Copyright  © Classe Qsl - Editorial 3Temas. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo en otro medio de comunicación sin el permiso expreso de Classe Qsl. Artículo escrito por la redacción de Classe Qsl y supervisado por el Dr. Javier Luque Pino, médico colegiado nº 43-3595,  médico de familia, postgraduado en medicina naturista/biológica y master en terapia neural por la Universidad de Barcelona. Última revisión: 20 de mayo de 2011.
Todos sabemos que el ejercicio es básico para estar sanos pero no todo el mundo sabe que es fundamental para bajar la tensión sin necesidad de tomar pastillas. De hecho, se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Y también la previene, ya que practicar ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. 
Para la mayoría de las personas con presión arterial alta, el médico desarrollará un plan de tratamiento que incluya cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable solamente o con medicinas. Los cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable, tales como una alimentación saludable, pueden ser altamente efectivos al tratar la presión arterial alta.

Los tensiómetros digitales son más populares para medir la presión arterial. A menudo son más fáciles de usar que los aneroides. El tensiómetro digital tiene un medidor y un estetoscopio en una unidad. También tiene un indicador de error. La lectura de la presión arterial se muestra en una pantalla pequeña. Esto puede ser más fácil de leer que un dial. Algunas unidades incluso tienen una copia en papel que le da un registro de la lectura.

Haga ejercicio todos los días. El ejercicio moderado puede reducir el riesgo de tener presión arterial alta. Establezca algunas metas para hacer ejercicios de manera segura y gradualmente lograr hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio al día la mayoría de los días de la semana. Consulte con el médico antes de comenzar un plan de ejercicios si tiene problemas de salud que no están siendo tratados. Puede encontrar más información sobre el ejercicio y la actividad física en Go4Life.
Tomarnos la tensión o medir nuestra presión arterial es un acto rutinario que debemos llevar a cabo para comprobar que no sufrimos ningún problema de salud relacionado con una tensión arterial descompensada, como pueden ser la hipertensión arterial (tensión alta) o la hipotensión arterial (tensión baja) entre muchas otras. Por este hecho, resulta fundamental saber cómo se toma la tensión, pero también es necesario entender los resultados de esta medición y es por ello que en este artículo de unCOMO te explicamos con detalle cuáles son los valores normales de tensión arterial.
L a presión arterial o hipotensión baja significa que la presión arterial es menor que lo normalmente esperado para una persona en particular, lo suficientemente baja como para presentar síntomas tales como desmayos y mareos. A pesar de que generalmente es bueno para la salud tener la presión arterial lo más baja posible, cuando la presión arterial es demasiado baja puede provocar una reducción del flujo sanguíneo en los órganos vitales del cuerpo.
La hipertensión arterial (HAT) es uno de los problemas de salud más frecuentes a nivel mundial. La mayor parte de las personas diagnosticadas con HAT necesitan tratarse con medicamentos. Sin embargo, existen diversas formas de bajar la presión arterial sin recurrir a ellos. Dichos métodos también son de utilidad si tienes prehipertensión y aún no necesitas medicamentos para combatirla. Si utilizas métodos como cambiar tu dieta y estilo de vida junto con los medicamentos, podrás controlar tu enfermedad y mantener tu cuerpo más sano en general.
Estudio de la salud de la comunidad hispana/Estudio de latinos (HCHS/SOL, por sus siglas en inglés). El NHLBI apoya el HCHS/SOL, el cual es el estudio más integral a largo plazo sobre la salud y las enfermedades de los hispanos y latinos que viven en Estados Unidos. La información del estudio abrirá el camino para futuras investigaciones sobre posibles causas de las diferencias de salud entre las comunidades hispanas y latinas. Visite el Estudio de la salud de la comunidad hispana/Estudio de latinos (en inglés) para obtener más información.
Los monitores invasivos de presión vascular son sistemas de monitoreo de presión diseñados para adquirir la información de la presión para la exhibición en una pantalla y el procesamiento. Hay una variedad de monitores invasivos de presión vascular para trauma, cuidado intensivo, y usos en la sala de operaciones. Estos incluyen los de presión simple, presión dual, y el de multiparámetro (es decir presión/temperatura). Los monitores pueden ser usados para la medida y el seguimiento de la presión arterial, venosa central, arterial pulmonar, auricular izquierda, auricular derecha, arterial femoral, de la vena o arteria umbilical, e intracraneal.
Para obtener una copia del informe o más información sobre la AHRQ y el Effective Health Care Program (Programa sobre la Efectividad de la Atención Médica), visite www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés). Se obtuvo información adicional de la página web de MedlinePlus®, un servicio de la National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina) y de los National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud) de Estados Unidos. Esta página está disponible en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/medlineplus.html.
La sal provoca retención de líquidos, que aumenta el volumen de sangre y, por tanto, la presión arterial. La Sociedad Española de Cardiología (SEC) la considera una droga por los daños que provoca y por lo adictiva que es. La OMS recomienda un consumo inferior a cinco gramos al día, si no quieres pasarte sazona las comidas con especias, como el orégano o el romero, y aléjate de los alimentos procesados, ya que muchos de ellos, aunque parezcan dulces, contienen grandes cantidades de sal.
Whelton PK, Carey RM, Aronow WS, et al. 2017 ACC/AHA/AAPA/ABC/ACPM/AGS/APhA/ASH/ASPC/NMA/PCNA guideline for the prevention, detection, evaluation, and management of high blood pressure in adults: a report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol. 2018;71(19):e127-e248. PMID: 29146535 www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29146535.
Una vez haya sido determinada la causa de la baja presión, la Dra. Razzouk inicia el tratamiento del problema subyacente. Para la anemia, ella a menudo receta suplementos de hierro. Si hay alguna causa hormonal, ella receta medicamentos para regular la tiroides o la función de las glándulas adrenales. Los motivos cardiovasculares para la baja presión deben ser evaluados por un cardiólogo o un neurólogo. Y para las mujeres embarazadas, el aumento de hidratación probablemente resolverá el problema, pero cualquier síntoma fuera de lo común debe ser reportado al médico.
Las consecuencias de la hipertensión para la salud se pueden agravar por otros factores que aumentan las probabilidades de sufrir un infarto de miocardio, un accidente cerebrovascular o insuficiencia renal. Entre ellos cabe citar el consumo de tabaco, una dieta poco saludable, el uso nocivo del alcohol, la inactividad física y la exposición a un estrés permanente, así como la obesidad, el colesterol alto y la diabetes mellitus.
Prueba de esfuerzo. Algunos problemas cardíacos que causan presión arterial baja son más fáciles de diagnosticar cuando el corazón funciona con potencia que cuando está en reposo. Durante una prueba de esfuerzo, tienes que caminar sobre una cinta o hacer algún otro tipo de ejercicio. Si no puedes hacer ejercicio, es posible que te den un medicamento para que el corazón trabaje con mayor esfuerzo.

Algunos de estos síntomas pueden ser causados por otras razones, así que si no eres médico, siempre es mejor que acudas al profesional cuanto antes. No obstante, si se trata de una persona con algún antecedente de hipertensión, o bien detectas que todos estos síntomas se dan al mismo tiempo y de manera clara, puedes recurrir a ciertas medidas de seguridad mientras llega el equipo médico.

El estrés elevado es un mal compañero de la presión arterial y de la salud en general. Cuando nuestro cuerpo está en alerta constante, el corazón está acelerado y los vasos sanguíneos constreñidos. Por eso, hay que tratar de controlarlo y no dejar que los nervios y la ansiedad imperen en nuestra vida. Practicar meditación o respirar de manera consciente puede ayudar en este proceso de relajación porque disminuyen la frecuencia cardiaca y, por tanto, la presión arterial.

Aspirina: dependiendo de su estado de salud general, su proveedor de atención médica puede recetarle que tome aspirinas como "anticoagulante". La aspirina actúa evitando que las plaquetas de la sangre formen coágulos sanguíneos (antiplaquetario). Pueden recetarle aspirinas en caso de un coágulo sanguíneo, ritmo cardíaco irregular o un infarto de miocardio.
En cambio, los países de ingresos bajos tienen la prevalencia más elevada de tensión arterial elevada. En la Región de África de la OMS se estima que en muchos países más del 30% de los adultos sufre hipertensión, y esa proporción va en aumento. Asimismo, los valores medios de la tensión arterial en esta región son mucho más altos que la media mundial.
Una de las mejores maneras de bajar la presión arterial por un largo período de tiempo es bajar de peso. La presión aumenta usualmente cuando se aumenta de peso, y perder tan solo 4,5 kilos (10 libras) puede disminuir tu presión arterial significativamente. Se debe llegar a perder peso saludablemente con una dieta sana y con un incremento en los niveles de ejercicio.
La cánula se debe conectar con un sistema lleno de fluido estéril, que está conectado con un transductor de presión electrónico. La ventaja de este sistema es que la presión está constantemente supervisada latido por latido, y puede ser exhibida una forma de onda (un gráfico de presión versus tiempo). Esta técnica invasiva es regularmente empleada en la medicina humana y veterinaria de cuidados intensivos, anestesiología, y para propósitos de investigación.
Si compró un dispositivo para tomarse la presión arterial en su hogar, asegúrese de que el manguito para medir la presión arterial proporcione una lectura similar a la del manguito que se utiliza en el consultorio de su médico. Los aparatos electrónicos utilizados para tomar la presión arterial deben revisarse periódicamente, a fin de garantizar que proporcionan una lectura precisa.

Una postura adecuada y una buena temperatura son elementos que ayudarán a la persona hipertensiva a recuperarse en alguna medida. Además, la respiración también tiene un fuerte impacto en la presión arterial: el óxido nítrico abre los vasos sanguíneos y ayuda a reducir la presión arterial. Cuando respiramos de manera lenta y profunda, producimos más óxido nítrico, y además reducimos las hormonas del estrés.
Hipertensión te coloca en alto riesgo para un número de eventos de salud catastrófica. Está presente en 70% de personas que tienen su primer ataque al corazón, 80% de personas que tienen su primer movimiento, y 75% de las personas que tienen insuficiencia cardíaca congestiva. En realidad, la hipertensión es uno de los más comunes condición de salud crónicas entre los adultos en los Estados Unidos.1
El monitoreo de la presión arterial en el hogar proporciona a través del día, una medición en diferentes horas y en diferentes ambientes, tales como en el hogar y en el trabajo. El monitoreo de la presión arterial puede ayudar en el diagnóstico de la alta o baja presión arterial. Igualmente, puede ser usado para monitorear los efectos de la medicación o los cambios en el estilo de vida tomados para bajar o regular los niveles de la presión arterial.
La presión arterial se mide con dos números: el número superior (primero) es la presión cuando el corazón se contrae y el número inferior (segundo) es la presión cuando el corazón se relaja. La presión arterial sana es 119/79. La presión arterial alta sucede cuando el número superior es 140 o más o cuando el número inferior es 90 o más. Su presión arterial puede subir o bajar durante el día.
El método auscultorio usa un estetoscopio y un esfigmomanómetro. Esto abarca un brazalete inflable (Riva-Rocci) que se coloca alrededor de la parte superior del brazo izquierdo(puede ser tomada en el derecho pero sería erróneo pues la medición obtenida no sería exacta debido al recorrido propio de las arterias), arriba del codo, a aproximadamente la misma altura vertical que el corazón, que va conectado a un manómetro de mercurio o aneroide. El manómetro de mercurio, que se considera el estándar de oro para la medición de la presión sanguínea, mide la altura de una columna del mercurio, dando un resultado absoluto sin la necesidad de calibración, y por lo tanto no sujeto a los errores y a la posible inexactitud de la calibración que afectan a otros métodos. El uso de los manómetros de mercurio es a menudo requerido en pruebas clínicas y para la medición clínica de la hipertensión en pacientes de riesgo elevado, como las mujeres embarazadas.
La sal es la principal causante de la retención del líquido agregando mucha más presión a nuestro organismo. Debemos consumir menos de una cucharadita de sal al día. Ten en cuenta que entre el 35%-40% de la población de España es hipertensa, y buena parte de la culpa la tiene el excesivo consumo de sal que realizamos. Los españoles consumen aproximadamente el doble de la cantidad de sal recomendada, y rara vez apuestan por sales naturales o alternativas, como la sal marina. Es evidente que la sal sirve para aportar nutrientes necesarios para el organismo y que también aporta sabor a las comidas, pero hay que vigilar su consumo e intentar limitarse a los 2 gramos por día que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Pérdida de peso. Algunos estudios han demostrado que la pérdida de 5 kg reduce la presión arterial sistólica en 4,4 mmHg. El sobrepeso y la obesidad están relacionados con el incremento de la presión arterial, diabetes, enfermedad cardiovascular y mortalidad. El índice de masa corporal (IMC) sano se sitúa entre 20 y 25 kg/m2 en personas menores de 60 años.
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