A algunas personas les basta con modificar su modo de vida para controlar la tensión arterial, como abandonar el consumo de tabaco, adoptar una dieta saludable, hacer ejercicio con asiduidad y evitar el uso nocivo del alcohol. La reducción de la ingesta de sal también puede ayudar. A otras personas, estos cambios les resultan insuficientes y necesitan tomar medicamentos con prescripción médica.
Busca atención de emergencia inmediatamente en caso de crisis hipertensiva. Aunque la mayoría de las personas miden y controlan su presión arterial con el paso del tiempo, existen algunos casos en que un aumento rápido de la presión sistólica o diastólica requiere atención médica de inmediato. Esto permitirá asegurarte de que tu presión arterial vuelva a la normalidad y minimizará el riesgo de sufrir graves consecuencias para la salud, como infarto y daño en los órganos.[16]
Bebe más de una cantidad moderada de alcohol. Según los expertos, el consumo moderado es un promedio de una o dos bebidas por día para los hombres y de una bebida por día para las mujeres. Una bebida se define como 1,5 onzas líquidas (44 ml) de bebidas espirituosas de una graduación alcohólica de 40° (80 proof), 1 onza líquida (30 ml) de bebidas espirituosas de una graduación alcohólica de 50° (100 proof), 4 onzas líquidas (118 ml) de vino o 12 onzas líquidas (355 ml) de cerveza.
Según algunos estudios, el riesgo de muerte por isquemia coronaria en personas de 40 a 89 años se duplica por cada 20 mmHg más de presión sistólica o por cada 10 mmHg más de presión diastólica. Tomarse la presión arterial de forma periódica puede ayudar a detectar la hipertensión de forma precoz, pero sin olvidar que el diagnóstico final lo debe realizar un profesional de la salud.
De forma general, los valores de presión arterial considerados normales serían entre 80 y 120 mmHg (milímetros de mercurio) para la presión sistólica, a veces llamada coloquialmente como “la presión alta”, y entre 60 y 80 mmHg para la presión diástólica, “la presión baja”. Es bastante frecuente que se mida en cmHg, lo que equivaldría a un rango de 8-12 para la presión sistólica y 6-8 para la presión diastólica.
Cuando va a realizarse la prueba, te pedirán que te recuestes en una mesa de inclinación y te colocarán cinturones de seguridad alrededor del cuerpo para mantenerte seguro.  Te colocarán cables, llamados electrodos, con parches adhesivos en el pecho para poder controlar tu ritmo y frecuencia cardíaca, y una banda o puño pequeño en tu brazo o dedo para controlar la presión arterial.

La presión arterial alta no tiene síntomas. Por ello, la única manera de averiguar si usted tiene presión arterial alta es a través de chequeos regulares cuando visita a su proveedor de atención médica. Su proveedor utilizará un medidor, un estetoscopio o un sensor electrónico y un manguito de presión arterial y tomará dos o más mediciones en citas médicas distintas antes de hacer un diagnóstico.


Los adultos se considera que tienen prehipertensión si su lectura de la presión arterial sistólica es consistentemente por encima de 120, pero por debajo de 140, o si su presión arterial diastólica está por encima de 80 o por debajo de 90. Las personas con prehipertensión son propensos a progresar a tener hipertensión a menos que tomen algunas medidas para bajar su presión arterial. Si usted tiene una presión arterial superior a 140/90, se considera que tienen hipertensión. Su médico podría recomendar ciertos hábitos de estilo de vida que pueden ayudar a bajar la presión sanguínea, tales como mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente, dejar de fumar y limitar el consumo de alcohol y la sal. Dependiendo de qué tan alto es su presión arterial y qué otros problemas de salud que tenga, su médico también puede recomendar medicamentos para la presión arterial.
Dieta balanceada, conteniendo vegetales, legumbres, fruta, cereales, productos lácteos bajos en grasa, pescado y aceite de oliva. La dieta mediterránea demostró en varios estudios una disminución de eventos cardiovasculares y muerte, y a los cinco años, un 29 por ciento de reducción del riesgo cardiovascular en comparación con la dieta baja en grasas, y un 39 por ciento de reducción de ictus.

Siéntate de forma adecuada para la medición. Es importante mantener una posición adecuada del brazo y el cuerpo antes y durante la medición. Sentarse en una posición apoyada y derecha te permite asegurarte de obtener la lectura más precisa. Además, debes sentarte y relajarte por unos minutos para ayudar a estabilizar tu presión y prepararte más para obtener una lectura precisa.[4]

Si es posible, evita usar betabloqueantes para tratar la presión arterial (como pueden ser las pastillas Atenolol, Metropol o Seloken). Son menos efectivos y causan más efectos secundarios (como disminución de la potencia, fatiga y ganancia de peso). Estos medicamentos pueden, sin embargo, funcionar en el caso de enfermedades cardíacas (como una angina).


Un descenso abrupto de la presión arterial puede ser peligroso. Un cambio de solo 20 mmHg, como un descenso de 110 a 90 mmHg de presión sistólica, puede provocar mareos y desmayo si el cerebro no recibe el suministro adecuado de sangre. Los aumentos importantes de la presión arterial, como aquellos provocados por un sangrado no controlado, infecciones graves o reacciones alérgicas, pueden poner en riesgo la vida.

Un monitor casero para presión medir la arterial puede costar entre $40 y $150. Los monitores manuales básicos suelen costar menos. Los monitores automáticos con características avanzadas (como la capacidad de guardar las lecturas, imprimirlas o enviarlas electrónicamente a su médico) son más costosos. Ya que es posible que su seguro médico no cubra el costo de un monitor casero, verifique con su seguro médico qué tipos o marcas estarían cubiertos, si lo están.
La mayoría de los médicos no hacen un diagnóstico definitivo de hipertensión hasta no haber medido la presión arterial varias veces (un mínimo de 2 lecturas en 3 días diferentes). Algunos médicos les piden a sus pacientes que utilicen un aparato portátil que mide la presión arterial durante varios días seguidos. Este aparato puede ayudar al médico a determinar si un paciente sufre verdaderamente de hipertensión o solo de lo que se denomina «hipertensión de consultorio». La hipertensión de consultorio es aquella en la que la presión arterial del paciente se eleva durante la consulta médica, probablemente a causa de ansiedad y estrés.
En casi todos los países de ingresos altos, el diagnóstico y tratamiento generalizado de esas personas con medicamentos de bajo costo ha propiciado una reducción significativa de la proporción de personas con tensión arterial elevada, así como de la tensión arterial media en todas las poblaciones, lo que ha contribuido a reducir la mortalidad por enfermedades del corazón. Por ejemplo, el 31% de los adultos en la Región de las Américas de la OMS padecía tensión arterial elevada en 1980, en comparación con 18% en 2014.

Antes de ver la tabla, vamos a echar un vistazo rápido sobre las lecturas de la presión arterial. Se puede medir la presión arterial por cualquiera de los dos tipos de monitores de la presión arterial – un esfigmomanómetro o un manómetro de mercurio. Hay dos métodos principales para medir la presión arterial – el método no invasivo y el método invasivo. Con ayuda del método no invasivo, se puede medir la presión arterial en las siguientes formas: –


El médico puede recomendar una prueba de vigilancia de la presión arterial de 24 horas, llamada monitoreo ambulatorio de la presión arterial, para confirmar que tienes presión arterial alta. El dispositivo utilizado para esta prueba mide tu presión arterial en intervalos regulares durante un período de 24 horas y brinda un panorama más preciso de los cambios en la presión arterial en el transcurso de un día y una noche promedios. Sin embargo, estos dispositivos no están disponibles en todos los centros médicos, y rara vez se los reembolsa.
Una de las mejores maneras de bajar la presión arterial por un largo período de tiempo es bajar de peso. La presión aumenta usualmente cuando se aumenta de peso, y perder tan solo 4,5 kilos (10 libras) puede disminuir tu presión arterial significativamente. Se debe llegar a perder peso saludablemente con una dieta sana y con un incremento en los niveles de ejercicio.

Su proveedor de atención médica diagnosticará su presión arterial baja con base en los síntomas, como la sensación de mareo o vahído, especialmente al pararse. Esto en ocasiones es un efecto secundario por tomar ciertos medicamentos, los cuales incluyen medicamentos para la presión arterial alta (hipertensión) y para afecciones cardíacas. También puede producirse debido a problemas médicos como:
Durante la primera mitad del embarazo, su presión arterial con frecuencia tiende a bajar. Si usted tiene hipertensión leve y tomó un medicamento antes del embarazo, su profesional de la salud puede que le reduzca la dosis del medicamento. O quizás pueda dejar de tomar su medicamento durante el embarazo. No deje de tomar ningún medicamento sin hablar antes con su profesional de la salud.  Es posible que deba tener al bebé antes si su hipertensión empeora o si pasa a tener preeclampsia.
Este tipo de presión arterial alta, puede sufrir complicaciones, sin embargo son síntomas los cuales pueden descubrirse con anterioridad y ofrecen oportunidad de ser atacados a tiempo para prevenir complicaciones de forma aguda. Puede producir accidentes cerebro vascular, trombosis y hemorragias. Este tipo de presión debe controlarse y de esta forma evitar sufrir complicaciones aún mayores y lamentables.
Un problema con los nervios que controlan los vasos sanguíneos de las piernas es uno de los motivos por los que puede fallar el mecanismo. La diabetes puede dañar los nervios y evitar que funcionen correctamente. Los médicos no comprenden completamente por qué la diabetes daña los nervios. Probablemente haya varios factores involucrados. Por ejemplo, si tienes diabetes, tienes niveles altos de glucosa (azúcar) en la sangre que pueden provocar cambios químicos en los nervios, afectando cómo transmiten las señales.
Observa los resultados con el paso del tiempo. En la mayoría de los casos, verificarás los resultados de tu presión arterial con el paso del tiempo. Esto te dará una idea de lo que es normal para ti, además de los factores que podrían contribuir a esto, como el estrés o la actividad. Mantén informado a tu doctor de tus lecturas, según sea necesario, o bríndale una copia de tus registros para tu expediente médico. Prestar atención al promedio de tus lecturas con el paso del tiempo también puede indicar posibles problemas para los cuales necesitas atención médica.[18]
Pese a que muchas personas sufren pequeños altibajos en su presión arterial, tanto la alta como la baja puede tener consecuencias en la salud. En el caso de la presión arterial baja, si ésta es severa y no es controlada, puede llegar a causar que el oxígeno y los nutrientes que la sangre transporta no lleguen e los órganos vitales, produciendo así daños graves en cerebro y corazón.

Si tienes síntomas de hipotensión postural, tu médico también puede medir el cambio de tu presión arterial mientras te pones de pie después de estar sentado o acostado. También puede que te remita para una prueba de inclinación. Esto se realiza en un hospital y se trata de estar lentamente inclinado hacia arriba sobre una mesa mientras se controlan la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
Los parámetros de la presión vascular son derivados en el sistema de microcomputador del monitor. Generalmente, las presiones sistólicas, diastólicas, y media son exhibidas simultáneamente para formas de onda pulsátiles (es decir, arterial y pulmonar arterial). Algunos monitores también calculan y exhiben la presión de perfusión cerebral (CPP). Normalmente, una tecla de cero en el frente del monitor hace que la presión se ponga en cero extremadamente rápida y fácilmente. Los límites de la alarma se pueden ajustar para asistir al profesional médico responsable de observar al paciente. Las alarmas alta y bajas pueden ser ajustadas en los parámetros de la temperatura exhibidos..
Las farmacias, tiendas y otros locales venden monitores para medirse la presión arterial en el hogar. Sin embargo, estos dispositivos tampoco miden siempre con precisión. La lectura obtenida con el monitor personal debe compararse siempre con aquella obtenida con el aparato del médico, para asegurar que sean iguales. Recuerde que toda cifra superior a la normal es motivo de consultar al médico, quien podrá hablar con usted sobre el mejor plan de acción.
Para medir tu presión arterial, un especialista coloca un brazalete inflable alrededor del brazo y mide tu presión arterial mediante un medidor de presión. Una lectura de presión arterial, como se observa en el tensiómetro de la imagen, mide la presión en tus arterias cuando el corazón late (presión sistólica) en el primer número y la presión en las arterias entre cada latido (presión diastólica) en el segundo número.
El tipo de presión que una persona puede desarrollar va de acuerdo a los descuidos generales, desorden alimenticio, consumo excesivo de sodio y otros factores que pueden ser influyentes. Sin embargo existen 2 tipos de presión. Pero ¿Cuál me puede afectar más? Seguramente te preguntarás. A continuación mostraré un índice de sintomatología que presentan las personas con hipertensión e hipotensión.
No existe suficiente investigación para saber si el medirse la presión arterial en casa, con o sin apoyo adicional (como cursos o recordatorios telefónicos) ha ayudado a las personas a reducir el número de medicamentos que tenían que tomar, la cantidad de cada medicamento que tenían que tomar, o el número de veces que necesitaron acudir a un médico. Los investigadores no han establecido qué tipo de apoyo adicional, de un médico o clínica, sería mejor para ayudar a las personas a medirse la presión arterial en casa.
Siempre es una mejor opción utilizar un método natural para prevenir enfermedades y curarse cuando lo ataca una enfermedad. En el caso de la presión arterial alta, los cambios en el estilo de vida- con un énfasis particular en normalizar sus niveles de insulina--pueden colocarlo en un camino libre de medicamentos, que es un regreso natural a una salud óptima.
Actualmente, el aparato más usado para tomar la tensión es el llamado esfigmomanómetro, compuesto por una bolsa y una perilla de goma conectada por un tubo a la columna de mercurio que registrará en centímetros nuestra presión. Se trata de una medición muy sencilla, que no supone ningún tipo de dolor y se realiza muy rápidamente. En este otro artículo de unCOMO podrás ver los pasos a seguir para saber cómo se toma la tensión.
Si usted tiene hipertensión crónica, su profesional de la salud le medirá su presión arterial y revisará su orina en cada visita prenatal. Quizás tenga que chequearse la presión en su casa también. Su profesional podrá realizar pruebas como el ultrasonido y el monitor cardíaco fetal para comprobar el crecimiento y la salud de su bebé. También verificará si hay señales de preeclampsia.

La presión arterial baja es presión que es lo suficientemente baja como para causar síntomas. Si usted tiene la presión arterial baja, puede tomar medidas para prevenir o limitar sus síntomas. Una sola lectura por debajo de lo normal no es razón para alarmarse, a menos que tenga síntomas que sean nuevos o preocupantes. Hable con su proveedor de atención médica si tiene síntomas, tales como:
Actualmente, el aparato más usado para tomar la tensión es el llamado esfigmomanómetro, compuesto por una bolsa y una perilla de goma conectada por un tubo a la columna de mercurio que registrará en centímetros nuestra presión. Se trata de una medición muy sencilla, que no supone ningún tipo de dolor y se realiza muy rápidamente. En este otro artículo de unCOMO podrás ver los pasos a seguir para saber cómo se toma la tensión.
El Prof. Pere Gascón es en la actualidad Director del Laboratorio de Oncología Molecular y Translacional y, Consultor senior del Departamento de Hematología-Oncología en el Hospital Clínic de Barcelona. Está certificado por la American Board of Internal Medicine en Medicina Interna, Hematología y Oncología Médica.Se formó en la New York University Medical Center (New York), en los National Institutes of Health (NIH-Bethesda), y en laWashington University (St. Louis). Actualmente es oncólogo y Director médico de la Clínica Omega Zeta. En 1995 recibe el Laureate Award por la American College of Physicians.En 1998 es elegido entre The Best Doctors in America.
A día de hoy, “la hipertensión arterial es la enfermedad crónica más frecuente en España, y las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte en países occidentales”, afirma Rodilla. En este grupo de patologías se incluyen la cardiopatía isquémica que subyace al infarto de miocardio, así como las complicaciones cerebrovasculares, como el ictus cerebral y los ataques isquémicos transitorios, sin olvidarnos de enfermedades renales como la insuficiencia renal, así como enfermedades de las arterias periféricas como la claudicación intermitente y, finalmente, patologías de las arterias de la retina.
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