Antes de iniciar tu entrenamiento, tu presión arterial debe estar en el rango normal de reposo, que puede variar de persona a persona. Según la American Heart Association, la presión arterial ideal es por debajo de 120/80 mm Hg. A medida que tu presión arterial se aproxima a 120/80 y 139/89 mm Hg, estás pre-hipertensión. Si tu presión arterial está entre 140/90 y 159/99 mm Hg, eres hipertenso. La hipertensión severa es de 160/100 mm Hg o mayor.
Identifica tus promedios sistólicos. Con el paso del tiempo, es probable que midas tu presión arterial todos los días. Esto podría deberse a que al doctor le preocupa tu presión arterial y las enfermedades cardiacas o vasculares relacionadas. Averiguar cuál es el rango general de tu presión arterial sistólica te permitirá identificar las potenciales fluctuaciones y problemas médicos.[14] Las categorías del rango de presión sistólica son las siguientes:
La presión arterial baja, no suele causar síntomas, y normalmente no es un problema de salud serio. Pero en los casos en lo que la presión arterial de alguien baja mucho, y experimentan síntomas notorios como sensación de desmayo o mareos, deben informar a su médico. En algunos casos la presión arterial baja puede ser causada por medicamentos o una enfermedad subyacente.  
Controlar su presión arterial es una labor de por vida. La presión arterial es sólo uno de varios factores que elevan su riesgo de sufrir ataques cardíacos, derrames cerebrales o la muerte. La diabetes y el colesterol alto son otros factores de riesgo. Los cambios en el estilo de vida —tales como bajar de peso, llevar una dieta sana y realizar actividad física— pueden influir en esos tres factores de riesgo, pero muchas personas también tendrán que tomar medicamentos.

Los alimentos más cargados de sal son los que vienen ya listos, los enlatados y los embotellados. Entre ellos figuran las carnes, los encurtidos, las aceitunas, las sopas, el chile con carne, el tocino, el jamón, los embutidos, los productos de panadería y las carnes con agua añadida que contienen un nivel elevado de sodio. Asimismo, evita los condimentos preparados como la mostaza, la salsa de chile, la salsa de soya, el kétchup, la salsa barbacoa y otras salsas.


Un valor sistólico mínimo puede ser estimado aproximadamente por palpación, sin ningún equipo, un método usado más frecuentemente en situaciones de emergencia. La palpación de un pulso radial indica una presión sanguínea mínima de 80 mmHg (11 kPa), un pulso femoral indica por lo menos 70 mmHg (9,3 kPa), y un pulso en la arteria carótida un mínimo de 60 mmHg (8,0 kPa). Sin embargo, un estudio indicó que este método no era lo suficientemente exacto y con frecuencia sobrestimaba la presión sanguínea sistólica del paciente.6​ Un valor más exacto de la presión sanguínea sistólica puede ser obtenido con un Esfigmomanómetro y palpando para cuando retorna un pulso radial.7​ Debido a que una presión diastólica no puede ser obtenida con este método, las presiones arteriales obtenidas por la palpación se anotan como "/P".8​
Aunque es un problema menos común que la presión arterial alta, su presión arterial podría llegar a ser inferior a la normal a cualquier edad. Algunas personas tienen naturalmente baja la presión arterial sin experimentar ningún síntoma, pero para otros, una presión arterial sistólica baja - normalmente inferior a 90 - pueden dar lugar a síntomas como mareos, aturdimiento o desmayo. La presión arterial baja generalmente es causada por otro problema, como la deshidratación, una pérdida repentina de sangre, o un efecto secundario de los medicamentos, y su médico le recomendará el tratamiento dependiendo de la causa.
El azúcar y los carbohidratos refinados están presentes en una gran cantidad de alimentos, especialmente los procesados, como la bollería industrial, y los precocinados, y su consumo excesivo puede provocar diabetes y obesidad, enfermedades que en la mayoría de casos derivan en hipertensión. Cuando tomamos algo que contiene azúcar, ésta pasa al torrente sanguíneo de una manera muy rápida, y a su vez se reduce la cantidad de óxido nítrico, un compuesto que dilata las venas y las arterias, por lo que la presión arterial aumenta.
“A la presión arterial alta a menudo se le conoce como el ‘asesino silencioso’, porque generalmente no presenta síntomas sino hasta que causa algún daño al cuerpo”, señala el Dr. Douglas Throckmorton, M.D., subdirector del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).  Muchos estudios han demostrado que el uso de medicamentos para reducir la presión arterial atenúa ese daño.
Quien tiene bajos los niveles de vitamina C suele tener la tensión más alta. Por lo que que para prevenir la hipertensión no está de más incluir en la dieta alimentos con mucha vitamina C. Entre ellos destaca la naranja ya que, además de ser fuente de esta vitamina, es rica en bioflavonoides, unos pigmentos antioxidantes que mejoran la permeabilidad de los capilares venosos, lo cual mejora la hipertensión.
Las medidas estándares en las cuales debiese existir un control de presión arterial es de 120/80 y 90/60, esta es la media de valores que cada individuo debe poseer para decir que su presión se encuentra es un estado “normal”. Hay una gran disyuntiva que muchas personas tienen y es que al momento de saber que existe una presión arterial alta y baja, no saben definir ¿Cuál es el tipo de presión que ellos poseen?
Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).
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