lower your high blood pressure. Then you may need to take medicine. There are different types of blood pressure medicines. Some people need to take more than one type.
Controlar su presión arterial es una labor de por vida. La presión arterial es sólo uno de varios factores que elevan su riesgo de sufrir ataques cardíacos, derrames cerebrales o la muerte. La diabetes y el colesterol alto son otros factores de riesgo. Los cambios en el estilo de vida —tales como bajar de peso, llevar una dieta sana y realizar actividad física— pueden influir en esos tres factores de riesgo, pero muchas personas también tendrán que tomar medicamentos.
1.  Hipertensión crónica. Es la alta presión arterial que usted ya tiene antes de quedar embarazada o que se manifiesta antes de las 20 semanas de embarazo. No desaparece una vez que el bebé nazca. Alrededor de 1 de cada 4 mujeres con hipertensión crónica (25 por ciento) desarrolla preeclampsia durante el embarazo. Si corre riesgo de desarrollar preeclampsia, su profesional de la salud puede que le recomiende que tome aspirina de baja dosis para ayudar a prevenirla.
Dependiendo de su condición física cuando comience con un programa de ejercicios, usted necesitará consultar a un profesional de la salud para que pueda ayudarlo a aumentar la intensidad necesaria para reducir los niveles de insulina. Dependiendo de su condición física, cuando se involucra en una actividad de ejercicio, necesitara hablar con médico para que el indique cual es la intensidad para bajar su nivel de insulina.
Pérdida de peso. Algunos estudios han demostrado que la pérdida de 5 kg reduce la presión arterial sistólica en 4,4 mmHg. El sobrepeso y la obesidad están relacionados con el incremento de la presión arterial, diabetes, enfermedad cardiovascular y mortalidad. El índice de masa corporal (IMC) sano se sitúa entre 20 y 25 kg/m2 en personas menores de 60 años.
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