Estudiante de Pedagogía Infantil en la Universidad del Quindío y redactora profesional con más de 7 años de experiencia. Daniela Castro ha trabajado como creadora de contenidos y editora en diferentes páginas web. Ha sido coordinadora y gestora de contenidos en diversos equipos editoriales. Asimismo, cuenta con una amplia experiencia en SEO y marketing digital.
Análisis de sangre. Estos análisis proporcionan información acerca de tu estado de salud general e indican si tienes un nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia), un nivel alto de azúcar en sangre (hiperglucemia o diabetes) o un recuento de glóbulos rojos bajo (anemia), que son factores que pueden reducir la presión arterial a niveles más bajos de lo normal.

Preeclampsia. Sucede cuando la mujer embarazada tiene alta presión arterial y señales de que algunos de sus órganos, como los riñones y el hígado, no están funcionando bien. Las señales y los síntomas de la preeclampsia incluyen tener proteína en la orina, cambios en la visión y dolores de cabeza severos. La preeclampsia puede ser una condición de salud grave. Aunque tenga preeclampsia leve, usted necesita tratamiento para que no empeore. Sin tratamiento, la preeclampsia puede causar daño renal, del hígado y del cerebro. En casos pocos comunes, puede resultar en una condición muy grave llamada eclampsia y síndrome HELLP. La eclampsia puede causar convulsiones y resultar en una coma. El síndrome HELLP sucede cuando tiene problemas graves de la sangre y del hígado.


Si su presión arterial es menos de 90/60, usted sufre de presión arterial baja, o hipotensión. Puede sentirse desfallecido, débil, mareado o incluso como que va a desmayarse. La presión arterial baja puede ser causada por no beber suficientes líquidos (deshidratación), pérdida de sangre, algunos trastornos médicos o demasiada cantidad de medicamento.

El corazón no deja de ser un músculo más, y también debe entrenarse cada día. La Fundación Española del Corazón (FEC) recomienda llevar a cabo ejercicios beneficiosos para la hipertensión, como caminar, correr, montar en bicicleta o nadar, entre media hora y una hora al día, con una frecuencia de tres a cinco días a la semana; así, el corazón se vuelve más fuerte y es capaz de bombear mejor la sangre, haciendo que la presión de las arterias sea menor y la tensión baje.
Reconoce las características de la lectura de la presión arterial. La lectura de la presión arterial está compuesta de dos números, uno superior y otro inferior. El número superior es la presión sistólica y el inferior es la presión diastólica. El número sistólico muestra lo fuerte que es la presión cuando el corazón debe bombear sangre, mientras que el número diastólico es la presión cuando el corazón descansa entre cada latido.[12]
Descubrir cuáles son los patrones genéticos que contribuyen al riesgo de presión arterial alta. Los investigadores financiados por NHLBI identificaron docenas de nuevas variaciones genéticas que afectan la presión arterial. Los científicos descubrieron que hay nuevas regiones genéticas, y confirmaron el papel de muchas otras ya conocidas, al revisar específicamente el comportamiento de fumar cigarrillos, uno de los muchos factores del estilo de vida que tienen un impacto en la presión arterial. El análisis de las grandes muestras fue posible gracias al trabajo de los investigadores en el Grupo de Trabajo de Interacciones de Estilos de Vida y Genes del Consorcio de Cohortes para la Investigación del Corazón y la Edad en Epidemiología Genómica (en inglés, [CHARGE, por sus siglas en inglés]).
Determina tus promedios diastólicos. Aunque los doctores le prestan un poco más de atención al número sistólico, el número diastólico también es importante. Observar el rango general de tu presión diastólica también puede indicar potenciales problemas, incluyendo la hipertensión. Las categorías del rango de la presión diastólica son las siguientes:[15]

Hipertensión sistólica en el programa de ancianos. Desde 1984 a 1996, el NHLBI apoyó la Hipertensión sistólica en el Programa de Ancianos (SHEP, por sus siglas en inglés), que estudiaba el tratamiento de hipertensión en adultos mayores de 60 años que sufrían de presión arterial alta. El estudio descubrió que las medicinas para hipertensión pueden reducir el riesgo a sufrir un derrame cerebral.

Esta nueva valoración de las cifras de HTA trastocará las estadísticas, eso es lógico dado que ahora se considerará hipertensa a la persona que antes no lo era. Lo que me preocupa es que pueda existir una tendencia a medicalizar una enfermedad de forma generalizada sin ahondar en otras pautas de cuidados que pudieran tener un efecto destacado en el control de la HTA, como se ha indicado más arriba.


Esta contracción de los vasos sanguíneos hace que la sangre tenga que viajar a través de los mismos vasos sanguíneos pero que han sufrido una reducción del diámetro, aumentando la presión arterial. Además, el humo del cigarrillo aumenta la retención de sodio, mientras que otras sustancias presentes en los cigarrillos como el cadmio favorecen también la presión arterial.
Las lecturas de presión arterial se clasifican en cuatro categorías generales, que abarcan desde presión arterial normal hasta presión arterial alta de etapa 2 (hipertensión). El nivel de la presión arterial determina qué tipo de tratamiento puedes necesitar. Para obtener una medición precisa de la presión arterial, el médico debe evaluar tus lecturas sobre la base del promedio de dos o más lecturas de presión arterial en tres o más visitas al consultorio.
La hipotensión ortostática es producida por un cambio súbito en la posición del cuerpo. En la mayoría de los casos, esto sucede al pasar de estar acostado a estar parado. Este tipo de presión arterial baja usualmente dura solo unos pocos segundos o minutos. Si este tipo de hipotensión ocurre después de comer, se denomina hipotensión ortostática posprandial. Este tipo afecta más comúnmente a los adultos mayores, a aquellos con presión arterial alta y personas con mal de Parkinson.
Una red de nervios, hormonas y estructuras cerebrales se encarga de regular la presión sanguínea. Es totalmente natural que fluctúe a corto plazo, debido por ejemplo a esfuerzos físicos, excitación mental, consumo de café u otros factores. Sin embargo, las oscilaciones continuadas de la presión arterial, en especial la hipertensión constante, han de ser evaluadas por el médico, puesto que pueden constituir un indicio de ciertas enfermedades o derivar en patologías graves como el infarto cardiaco o el accidente cerebrovascular.
“Existen múltiples evidencias clínicas que demuestran que cuanto más alta es la presión arterial, mayor es la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. De igual modo, todos los expertos coinciden en que mantener las cifras de presión por debajo de los valores mencionados reduce de forma significativa el riesgo de complicaciones”, expone Enrique Rodilla Sala, profesor de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera y responsable de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Sagunto (Valencia).
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