El Prof. Pere Gascón es en la actualidad Director del Laboratorio de Oncología Molecular y Translacional y, Consultor senior del Departamento de Hematología-Oncología en el Hospital Clínic de Barcelona. Está certificado por la American Board of Internal Medicine en Medicina Interna, Hematología y Oncología Médica.Se formó en la New York University Medical Center (New York), en los National Institutes of Health (NIH-Bethesda), y en laWashington University (St. Louis). Actualmente es oncólogo y Director médico de la Clínica Omega Zeta. En 1995 recibe el Laureate Award por la American College of Physicians.En 1998 es elegido entre The Best Doctors in America.
Vitamina C y E. Los estudios indican que estas vitaminas pueden ayudar a disminuir la presión arterial. Lo ideal sería que consumiera cantidades adecuadas de estos nutrientes  mediante su alimentación. Si decide que necesita tomar un suplemento, asegúrese de tomar una forma de vitamina E natural (no sintética). Usted puede saber lo que está comprando si lee la etiqueta cuidadosamente. La vitamina E natural siempre está enlistada como la forma “d” (d-alfa-tocoferol, d-beta-tocoferol, etc.)  La vitamina E sintética está enlistada como forma “dl”.
Si usted o alguien que ama tiene complicaciones de presiona arterial alta, entonces por favor revise y comparta la siguiente información. En caso de necesitar más información, también incluyo una lista de artículos sobre suplementos. La hipertensión en realidad es una condición fácil de tratar, pero si se ignora, podría causar daño severo en su salud.
Como lo reportó ABC World News el 16 de septiembre del 2010, un cardiólogo cree que la relación entre el estrés y la hipertensión no se puede negar, aun así no recibe la atención que merece. En respuesta, el Dr. Kennedy desarrolló una técnica para aliviar el estrés que él llama "The 15 minute Heart Cure", que consiste en una serie de respiraciones y técnicas de visualización creativa que pueden hacerse en cualquier parte, en cualquier momento. La técnica se muestra en el video de arriba de ABC World News.

Me permito aportar mi opinión: ante situaciones como esta la Atención Primaria vuelve a tomar un papel destacado en la prevención y diagnóstico precoz de HTA y sus complicaciones. El papel de los cuidados va a ser primordial dado que no todos los casos de HTA precisan medicación… llevar a cabo una dieta saludable reduciendo ingesta de sal y grasas saturadas —evitando especialmente los alimentos procesados sobrecargados de azúcares añadidos, sal y/o grasas saturadas— , ejercicio físico habitual, evitar y corregir sobrepeso y obesidad, evitar/abandonar hábitos tóxicos… son medidas que tomarán un protagonismo destacado en esta nueva valoración, con lo que el papel de los enfermeros de Atención Primaria recuperan un protagonismo ahogado a base de recortes, a pesar de que las administraciones y servicios de salud siguen adelgazando plantillas y sobrecargando al personal. Los ratios enfermeros/pacientes en España son ridículos y no olvidemos que esto pone en riesgo la salud y la seguridad de las personas que atendemos.
Choque: puede sufrir un "choque" como resultado de numerosas causas relacionadas con el corazón, los pulmones, un traumatismo, una infección u otras enfermedades. Esto ocurre cuando la circulación de la sangre no puede satisfacer las necesidades de oxígeno, líquidos y nutrientes del cuerpo. Por ejemplo, si tiene una infección grave en la sangre, su presión arterial puede descender como consecuencia de la infección. Para tratar esta condición, deben identificarse las causas e intentar corregirlas. 
El 5 a 10 por ciento restante de los pacientes con presión arterial alta sufren de lo que se denomina hipertensión secundaria. Esto significa que la presión arterial alta es causada por otra enfermedad o afección. Muchos casos de hipertensión secundaria son ocasionados por trastornos renales. Los siguientes son otros factores que pueden causar hipertensión secundaria:
Comienzas recostado en una mesa. Se ajustan correas alrededor de tu cuerpo para mantenerte en el lugar. Después de estar acostado durante un tiempo, la mesa se inclina para elevar tu cuerpo y cabeza, simulando el cambio de la posición acostada a la de pie. Durante esta prueba, se monitorean la frecuencia cardíaca y la presión arterial para evaluar la respuesta cardiovascular del cuerpo al cambio de posición.
Pero ¿qué sucede si ya tenemos problemas de tensión? Por norma general, es más común saber cómo actuar ante una bajada de presión o un desmayo. En este caso hay que tumbar a la persona boca arriba, levantarle las piernas, aliviar las zonas de presión de la ropa para facilitar la respiración y oxigenación y una vez que recupera la consciencia darle azúcar.
Si su médico le dice que tome algún medicamento, tómelo de la manera que su médico le indique. La medicina para la presión arterial funciona mejor cuando se toma cada día, incluso si se siente bien. Si usted tiene algún efecto secundario de su medicina, hable con su médico. Es posible que usted pueda tomar un medicamento diferente que no tenga esos efectos secundarios.
Ten en cuenta que una lectura anormal no necesariamente significa que tienes una presión arterial baja o alta. Sin embargo, si los niveles se mantienen en la misma lectura durante unas semanas o meses, es importante acudir al doctor para descartar condiciones médicas ocultas. Recuerda no esperar mucho tiempo para recibir atención médica, de modo que minimices el riesgo de sufrir graves problemas de salud.
Lo ideal es consumir un par de onzas al día. Cuanto más concentrado sea el cacao, mejor. Además, el chocolate negro no solo es muy bueno para mantener el equilibrio de la presión arterial, sino que también es muy útil para reducir el estrés, calmar el dolor y para la recuperación muscular después del ejercicio físico, entre otras cosas. Según los estudios médicos, una persona que consuma unos 7 gramos de chocolate negro al día tiene un 30% menos de posibilidades de tener problemas de corazón, y casi un 50% menos de probabilidades de sufrir un ictus.
Sufrir alteraciones en la tensión puede llegar a generar numerosos problemas, algunos de ellos graves. Los episodios de crisis pueden tener consecuencias como infartos y daños cerebrales, causando daños a órganos vitales (el corazón, los riñones o el cerebro), por lo tanto, es de vital importancia hacer caso de los especialistas y llevar un control exhaustivo para minimizar los riesgos.
Las consecuencias de la hipertensión para la salud se pueden agravar por otros factores que aumentan las probabilidades de sufrir un infarto de miocardio, un accidente cerebrovascular o insuficiencia renal. Entre ellos cabe citar el consumo de tabaco, una dieta poco saludable, el uso nocivo del alcohol, la inactividad física y la exposición a un estrés permanente, así como la obesidad, el colesterol alto y la diabetes mellitus.
Descubrir cuáles son los patrones genéticos que contribuyen al riesgo de presión arterial alta. Los investigadores financiados por NHLBI identificaron docenas de nuevas variaciones genéticas que afectan la presión arterial. Los científicos descubrieron que hay nuevas regiones genéticas, y confirmaron el papel de muchas otras ya conocidas, al revisar específicamente el comportamiento de fumar cigarrillos, uno de los muchos factores del estilo de vida que tienen un impacto en la presión arterial. El análisis de las grandes muestras fue posible gracias al trabajo de los investigadores en el Grupo de Trabajo de Interacciones de Estilos de Vida y Genes del Consorcio de Cohortes para la Investigación del Corazón y la Edad en Epidemiología Genómica (en inglés, [CHARGE, por sus siglas en inglés]).
Si su presión arterial es menos de 90/60, usted sufre de presión arterial baja, o hipotensión. Puede sentirse desfallecido, débil, mareado o incluso como que va a desmayarse. La presión arterial baja puede ser causada por no beber suficientes líquidos (deshidratación), pérdida de sangre, algunos trastornos médicos o demasiada cantidad de medicamento.
Tipo de hipotensión que se produce cuando cambiamos de posición el cuerpo, como cuando al estar sentados o tumbados nos ponemos de pie. Este cambio produce que la tensión arterial disminuya unos segundos hasta que el corazón vuelve a ajustarla. Las personas ancianas o embarazadas están más expuestas a este tipo de dolencia; así como también aquellas personas deshidratadas o que acaban de comer. Sobretodo en aquellos casos en los que se trata de grandes comidas, puesto que el flujo sanguíneo se concentra en el aparato digestivo y el corazón bombea mucho más relajado.

Algunos de estos síntomas pueden ser causados por otras razones, así que si no eres médico, siempre es mejor que acudas al profesional cuanto antes. No obstante, si se trata de una persona con algún antecedente de hipertensión, o bien detectas que todos estos síntomas se dan al mismo tiempo y de manera clara, puedes recurrir a ciertas medidas de seguridad mientras llega el equipo médico.


La deshidratación puede ser la causa. La sangre contiene mucha agua y si te deshidratas, como pierde líquido, disminuye su volumen. Circula menos sangre por las venas, por lo que tiene más espacio y pierde “fuerza”. Si además de marearte has experimentado previamente sequedad bucal intensa, palidez cutánea, cierta desorientación, taquicardia… es posible que efectivamente estés deshidratada.
Para imaginártelo, basta que cierres con fuerza tu puño durante 10 segundos. Verás que la presión en algunos puntos de tu mano comienza a ser insoportable. ¿Te imaginas lo que pasa si tus arterias están bajo una presión similar todo el tiempo? Lo que esto puede provocar, entre otras cosas, es una serie de complicaciones para diversos órganos, como el cerebro, el corazón y los riñones, y si lo quieres ver más allá, influye en la manera en que percibes la vida.
Dependiendo de su condición física cuando comience con un programa de ejercicios, usted necesitará consultar a un profesional de la salud para que pueda ayudarlo a aumentar la intensidad necesaria para reducir los niveles de insulina. Dependiendo de su condición física, cuando se involucra en una actividad de ejercicio, necesitara hablar con médico para que el indique cual es la intensidad para bajar su nivel de insulina.
Hay muchos factores de riesgo para la presión arterial alta. Algunos de ellos, como los hábitos de estilo de vida poco saludables, pueden cambiarse. Otros factores de riesgo, como la edad, la historia familiar y la genética, la raza y la etnia, y el sexo, no se pueden cambiar. Cambios para un estilo de vida saludable pueden disminuir su riesgo de desarrollar presión arterial alta.
Reduzca el consumo de sal. A medida que va envejeciendo, el cuerpo y la presión arterial se vuelven más sensibles a la sal (sodio), así que puede ser necesario determinar cuánta sal contiene su dieta. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (por ejemplo, sopas y productos horneados). Una dieta baja en sal, tal como la dieta DASH, puede ayudar a bajar la presión arterial. Hable con el médico sobre cómo consumir menos sal.
Como te hemos ido diciendo a lo largo de este artículo, la mejor forma de diagnosticar la hipertensión (aparte de que con los síntomas de tensión alta) es atendiendo a una medición con un aparato especializado. Puedes hacerlo en el centro de salud o en casa. De hecho, algunos profesionales recomiendan medirla en casa (siempre que el aparato sea de fiar) ya que los resultados pueden ser más confiables. ¿Por qué? Porque así podemos elegir un momento en el que estemos tranquilos, escoger la mejor hora y permanecer sentado tranquilamente unos minutos antes de hacernos la prueba. Si venimos de caminar o agitados por cualquier motivo, los resultados pueden variar.
Las medidas estándares en las cuales debiese existir un control de presión arterial es de 120/80 y 90/60, esta es la media de valores que cada individuo debe poseer para decir que su presión se encuentra es un estado “normal”. Hay una gran disyuntiva que muchas personas tienen y es que al momento de saber que existe una presión arterial alta y baja, no saben definir ¿Cuál es el tipo de presión que ellos poseen?
La presión arterial alta es una enfermedad común en la cual la sangre fluye a través de los vasos sanguíneos o arterias a presiones más altas que la normal. La presión arterial es la fuerza de la sangre sobre las paredes de las arterias mientras el corazón bombea sangre. La presión arterial alta, en ocasiones llamada hipertensión, es cuando esta fuerza sobre las paredes de la arteria es muy alta. Es posible que su médico lo diagnostique con presión arterial alta si tiene lecturas frecuentes de presión arterial alta.
Pickering TG, et al. Recommendations for blood pressure measurement in humans and experimental animals: Part 1: blood pressure measurement in humans: a statement for professionals from the Subcommittee of Professional and Public Education of the American Heart Association Council on High Blood Pressure Research. Hypertension. 2005 Jan;45(1):142-61.
Incluye una amplia variedad de frutas y verduras ricas en potasio a tu dieta. Los científicos generalmente coinciden en que el potasio es un complemento vital para cualquier dieta diseñada para bajar la presión arterial. Fuentes buenas de potasio incluyen guisantes, bananas, papas, tomates, jugo de naranja, frijoles(alubias,habichuelas, porotos) rojos, melón, melón dulce y pasas.

Existen medidas que valorizan la presión arterial en un individuo y determinar si la presión es alta o baja. Se dice que una persona sufre de presión arterial alta (o hipertensión) cuando sus valores se encuentran entre 140/90, no dando a relucirse de forma inmediata sino progresiva y se dice que una sufre de presión arterial baja (o hipotensión) cuando sus valores se encuentran entre 90/60, causando efectos inmediatos y síntomas de malestar los cuales ayudan a relucir rápidamente que se trata de hipotensión.


Ten en cuenta que una lectura anormal no necesariamente significa que tienes una presión arterial baja o alta. Sin embargo, si los niveles se mantienen en la misma lectura durante unas semanas o meses, es importante acudir al doctor para descartar condiciones médicas ocultas. Recuerda no esperar mucho tiempo para recibir atención médica, de modo que minimices el riesgo de sufrir graves problemas de salud.
Según el libro Curas Naturales por el dr. James F. Balch, la combinación de calcio y magnesio es un buen suplemento para personas que padecen de hipertensión. El riesgo de desarrollar presión arterial alta aumenta si existe una deficiencia de magnesio en la persona. Por otro lado, algunos estudios demostraron que tomar un suplemento de calcio tuvo un efecto en las personas que padecían de presión alta bajando la tensión sistólica de 2 a 4 mmHg.
¿Te han medido la presión arterial alguna vez? Si es así, sabrás que en cada lectura hay que tener en cuenta dos números: el primero y el más alto es el que indica la presión sistólica, es decir, la de las arterias del cuerpo cuando el corazón palpita y las llena de sangre. El segundo número, que es menor, mide la presión diastólica, o la presión de las arterias del cuerpo cuando el corazón hace una pausa entre cada palpitación. La presión arterial normal promedio es de 120/80, pero sucede que en ocasiones, además de subirse – hipertensión – la presión también puede bajar a niveles que no son normales – hipotensión.
Un descenso abrupto de la presión arterial puede ser peligroso. Un cambio de solo 20 mmHg, como un descenso de 110 a 90 mmHg de presión sistólica, puede provocar mareos y desmayo si el cerebro no recibe el suministro adecuado de sangre. Los aumentos importantes de la presión arterial, como aquellos provocados por un sangrado no controlado, infecciones graves o reacciones alérgicas, pueden poner en riesgo la vida.
Como la presión arterial sistólica se eleva con la edad, se ha considerado durante mucho tiempo que es normal que en edades avanzadas se tenga la presión elevada. Actualmente se conoce que las cifras de presión arterial se recomienda que deben de mantenerse dentro de rangos normales a todas las edades para disminuir el riesgo de complicaciones cardiovasculares, sin embargo en pacientes más ancianos podemos tener una presión hasta 150 mmHg, valorándose individualmente.
La mediciones no invasivas por auscultación (del latín escuchar) y oscilométrica, son más simples y más rápidas que las mediciones invasivas, requieren menos pericia para llevarlas a cabo, virtualmente no tienen complicaciones, y son menos desagradables y dolorosas para el paciente. Sin embargo, las mediciones no invasivas pueden tener una exactitud algo más baja y pequeñas diferencias sistemáticas en los resultados numéricos. Los métodos de medición no invasivos son más comúnmente usados para exámenes y monitoreos rutinarios.
La presión arterial alta suele heredarse. Gran parte de lo que se sabe de los sistemas del cuerpo involucrados en la presión arterial alta proviene de estudios de genética. La investigación ha identificado muchas variaciones en genes asociadas con pequeños incrementos en el riesgo de desarrollar presión arterial alta. Las nuevas investigaciones sugieren que algunos cambios en el ADN durante el desarrollo fetal también podrían conducir al desarrollo de presión arterial alta en algún momento de la vida.
Se produce en situaciones en las que el sistema nervioso parasimpático se estimula; como por ejemplo, frente a emociones fuertes (la ansiedad, el temor o incluso la alegría suponen una sobreexcitación que pueden llevar a la lipotimia), el calor y la poca ventilación, el dolor intenso (ya que nuestro cerebro en estos casos muy a menudo desconecta para evitar la sensación de dolor) y un ayuno mantenido en el tiempo (cuando no comemos nuestro cuerpo se queda sin reservas de azúcar para funcionar correctamente, de modo que lleva en ocasiones al desmayo).
De acuerdo con las pautas de la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) y del Colegio Americano de Cardiología (ACC), una lectura por debajo de 120/80 mm Hg se clasifica como presión arterial normal. Aquellos con una lectura de presión arterial entre 120/80 y 129/80 se clasifican dentro de una categoría llamada presión arterial elevada. La hipertensión se define como una lectura de 130/80 o superior.

En general, si tienes una alimentación variada, rica en frutas y verduras, y baja en sal, evitarás el riesgo de aumentar tu presión arterial. También se recomienda el deporte y una vida tranquila. Esto te ayudará a reducir este riesgo y también favorecerá muchos otros aspectos de tu salud, así que no dudes en cuidarte para poder prevenir y sentirte mejor.


Estudiante de Pedagogía Infantil en la Universidad del Quindío y redactora profesional con más de 7 años de experiencia. Daniela Castro ha trabajado como creadora de contenidos y editora en diferentes páginas web. Ha sido coordinadora y gestora de contenidos en diversos equipos editoriales. Asimismo, cuenta con una amplia experiencia en SEO y marketing digital.
Para nuestro organismo es sano cierto cambio de presión a la hora de realizar algunas actividades. El problema viene cuando el cuerpo no logra controlar los picos de presión y esta permanece alta por un tiempo mayor de lo necesario. En estos casos se pueden producir lesiones en nuestros órganos. El corazón, los riñones y el cerebro son algunos de los que pueden salir más mal parados.
Con el fin de reducir la cantidad de dosis de medicamento diarias que necesitas, es posible que el médico te recete una combinación de medicamentos en bajas dosis en lugar de dosis grandes de un solo medicamento. De hecho, dos o más medicamentos para la presión arterial suelen ser más efectivos que uno solo. A veces, hallar el medicamento o la combinación más efectiva es una cuestión de prueba y error.

La mayoría de los médicos no hacen un diagnóstico definitivo de hipertensión hasta no haber medido la presión arterial varias veces (un mínimo de 2 lecturas en 3 días diferentes). Algunos médicos les piden a sus pacientes que utilicen un aparato portátil que mide la presión arterial durante varios días seguidos. Este aparato puede ayudar al médico a determinar si un paciente sufre verdaderamente de hipertensión o solo de lo que se denomina «hipertensión de consultorio». La hipertensión de consultorio es aquella en la que la presión arterial del paciente se eleva durante la consulta médica, probablemente a causa de ansiedad y estrés.


Hipertensión sistólica en el programa de ancianos. Desde 1984 a 1996, el NHLBI apoyó la Hipertensión sistólica en el Programa de Ancianos (SHEP, por sus siglas en inglés), que estudiaba el tratamiento de hipertensión en adultos mayores de 60 años que sufrían de presión arterial alta. El estudio descubrió que las medicinas para hipertensión pueden reducir el riesgo a sufrir un derrame cerebral.

La hipertensión arterial y su tratamiento tienen varios hándicap evidentes, dice Castro. En primer lugar, “la ausencia de síntomas en el inicio de la enfermedad, que impide su diagnóstico y la percepción por parte del paciente. En segundo lugar, la adherencia al tratamiento farmacológico, muchas veces con incumplimientos involuntarios, que hay que empeñarse en evitar. Y por último, la también percepción inadecuada de que los cambios en ‘mi’ estilo de vida son pérdida de calidad de ésta, cosa que es precisamente todo lo contrario cuando se lleva a efecto”.

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