Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica de su enfermedad específica, incluyendo los cambios en su presión arterial, las causas y los tratamientos. La información incluida en este sitio Web acerca de los cambios en la presión arterial y otras enfermedades tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.
Un valor sistólico mínimo puede ser estimado aproximadamente por palpación, sin ningún equipo, un método usado más frecuentemente en situaciones de emergencia. La palpación de un pulso radial indica una presión sanguínea mínima de 80 mmHg (11 kPa), un pulso femoral indica por lo menos 70 mmHg (9,3 kPa), y un pulso en la arteria carótida un mínimo de 60 mmHg (8,0 kPa). Sin embargo, un estudio indicó que este método no era lo suficientemente exacto y con frecuencia sobrestimaba la presión sanguínea sistólica del paciente.6​ Un valor más exacto de la presión sanguínea sistólica puede ser obtenido con un Esfigmomanómetro y palpando para cuando retorna un pulso radial.7​ Debido a que una presión diastólica no puede ser obtenida con este método, las presiones arteriales obtenidas por la palpación se anotan como "/P".8​
En los países en desarrollo, muchas personas con hipertensión no saben que la padecen ni tienen acceso a los tratamientos que podrían controlar su tensión arterial y reducir significativamente su riesgo de defunción y discapacidad por cardiopatía o accidente cerebrovascular. Diagnosticar, tratar y controlar la hipertensión es una prioridad de salud en todo el mundo.
La presión arterial se mide con dos números: el número superior (primero) es la presión cuando el corazón se contrae y el número inferior (segundo) es la presión cuando el corazón se relaja. La presión arterial sana es 119/79. La presión arterial alta sucede cuando el número superior es 140 o más o cuando el número inferior es 90 o más. Su presión arterial puede subir o bajar durante el día.
Algunas mujeres con presión arterial normal desarrollan hipertensión durante el embarazo. Como parte de su cuidado prenatal, su médico medirá su presión arterial en cada visita. Si desarrolla presión arterial alta, su médico la controlará de cerca a usted y a su bebé y proporcionará cuidado especial para disminuir las posibilidades de complicaciones. Con dicho cuidado, la mayoría de las mujeres y sus bebés obtienen buenos resultados.
El síndrome metabólico es normalmente causado por comer más carbohidratos de los que el cuerpo puede manejar. Esto es así sobre todo con los carbohidratos de alto índice glucémico que se digieren de forma rápida, como la harina blanca y la azúcar pura. Dependiendo de qué tan sensible seas, puedes experimentar los mismos síntomas con carbohidratos más complejos con un índice glucémico más bajo.
Parte de la sangre que circula por el cuerpo se dedica a hacer la digestión y, por lo tanto, se desvía de otros centros. Esto justificaría la somnolencia después de las comidas. Todos sabemos que si hay que trabajar por la tarde, una comida ligera y de fácil digestión es la clave, porque las comidas copiosas o ricas en grasas o alcohol, que también baja la tensión arterial, te “inutilizan” mentalmente.
Aunque es un problema menos común que la presión arterial alta, su presión arterial podría llegar a ser inferior a la normal a cualquier edad. Algunas personas tienen naturalmente baja la presión arterial sin experimentar ningún síntoma, pero para otros, una presión arterial sistólica baja - normalmente inferior a 90 - pueden dar lugar a síntomas como mareos, aturdimiento o desmayo. La presión arterial baja generalmente es causada por otro problema, como la deshidratación, una pérdida repentina de sangre, o un efecto secundario de los medicamentos, y su médico le recomendará el tratamiento dependiendo de la causa.
Si sufre de presión arterial alta, es importante que tenga controles médicos de rutina y siga el plan de tratamiento que se le prescribió, el cual incluirá cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable y posiblemente medicinas. Los cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable pueden prevenir la presión arterial alta, reducir la presión arterial elevada, ayudar a controlar la presión alta existente y prevenir complicaciones, tales como ataque al corazón, insuficiencia cardíaca (en inglés), derrame cerebral (en inglés), demencia vascular (en inglés), o enfermedad renal crónica.
A algunas personas les basta con modificar su modo de vida para controlar la tensión arterial, como abandonar el consumo de tabaco, adoptar una dieta saludable, hacer ejercicio con asiduidad y evitar el uso nocivo del alcohol. La reducción de la ingesta de sal también puede ayudar. A otras personas, estos cambios les resultan insuficientes y necesitan tomar medicamentos con prescripción médica.
Hola Marta, algunas personas tienen la presión arterial baja en todo momento, sin mostrar síntomas y sin efectos (mareos, desmayos, malestar, desorientación). De todas formas, y dado lo que nos indicas, te recomendaríamos acompañarle a un médico que pueda valorar si la lectura de la presión es normal y analizar lo que lo está provocando. Gracias por escribirnos. Un saludo
Para las personas adultas que tengan un riesgo del 10 % o más alto de padecer una enfermedad cardiovascular en los próximos 10 años, o que padezcan una enfermedad renal crónica, diabetes o enfermedad de las arterias coronarias, el objetivo del tratamiento es menos de 130/80 mm Hg. Para las personas adultas sanas de 65 años o más, el objetivo del tratamiento también es menos de 130/80 mm Hg.
El monitoreo de la presión arterial en el hogar proporciona a través del día, una medición en diferentes horas y en diferentes ambientes, tales como en el hogar y en el trabajo. El monitoreo de la presión arterial puede ayudar en el diagnóstico de la alta o baja presión arterial. Igualmente, puede ser usado para monitorear los efectos de la medicación o los cambios en el estilo de vida tomados para bajar o regular los niveles de la presión arterial.

Este cardiólogo señala que el tratamiento está basado en un gran número de estudios con cientos de miles de pacientes, que han demostrado que la reducción de 10 mmHg en la presión sistólica (la “alta”) y 5 mmHg en la presión diastólica (la “baja”) reduce la mortalidad entre un 10 y un 15 por ciento; el ictus, un 35 por ciento; los eventos coronarios (infarto y angina de pecho), un 20 por ciento; y la insuficiencia cardiaca, un 40 por ciento. Todo esto independientemente de otros factores.
Considera una dieta baja en sodio, sal y otros aditivos. Si bien el sodio ayuda a regular los procesos eléctricos en los nervios y los músculos, pero el exceso retiene los líquidos provocando que la sangre tenga mayor volumen –facilitando el desarrollo de la presión alta–. Se debe tomar en cuenta las etiquetas, comprar alimentos sin sal, bajos en sal o sodio y cocinar sin sal; comidas procesadas, preparadas, enlatadas o embotelladas, como las carnes, pepinillos, sopas, tocino, jamón, salchichas, etcétera. Otros productos procesados son los que contienen glutamato monosódico y carbohidratos blancos, tales como mostaza preparada, salsa mexicana, salsa picante, salsa de soya, ketchup, salsa barbicue, panes, bebidas azucaradas, grasas dietéticas, entre otras.
Pero ¿qué sucede si ya tenemos problemas de tensión? Por norma general, es más común saber cómo actuar ante una bajada de presión o un desmayo. En este caso hay que tumbar a la persona boca arriba, levantarle las piernas, aliviar las zonas de presión de la ropa para facilitar la respiración y oxigenación y una vez que recupera la consciencia darle azúcar.
Ten en cuenta que una lectura anormal no necesariamente significa que tienes una presión arterial baja o alta. Sin embargo, si los niveles se mantienen en la misma lectura durante unas semanas o meses, es importante acudir al doctor para descartar condiciones médicas ocultas. Recuerda no esperar mucho tiempo para recibir atención médica, de modo que minimices el riesgo de sufrir graves problemas de salud.
Panel de expertos en salud cardiovascular y la reducción de riesgos en niños y adolescentes de NHLBI: Hemos apoyado el desarrollo de guías basadas en la investigación actualizada para evaluar y manejar el riesgo de enfermedades cardíacas en niños y adolescentes, incluida la hipertensión. Visite el Panel de expertos en guías integradas para salud cardiovascular y reducción de riesgos en niños y adolescentes (en inglés) para más información.
Con el inicio de la actividad, las respuestas de presión sistólica y presión diastólica varían. Durante el ejercicio, la presión sistólica aumenta en proporción directa con la intensidad del ejercicio aeróbico. Sin embargo, la presión diastólica cambiará mínimamente, en todo caso. Los ejercicios de resistencia son muy diferentes y pueden causar un aumento de ambas debido a la fuerza y la tensión creada por el cuerpo.
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Si su presión arterial es menos de 90/60, usted sufre de presión arterial baja, o hipotensión. Puede sentirse desfallecido, débil, mareado o incluso como que va a desmayarse. La presión arterial baja puede ser causada por no beber suficientes líquidos (deshidratación), pérdida de sangre, algunos trastornos médicos o demasiada cantidad de medicamento.
Prueba de esfuerzo. Algunos problemas cardíacos que causan presión arterial baja son más fáciles de diagnosticar cuando el corazón funciona con potencia que cuando está en reposo. Durante una prueba de esfuerzo, tienes que caminar sobre una cinta o hacer algún otro tipo de ejercicio. Si no puedes hacer ejercicio, es posible que te den un medicamento para que el corazón trabaje con mayor esfuerzo.

Ya que a menudo la presión arterial alta pasa desapercibida, es frecuente vivir con ella sin darse cuenta durante algún tiempo. Y puesto que es un factor de riesgo, puede ser sensato comprobar la presión arterial cada pocos años, incluso si te sientes sano en general. Este consejo va dirigido especialmente a personas de mediana edad o mayores, ya que la hipertensión es más común con la edad.
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