La información presentada anteriormente podría ayudar en la determinación de la gama de presión arterial normal. Cualquier fluctuación en los resultados de presión arterial normal causan los problemas de salud tales como hipertensión, presión arterial baja, etc. Hay que hacer ejercicio con regularidad con el fin de evitar cualquier tipo de problemas de salud y mantener la presión arterial normal.
La presión alta o hipertensión quiere decir que nuestro corazón está trabajando mucho más de la cuenta para poder bombear la sangre. Esto es algo muy peligroso ya que puede provocar un ataque cardíaco, un desorden renal o una trombosis cerebral. Por o tanto, debemos llevar un control sobre nuestra presión arterial. A continuación en Demedicina te mostramos cómo bajar la tensión con remedios naturales.
Si tiene hipertensión, es posible que le pidan que reduzca la cantidad de sal que ingiere diariamente. Muchas veces, su consumo de sal puede restringirse a aproximadamente 2 gramos de sodio al día. Una dieta con bajo contenido de sal posiblemente provoque una reducción del esfuerzo que debe hacer su corazón. Debe conversar con su proveedor de atención médica sobre cómo puede usar específicamente su dieta para estimular cambios en la presión arterial alta. Además, siga una dieta baja en grasas saturadas, colesterol y sodio, y tome abundantes frutas y vegetales frescos. 
Las personas con hipertensión que también tienen un alto nivel de azúcar en sangre, hipercolesterolemia o insuficiencia renal corren un riesgo incluso mayor de sufrir un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular. Por tanto, es importante hacerse revisiones periódicas de la cantidad de azúcar y de colesterol en sangre y del nivel de albúmina en la orina.

La presión arterial (presión sanguínea en las arterias) puede registrarse fácilmente, sin esfuerzo y de manera indolora, lo que supone una ventaja tanto para los pacientes como para los médicos. Además la medición de la presión arterial tiene un coste mínimo. Estos factores convierten los controles de la presión en un método de reconocimiento disponible y aplicable en prácticamente cualquier lugar. La presión sanguínea se mide en mmHg (milímetros de mercurio). Los valores de presión arterial normales en los adultos se sitúan aproximadamente en 120/80 mmHg, a partir de 140/90 mmHg se habla de hipertensión arterial. La primera cifra se denomina “valor sistólico”; la segunda es el “valor diastólico”.
Las mujeres habitualmente presentan valores de presión arterial sistólica inferiores a los de los hombres. Sin embargo, la presión arterial sistólica aumenta con la edad de una forma mas pronunciada en la mujer: por encima de 60 años las mujeres presentan cifras de presión arterial superiores, incrementando la frecuencia de hipertensión es estas edades.
La tensión arterial sufre variaciones a lo largo del día para satisfacer las demandas del organismo, y oscila en función de nuestras reacciones y emociones. La presión arterial depende de muchos órganos, entre ellos el corazón, el riñón o los vasos sanguíneos periféricos (arterias y venas de piernas, brazos y órganos del abdomen) la mente y su mecanismo de control activa sustancias hormonales segregadas por el cuerpo como la aldosterona, las corticoides o la adrenalina.
La presión arterial se mide con dos números: el número superior (primero) es la presión cuando el corazón se contrae y el número inferior (segundo) es la presión cuando el corazón se relaja. La presión arterial sana es 119/79. La presión arterial alta sucede cuando el número superior es 140 o más o cuando el número inferior es 90 o más. Su presión arterial puede subir o bajar durante el día.

El sodio es una parte clave de cómo el cuerpo controla los niveles de presión arterial. Los riñones ayudan a equilibrar los niveles de fluidos y sodio en el cuerpo. Utilizan el sodio y el potasio para eliminar el exceso de fluido de la sangre. El cuerpo desecha este exceso de fluidos en forma de orina. Cuando los niveles de sodio en la sangre son altos, los vasos sanguíneos retienen más fluidos. Esto incrementa la presión arterial sobre las paredes de los vasos sanguíneos.


Incluso los mareos o aturdimiento ocasionales pueden ser un problema relativamente menor: el resultado de una deshidratación leve, por ejemplo, por pasar demasiado tiempo al sol o en un jacuzzi. Aun así, es importante que consultes con tu médico si tienes algún signo o síntoma de hipotensión, porque pueden indicar problemas más graves. Puede ser útil mantener un registro de tus síntomas, cuándo ocurren y qué estabas haciendo en ese momento.

También hay muchas otras maneras de tomar ajo para bajar la tensión. Algunos recomiendan tomarlo en ayunas. otros prefieren hacerlo macerado en aceite. También hay quien prefiere realizar sal de ajo para aliñar las comidas. Incluso, como ya hemos mencionado, se puede preparar un té o una infusión de ajo. Todos estos remedios son muy útiles para bajar la tensión.
Bajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. En general, puedes reducir la presión arterial aproximadamente 1 milímetro de mercurio (mm Hg) con cada kilogramo (aproximadamente 2.2 libras) de peso que bajes.
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