Para obtener una copia del informe o más información sobre la AHRQ y el Effective Health Care Program (Programa sobre la Efectividad de la Atención Médica), visite www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés). Se obtuvo información adicional de la página web de MedlinePlus®, un servicio de la National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina) y de los National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud) de Estados Unidos. Esta página está disponible en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/medlineplus.html.
El síndrome metabólico es normalmente causado por comer más carbohidratos de los que el cuerpo puede manejar. Esto es así sobre todo con los carbohidratos de alto índice glucémico que se digieren de forma rápida, como la harina blanca y la azúcar pura. Dependiendo de qué tan sensible seas, puedes experimentar los mismos síntomas con carbohidratos más complejos con un índice glucémico más bajo.
Hay medicamentos que se utilizan para otras dolencias, que no tienen nada que ver con la tensión arterial, que tienen como efecto secundario el aumento de esta. Son los llamados efectos secundarios. De entre ellos destacan algunos antipsicóticos, las píldoras anticonceptivas, medicamentos para la migraña, corticosteroides y algunos medicamentos para tratar el cáncer.
Ataque al corazón. Los signos de ataque al corazón incluyen dolor leve o intenso de pecho o molestia en el centro del pecho o la parte superior del abdomen, que dura unos minutos o desaparece y regresa. Puede sentir presión, dolor constrictivo, llenura, acidez estomacal o indigestión. También puede sentir dolor en el brazo izquierdo. Las mujeres también pueden presentar dolor en el pecho y el brazo izquierdo, pero es más probable que tengan síntomas menos típicos, como dificultad para respirar, náuseas, vómitos, cansancio inusual y dolor en la espalda, hombros o mandíbula. Lea más sobre los Signos y síntomas de un ataque al corazón.
Antes de ponerte de pie, cruza las piernas en forma de tijera y aprieta. Otra opción es apoyarte en el respaldo o en otra silla para ayudarte a levantar. Cuando estés acostado, muévete despacio y siempre de costado, nunca te levantes haciendo fuerza con los abdominales. Si estás sentado o inclinado cerca del suelo, levántate por etapas, aunque tardes más tiempo.
Me permito aportar mi opinión: ante situaciones como esta la Atención Primaria vuelve a tomar un papel destacado en la prevención y diagnóstico precoz de HTA y sus complicaciones. El papel de los cuidados va a ser primordial dado que no todos los casos de HTA precisan medicación… llevar a cabo una dieta saludable reduciendo ingesta de sal y grasas saturadas —evitando especialmente los alimentos procesados sobrecargados de azúcares añadidos, sal y/o grasas saturadas— , ejercicio físico habitual, evitar y corregir sobrepeso y obesidad, evitar/abandonar hábitos tóxicos… son medidas que tomarán un protagonismo destacado en esta nueva valoración, con lo que el papel de los enfermeros de Atención Primaria recuperan un protagonismo ahogado a base de recortes, a pesar de que las administraciones y servicios de salud siguen adelgazando plantillas y sobrecargando al personal. Los ratios enfermeros/pacientes en España son ridículos y no olvidemos que esto pone en riesgo la salud y la seguridad de las personas que atendemos.
Tratamiento farmacológico. Si eres hipertenso no puedes conformarte con las recomendaciones anteriores, ya que es posible que debas seguir un tratamiento farmacológico. Los resultados no siempre reflejan una reducción inmediata de la presión arterial, así que es necesario esperar un poco antes de plantearle al médico un cambio de medicación. Los fármacos antihipertensivos están agrupados en varios tipos:
Sin embargo, se debe intentar prescindir de bebidas alcohólicas. Además, hay unas medias, conocidas generalmente como de compresión, que hacen presión en las piernas y facilitan el aumento de la tensión arterial. Por otro lado, también es importante evitar una incorporación brusca cuando se está sentado o acostado; o estar de pie y quieto durante largos periodos de tiempo. 

Comer una dieta saludable: Para ayudar a controlar su presión arterial, debe limitar la cantidad de sodio (sal) que come y aumentar la cantidad de potasio en su dieta. También es importante comer alimentos que sean bajos en grasa, así como muchas frutas, verduras y granos enteros. La dieta DASH es un ejemplo de un plan de alimentación que puede ayudarle a bajar la presión arterial
Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.
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