Estos diferentes mecanismos no son necesariamente independientes unos de otros, como se demuestra por la relación entre el RAAS y la liberación de aldosterona. Actualmente, el sistema RAAS es la diana farmacológica de los Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y los antagonistas de los receptores de angiotensina II. El sistema de la aldosterona es afectado directamente por la espironolactona, un fármaco antagonista de la aldosterona. La retención de fluido puede ser tratada con diuréticos; el efecto antihipertensivo de los diuréticos es debido a su efecto sobre el volumen sanguíneo. Generalmente, el reflejo barorreceptor no es un objetivo farmacológico en la hipertensión, porque si se bloquea los individuos pueden sufrir de hipotensión ortostática y desfallecimiento.
Además, adoptar unos hábitos de vida saludables puede ayudar a controlar mejor la hipertensión, y con unos sencillos gestos en el día a día se puede mantener el corazón sano. Si quieres evitar o retrasar la necesidad de tomar fármacos antihipertensivos, y reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, toma nota de estas 10 formas de reducir tu presión arterial de manera natural.
En general, si tienes una alimentación variada, rica en frutas y verduras, y baja en sal, evitarás el riesgo de aumentar tu presión arterial. También se recomienda el deporte y una vida tranquila. Esto te ayudará a reducir este riesgo y también favorecerá muchos otros aspectos de tu salud, así que no dudes en cuidarte para poder prevenir y sentirte mejor.

Estudio sobre el corazón de Framingham. El importante estudio multigeneracional de NHLBI se inició en 1948 y ayudó a descubrir que la presión arterial alta incrementa el riesgo de enfermedades del corazón y derrames cerebrales. Visite el Estudio sobre el corazón de Framingham (en inglés) para obtener más información sobre todas las actividades de investigación y avances de este estudio.

Para la mayoría de las personas con presión arterial alta, el médico desarrollará un plan de tratamiento que incluya cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable solamente o con medicinas. Los cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable, tales como una alimentación saludable, pueden ser altamente efectivos al tratar la presión arterial alta.
Algunas mujeres tienen alta presión arterial antes de quedar embarazada. Otras desarrollan alta presión arterial por primera vez durante el embarazo. Alrededor de 8 de cada 100 mujeres (8 por ciento) tienen algún tipo de alta presión arterial durante el embarazo. Si usted tiene alta presión arterial, hable con su profesional de la salud. Tener su presión arterial bajo control puede ayudarla a tener un embarazo sano y un bebé sano.
Para medir tu presión arterial, un especialista coloca un brazalete inflable alrededor del brazo y mide tu presión arterial mediante un medidor de presión. Una lectura de presión arterial, como se observa en el tensiómetro de la imagen, mide la presión en tus arterias cuando el corazón late (presión sistólica) en el primer número y la presión en las arterias entre cada latido (presión diastólica) en el segundo número.

¿Tienes hipertensión o crees que puedes tenerla? Si es así pide cita con tu médico y empieza a medirte de manera constante la presión arterial. Es fundamental el control sistemático y poder hacer un análisis de su evolución. Si bien, lo mejor que puedes hacer es aprender a prevenir dichas subidas y saber cómo bajar la tensión arterial rápidamente en casa si es necesario.
La hipotensión ortostática es producida por un cambio súbito en la posición del cuerpo. En la mayoría de los casos, esto sucede al pasar de estar acostado a estar parado. Este tipo de presión arterial baja usualmente dura solo unos pocos segundos o minutos. Si este tipo de hipotensión ocurre después de comer, se denomina hipotensión ortostática posprandial. Este tipo afecta más comúnmente a los adultos mayores, a aquellos con presión arterial alta y personas con mal de Parkinson.

Panel de expertos en salud cardiovascular y la reducción de riesgos en niños y adolescentes de NHLBI: Hemos apoyado el desarrollo de guías basadas en la investigación actualizada para evaluar y manejar el riesgo de enfermedades cardíacas en niños y adolescentes, incluida la hipertensión. Visite el Panel de expertos en guías integradas para salud cardiovascular y reducción de riesgos en niños y adolescentes (en inglés) para más información.


Otra de las cuestiones que surgen más a menudo, es acerca de la frecuencia con la que debemos tomarnos la tensión. ¿Cada cuánto tiempo? Si tienes más de 40 años, deberías tomártela al menos una vez al año, mientras que los menores de esta edad pueden hacerlo cada 3 años siempre que los resultados sean normales. Por supuesto, si tienes alguna enfermedad, debes aumentar la frecuencia.
El sodio es una parte clave de cómo el cuerpo controla los niveles de presión arterial. Los riñones ayudan a equilibrar los niveles de fluidos y sodio en el cuerpo. Utilizan el sodio y el potasio para eliminar el exceso de fluido de la sangre. El cuerpo desecha este exceso de fluidos en forma de orina. Cuando los niveles de sodio en la sangre son altos, los vasos sanguíneos retienen más fluidos. Esto incrementa la presión arterial sobre las paredes de los vasos sanguíneos.
Hay medicamentos que se utilizan para otras dolencias, que no tienen nada que ver con la tensión arterial, que tienen como efecto secundario el aumento de esta. Son los llamados efectos secundarios. De entre ellos destacan algunos antipsicóticos, las píldoras anticonceptivas, medicamentos para la migraña, corticosteroides y algunos medicamentos para tratar el cáncer.
El medirse la presión arterial no es un tratamiento para la presión alta. Para ayudar a tratar la presión alta, tal vez necesite llevar una alimentación sana, mantener un peso saludable, hacer suficiente ejercicio y no fumar. Su médico puede también recomendarle medicamentos para ayudarle a bajar la presión arterial. El medirse la presión arterial regularmente es sólo una parte del plan para que reduzca la presión arterial alta.

Si tu presión arterial es normal, mantener o adoptar un estilo de vida saludable puede prevenir o retrasar el comienzo de la presión arterial alta u otros problemas de salud. Si tu presión arterial no es normal, un estilo de vida saludable, a menudo combinado con medicamentos, puede ayudarte a controlarla y a reducir tu riesgo de tener complicaciones potencialmente fatales.


Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.
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