Si tienes síntomas, tu tratamiento dependerá de la causa de la presión arterial baja. Por ejemplo, si estás tomando medicamentos para la presión arterial alta y estos provocan que la presión arterial baje demasiado, tu médico te puede cambiar el medicamento. De manera similar, tu médico de cabecera verificará que esté recibiendo el tratamiento adecuado por cualquier otra enfermedad subyacente, como diabetes o Parkinson. Si es necesario, es posible que te remita a un especialista, particularmente si tienes síntomas como desvanecimiento.
Copyright  © Classe Qsl - Editorial 3Temas. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo en otro medio de comunicación sin el permiso expreso de Classe Qsl. Artículo escrito por la redacción de Classe Qsl y supervisado por el Dr. Javier Luque Pino, médico colegiado nº 43-3595,  médico de familia, postgraduado en medicina naturista/biológica y master en terapia neural por la Universidad de Barcelona. Última revisión: 20 de mayo de 2011.
L a presión arterial o hipotensión baja significa que la presión arterial es menor que lo normalmente esperado para una persona en particular, lo suficientemente baja como para presentar síntomas tales como desmayos y mareos. A pesar de que generalmente es bueno para la salud tener la presión arterial lo más baja posible, cuando la presión arterial es demasiado baja puede provocar una reducción del flujo sanguíneo en los órganos vitales del cuerpo.

Controla tu presión arterial en el hogar. El control de la presión arterial en el hogar puede ayudarte a controlar de cerca tu presión arterial, ver si la medicación está funcionando, e incluso alertarlos a ti y a tu médico sobre posibles complicaciones. El control de la presión arterial en el hogar no sustituye las visitas al médico, y los medidores de presión arterial para el hogar pueden tener limitaciones. Incluso si obtienes lecturas normales, no dejes ni cambies tus medicamentos ni tampoco alteres tu alimentación sin hablar primero con el médico.

Se puede decir que la tensión arterial considerada ideal es de 119/79 mm/Hg, pero lo cierto es que la tensión arterial normal tiene un rango más amplio que este. Se trata de hipertensión arterial cuando la tensión es superior a 140/90 mm/Hg, o 140 mm/Hg de presión sistólica y 90 mm/Hg de presión diastólica, y se habla de hipotensión arterial si la tensión es inferior a 100/60 mm/Hg, es decir, 100 mm/Hg de presión sistólica y 60 mm/Hg de presión diastólica.


Los métodos oscillométricos a veces son usados en mediciones a largo plazo y a veces en la práctica general. El equipo es funcionalmente similar al del método auscultatorio, pero, en vez de usar el estetoscopio y el oído del experto, tiene en el interior un sensor de presión electrónico (transductor) para detectar el flujo de sangre. En la práctica, el sensor de presión es un dispositivo electrónico calibrado con una lectura numérica de la presión sanguínea. A diferencia del intrínsecamente exacto manómetro del mercurio, para mantener la exactitud, la calibración debe ser chequeada periódicamente. En la mayoría de los casos el brazalete es inflado y desinflado por una bomba y una válvula operadas eléctricamente, que se pueden ajustar en la muñeca (elevada a la altura del corazón), aunque se prefiera la parte superior del brazo. Estos instrumentos varían ampliamente en exactitud, y deben ser chequeados en intervalos específicos y recalibrados si fuera necesario.
El bombeo del corazón hace el flujo sanguíneo a través de los vasos sanguíneos en el cuerpo. La presión que cae sobre las paredes de las arterias cuando la sangre se abre camino a través de los vasos sanguíneos en el cuerpo  se conoce como la presión arterial. La lectura de esta presión es determinada  por dos definiciones expresadas con un valor numérico: la presión sistólica y la presión arterial diastólica. La primera se mide cuando el corazón late, mientras que la segunda se mide en la siguiente fracción, cuando  el corazón está en reposo. Por lo tanto, una lectura de la presión arterial siempre se da en dos números, uno alto y un número menor en ese orden. La tasa de presión sistólica es comprensiblemente más alta, ya que una mayor presión recae sobre las paredes de la arteria cuando el corazón late. Para medir estos dos números, uno debe conocer el impacto de las presiones de ambos: la constante y la presión extra que cae cuando el corazón late.
Cada cigarrillo que fumas reduce tu presión arterial durante varios minutos después de terminarlo. Dejar de fumar ayuda a que la presión arterial vuelva a la normalidad. Dejar de fumar puede reducir el riesgo de una enfermedad cardíaca y mejorar tu salud en general. Las personas que dejan de fumar pueden vivir más tiempo que aquellas que nunca lo hacen.
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