En las clínicas suecas a menudo se toma la presión arterial de forma inadecuada con el paciente tumbado. Las diferencias suelen ser pequeñas, sin embargo, al estar sentado, la presión sanguínea sistólica es un poco menor, y la diastólica un poco mayor. Probé esto yo mismo y anoté unos los valores de 116/73 de media en varias medidas sentado y una media de 119/72 tumbado.
Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.
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