La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.
Usted puede tener la presión arterial alta, o hipertensión, y aun así sentirse bien. Eso es debido a que la presión arterial alta a menudo no causa señales de enfermedad que una persona pueda ver o sentir. Pero la presión arterial alta, a veces llamada “el asesino silencioso”, es muy común en las personas mayores y es un problema de salud muy serio. Si la presión arterial alta no se controla por medio de cambios en el estilo de vida y medicamentos, puede provocar derrames cerebrales, enfermedades cardiacas, problemas oculares, insuficiencia renal y otros problemas de salud. La presión arterial alta también puede causar dificultades para respirar cuando una persona hace actividades físicas o ejercicios livianos.

Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
Los cambios en el estilo de vida son el tratamiento de primera línea, con una reevaluación en un plazo de seis meses. Los hábitos que pueden reducir la presión arterial incluyen perder peso, hacer ejercicio, limitar el alcohol y la sal, y seguir una dieta como la DASH, que enfatiza el tamaño de las porciones y prioriza las verduras, las frutas y los lácteos bajos en grasa.

La hipotensión normalmente no necesita tratamientos, aunque en ocasiones sí que requiere de asistencia médica, dependiendo de los síntomas. Por ejemplo, si la hipotensión es la causa de un shock requiere urgentemente una atención médica que le suministrará sueros o sangre por vía intravenosa y le recetará medicamentos para que la presión arterial aumente.


Control de la presión arterial: Cuando usted acude al consultorio de su proveedor de atención médica, éste puede tomarle la presión arterial para vigilar los cambios. Su presión arterial es la fuerza que ejerce el flujo sanguíneo contra las paredes de las arterias. Las arterias transportan la sangre del corazón al resto del cuerpo. La presión arterial es uno de sus signos vitales. Además de la presión arterial, sus signos vitales incluyen su frecuencia cardiaca o pulso, su frecuencia respiratoria (la velocidad a la que respira por minuto) y su temperatura. Estas constantes alertan a su proveedor de atención médica sobre determinadas enfermedades o afecciones que usted puede tener.
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El método oscilométrico es el que utilizan los aparatos automáticos. En este caso, en contraste con el método auscultatorio, que se basa en la detección de sonidos Korotkoff, el método oscilométrico se basa en la detección de las oscilaciones causadas por la sangre a medida que comienza a fluir de nuevo en la extremidad (detector de presión electrónico). Cuando el manguito se infla por encima de la presión arterial sistólica no hay cambios de presión; pero cuando se desinfla hasta el nivel de la presión arterial sistólica, comienza a haber un flujo que provoca oscilaciones detectables por el aparato. Como la presión del aire se libera lentamente desde el manguito, la amplitud de estas oscilaciones pulsátiles va aumentando hasta un máximo, y posteriormente disminuye a medida que el flujo de sangre a la extremidad se normaliza. El aparato realiza la determinación de las cifras basándose en el incremento de la amplitud de las oscilaciones en el caso de la presión arterial sistólica; y con el punto en el que las oscilaciones tienden a estabilizarse para la presión arterial diastólica. Estas mediciones son a menudo menos precisas cuando se comparan con las medidas de auscultación, por eso es muy importante que los aparatos sean calibrados y validados.
Un valor sistólico mínimo puede ser estimado aproximadamente por palpación, sin ningún equipo, un método usado más frecuentemente en situaciones de emergencia. La palpación de un pulso radial indica una presión sanguínea mínima de 80 mmHg (11 kPa), un pulso femoral indica por lo menos 70 mmHg (9,3 kPa), y un pulso en la arteria carótida un mínimo de 60 mmHg (8,0 kPa). Sin embargo, un estudio indicó que este método no era lo suficientemente exacto y con frecuencia sobrestimaba la presión sanguínea sistólica del paciente.6​ Un valor más exacto de la presión sanguínea sistólica puede ser obtenido con un Esfigmomanómetro y palpando para cuando retorna un pulso radial.7​ Debido a que una presión diastólica no puede ser obtenida con este método, las presiones arteriales obtenidas por la palpación se anotan como "/P".8​
Hipertensión sistólica en el programa de ancianos. Desde 1984 a 1996, el NHLBI apoyó la Hipertensión sistólica en el Programa de Ancianos (SHEP, por sus siglas en inglés), que estudiaba el tratamiento de hipertensión en adultos mayores de 60 años que sufrían de presión arterial alta. El estudio descubrió que las medicinas para hipertensión pueden reducir el riesgo a sufrir un derrame cerebral.

La hipertensión o tensión alta se da en valores superiores a 14 y 9, mientras que los valores por debajo de 10 y 6 indican hipotensión o tensión baja. Si tienes tendencia a tener la tensión alta o tienes antecedentes familiares, te recomendamos que leas este artículo sobre claves para prevenir la hipertensión. En cambio, si crees que puedes padecer hipotensión, te invitamos a que leas este otro artículo para que sepas cuáles son los síntomas de la tensión baja.


Una postura adecuada y una buena temperatura son elementos que ayudarán a la persona hipertensiva a recuperarse en alguna medida. Además, la respiración también tiene un fuerte impacto en la presión arterial: el óxido nítrico abre los vasos sanguíneos y ayuda a reducir la presión arterial. Cuando respiramos de manera lenta y profunda, producimos más óxido nítrico, y además reducimos las hormonas del estrés.
Cuando estamos estresados nuestro ritmo cardíaco se acelera, esto es debido a que el organismo libera adrenalina para poder mantenernos en guardia. Practicar técnicas que ayudan a desacelerar como yoga, taichí, pueden ayudarte a canalizar el estrés y a reducir los valores de tu tensión. Son técnicas que han demostrado ampliamente que conducen a relajación.  Aprende a vencer el estrés en solo 5 pasos.
La lectura de la presión arterial total se determina mediante la medición de las presiones arteriales sistólica y diastólica. La presión arterial sistólica, el valor superior, mide la fuerza que ejerce el corazón sobre las paredes de las arterias cada vez que late. La presión arterial diastólica, el valor inferior, mide la fuerza que ejerce el corazón sobre las paredes de las arterias entre cada latido.

Su médico puede sugerirle que se chequee su presión arterial en su casa. La forma más fácil de hacerlo es usar un monitor de presión arterial digital. Usted puede obtener un monitor en su farmacia local, hospital, clínica o en línea. Su médico puede ayudarle a encontrar un monitor adecuado para usted y mostrarle cómo usarlo. Muchas farmacias y tiendas de comestibles también tienen monitores en la tienda que puede utilizar de forma gratuita.

Prueba de esfuerzo. Algunos problemas cardíacos que causan presión arterial baja son más fáciles de diagnosticar cuando el corazón funciona con potencia que cuando está en reposo. Durante una prueba de esfuerzo, tienes que caminar sobre una cinta o hacer algún otro tipo de ejercicio. Si no puedes hacer ejercicio, es posible que te den un medicamento para que el corazón trabaje con mayor esfuerzo.
Los tensiómetros aneroides a menudo cuestan menos que los digitales. Su precio oscila entre $ 20 y $ 40. El brazalete tiene un estetoscopio incorporado, por lo que no necesita comprar uno separado. La unidad puede tener una función que facilite la colocación del brazalete con una mano. También es portátil y puede transportarse fácilmente de un lugar a otro.
La hipertensión arterial (HAT) es uno de los problemas de salud más frecuentes a nivel mundial. La mayor parte de las personas diagnosticadas con HAT necesitan tratarse con medicamentos. Sin embargo, existen diversas formas de bajar la presión arterial sin recurrir a ellos. Dichos métodos también son de utilidad si tienes prehipertensión y aún no necesitas medicamentos para combatirla. Si utilizas métodos como cambiar tu dieta y estilo de vida junto con los medicamentos, podrás controlar tu enfermedad y mantener tu cuerpo más sano en general.
Incluso los mareos o aturdimiento ocasionales pueden ser un problema relativamente menor: el resultado de una deshidratación leve, por ejemplo, por pasar demasiado tiempo al sol o en un jacuzzi. Aun así, es importante que consultes con tu médico si tienes algún signo o síntoma de hipotensión, porque pueden indicar problemas más graves. Puede ser útil mantener un registro de tus síntomas, cuándo ocurren y qué estabas haciendo en ese momento.
Liberación de aldosterona: Esta hormona esteroidea es liberada desde la corteza suprarrenal en respuesta a la angiotensina II o a altos niveles de potasio en el suero. La aldosterona estimula en los riñones la retención de sodio y la excreción de potasio. Debido a que el sodio es el principal ion que, por ósmosis, determina la cantidad de fluido en los vasos sanguíneos, la aldosterona aumentará la retención de fluido, e indirectamente, la presión arterial.
Las situaciones estresantes pueden causar que su presión sanguínea suba temporalmente, pero los investigadores no están seguros de que el estrés produzca hipertensión a largo plazo. Sin embargo, hacer actividades para reducir la presión arterial, tales como hacer de 30 a 60 minutos de ejercicio al día, puede reducir su nivel de estrés. Ver Remedios caseros para el estrés

Ira, estrés y preocupaciones: en momentos de ira o de peligro o de estrés, por ejemplo, las glándulas suprarrenales, situadas junto a los riñones, descargan una hormona muy potente llamada adrenalina. Esta sustancia química contrae las arterias haciendo que se eleve la tensión arterial. Es el mismo efecto que ocurre con una manguera cuando estrechamos la boquilla. Por eso, cuando estamos preocupados, sentimos ira o miedo, la tensión arterial puede elevarse un 50% sobre su nivel normal.


Si compró un dispositivo para tomarse la presión arterial en su hogar, asegúrese de que el manguito para medir la presión arterial proporcione una lectura similar a la del manguito que se utiliza en el consultorio de su médico. Los aparatos electrónicos utilizados para tomar la presión arterial deben revisarse periódicamente, a fin de garantizar que proporcionan una lectura precisa.
“A la presión arterial alta a menudo se le conoce como el ‘asesino silencioso’, porque generalmente no presenta síntomas sino hasta que causa algún daño al cuerpo”, señala el Dr. Douglas Throckmorton, M.D., subdirector del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).  Muchos estudios han demostrado que el uso de medicamentos para reducir la presión arterial atenúa ese daño.
Pese a que muchas personas sufren pequeños altibajos en su presión arterial, tanto la alta como la baja puede tener consecuencias en la salud. En el caso de la presión arterial baja, si ésta es severa y no es controlada, puede llegar a causar que el oxígeno y los nutrientes que la sangre transporta no lleguen e los órganos vitales, produciendo así daños graves en cerebro y corazón.

Practica técnicas de relajación o respiración profunda lenta. Practica respirando lento y hondo para relajarte. Hay algunos dispositivos disponibles que estimulan la respiración lenta y profunda. De acuerdo con American Heart Association, la respiración guiada con dispositivo puede ser una opción no medicamentosa razonable para disminuir la presión arterial, en especial cuando la ansiedad acompaña la presión arterial alta o cuando los tratamientos tradicionales no se toleran bien.

Comienzas recostado en una mesa. Se ajustan correas alrededor de tu cuerpo para mantenerte en el lugar. Después de estar acostado durante un tiempo, la mesa se inclina para elevar tu cuerpo y cabeza, simulando el cambio de la posición acostada a la de pie. Durante esta prueba, se monitorean la frecuencia cardíaca y la presión arterial para evaluar la respuesta cardiovascular del cuerpo al cambio de posición.


Para obtener una copia del informe o más información sobre la AHRQ y el Effective Health Care Program (Programa sobre la Efectividad de la Atención Médica), visite www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés). Se obtuvo información adicional de la página web de MedlinePlus®, un servicio de la National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina) y de los National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud) de Estados Unidos. Esta página está disponible en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/medlineplus.html.
Intenta realizar al menos 150 minutos por semana de actividad aeróbica moderada o 75 minutos por semana de actividad aeróbica intensa, o bien una combinación de actividad moderada e intensa. Por ejemplo, intenta caminar a paso ligero durante alrededor de 30 minutos casi todos los días de la semana. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos cortos de recuperación de actividad más ligera. Trata de hacer ejercicios para fortalecer los músculos al menos dos días a la semana.
Llevar una alimentación que contenga gran cantidad de cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos con bajo contenido de grasa y que reduzca las grasas saturadas y el colesterol puede disminuir tu presión arterial hasta en 11 mm Hg si tienes presión arterial alta. Este plan de alimentación se conoce como dieta de enfoque alimentario para detener la hipertensión (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).
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