La hipotensión normalmente no necesita tratamientos, aunque en ocasiones sí que requiere de asistencia médica, dependiendo de los síntomas. Por ejemplo, si la hipotensión es la causa de un shock requiere urgentemente una atención médica que le suministrará sueros o sangre por vía intravenosa y le recetará medicamentos para que la presión arterial aumente.
La hipotensión es la presión arterial baja. Esto ocurre cuando la presión sistólica está constantemente por debajo de 90 o está 25 puntos por debajo de su lectura normal. Póngase en contacto con su médico si tiene varias lecturas bajas. La hipotensión puede ser un signo de shock, que pone en peligro la vida. Llame a su médico de inmediato si está mareado o aturdido.
Reduzca el consumo de sal. A medida que va envejeciendo, el cuerpo y la presión arterial se vuelven más sensibles a la sal (sodio), así que puede ser necesario determinar cuánta sal contiene su dieta. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (por ejemplo, sopas y productos horneados). Una dieta baja en sal, tal como la dieta DASH, puede ayudar a bajar la presión arterial. Hable con el médico sobre cómo consumir menos sal.
Las situaciones estresantes pueden causar que su presión sanguínea suba temporalmente, pero los investigadores no están seguros de que el estrés produzca hipertensión a largo plazo. Sin embargo, hacer actividades para reducir la presión arterial, tales como hacer de 30 a 60 minutos de ejercicio al día, puede reducir su nivel de estrés. Ver Remedios caseros para el estrés
Este estudio evaluará si la minociclina, un antibiótico con efectos antiinflamatorios, puede mejorar el control de presión arterial en pacientes que no responden a las medicinas combinadas con cambios de estilo de vida, tales como la actividad física, la pérdida de peso y los hábitos de alimentación saludable. Para participar, debe tener al menos 18 años de edad y sufrir de presión arterial alta que no responde al tratamiento con tres medicinas distintas para la hipertensión, incluso cuando se utilizan las dosis máximas. Tenga en cuenta que este estudio se realiza en Gainesville, Florida.
Los hábitos de alimentación saludable para el corazón, tales como el plan alimentario DASH. La investigación financiada por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre (NHLBI, por sus siglas en inglés) ha demostrado que el combinar DASH con un plan alimentario bajo en sal puede ser tan efectivo como las medicinas para disminuir la hipertensión. Obtenga más información sobre los efectos de disminuir la presión arterial y otros beneficios para la salud del plan alimentario DASH (en inglés).
La hipertensión o tensión alta se da en valores superiores a 14 y 9, mientras que los valores por debajo de 10 y 6 indican hipotensión o tensión baja. Si tienes tendencia a tener la tensión alta o tienes antecedentes familiares, te recomendamos que leas este artículo sobre claves para prevenir la hipertensión. En cambio, si crees que puedes padecer hipotensión, te invitamos a que leas este otro artículo para que sepas cuáles son los síntomas de la tensión baja.
Reduzca el consumo de sal. A medida que va envejeciendo, el cuerpo y la presión arterial se vuelven más sensibles a la sal (sodio), así que puede ser necesario determinar cuánta sal contiene su dieta. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (por ejemplo, sopas y productos horneados). Una dieta baja en sal, tal como la dieta DASH, puede ayudar a bajar la presión arterial. Hable con el médico sobre cómo consumir menos sal.

La presión arterial varía durante el ciclo cardíaco de forma semejante a una función sinusoidal lo cual permite distinguir una presión sistólica que es definida como el máximo de la curva de presión en las arterias y que ocurre cerca del principio del ciclo cardíaco durante la sístole o contracción ventricular; la presión arterial diastólica es el valor mínimo de la curva de presión (en la fase de diástole o relajación ventricular del ciclo cardíaco). La presión media a través del ciclo cardíaco se indica como presión sanguínea media; la presión de pulso refleja la diferencia entre las presiones máxima y mínima medidas.1​
Seguro que has oído hablar en infinidad de ocasiones acerca de la tensión alta o hipertensión. Una variable que nos da mucha información sobre nuestra salud y que, por tu bien, te recomendamos que la tengas en cuenta. Existen aparatos para realizar mediciones en casa, aunque te recomendamos siempre que sea un doctor quien determine, en base a pruebas objetivas, exploraciones y test de hábitos, tu salud y su tratamiento.
Un descenso abrupto de la presión arterial puede ser peligroso. Un cambio de solo 20 mmHg, como un descenso de 110 a 90 mmHg de presión sistólica, puede provocar mareos y desmayo si el cerebro no recibe el suministro adecuado de sangre. Los aumentos importantes de la presión arterial, como aquellos provocados por un sangrado no controlado, infecciones graves o reacciones alérgicas, pueden poner en riesgo la vida.
No descuides las lecturas muy bajas de tu presión arterial. La mayoría de los doctores no consideran que una presión arterial baja (por ejemplo, una lectura de 85/55) sea un problema, a menos que esté acompañada de signos y síntomas notorios. Al igual que con la crisis hipertensiva, toma dos lecturas si obtienes una lectura muy baja. Contáctate con tu doctor lo más pronto posible si presentas dos lecturas bajas y cualquiera de los siguientes síntomas:[17]
Consume alimentos ricos en omega 3. La dieta de muchas personas es pobre en ácidos grasos omega 3 (aceite de pescado) y equilibrar esta deficiencia ayuda a bajar la presión arterial de forma natural. Consume pescado al menos dos veces por semana, puesto que así obtendrás ácidos grasos omega 3, reducirás los triglicéridos y mejorarás la salud cardiaca en general.[10]
Para poder saber el valor de la presión arterial normal cabe destacar el hecho de que son muchos los factores que influyen en los valores de presión arterial de cada persona como, por ejemplo, el sexo, la edad, los hábitos, la alimentación, etc. Así como también otras variables del momento en que se toma la tensión como el esfuerzo, la digestión, las emociones, los excitantes, el sueño, entre otros factores.
Los métodos oscillométricos a veces son usados en mediciones a largo plazo y a veces en la práctica general. El equipo es funcionalmente similar al del método auscultatorio, pero, en vez de usar el estetoscopio y el oído del experto, tiene en el interior un sensor de presión electrónico (transductor) para detectar el flujo de sangre. En la práctica, el sensor de presión es un dispositivo electrónico calibrado con una lectura numérica de la presión sanguínea. A diferencia del intrínsecamente exacto manómetro del mercurio, para mantener la exactitud, la calibración debe ser chequeada periódicamente. En la mayoría de los casos el brazalete es inflado y desinflado por una bomba y una válvula operadas eléctricamente, que se pueden ajustar en la muñeca (elevada a la altura del corazón), aunque se prefiera la parte superior del brazo. Estos instrumentos varían ampliamente en exactitud, y deben ser chequeados en intervalos específicos y recalibrados si fuera necesario.
Agrandamiento del corazón. La presión arterial alta hace trabajar más al corazón. Al igual que cualquier otro músculo del cuerpo que se someta a exceso de ejercicio, el corazón aumenta de tamaño para poder realizar el trabajo adicional. Cuanto más grande sea el corazón, más sangre rica en oxígeno necesitará, pero menos podrá mantener una circulación adecuada. A consecuencia de esta situación, la persona afectada se sentirá débil y cansada, y no podrá hacer ejercicio ni realizar actividades físicas. Sin tratamiento, la insuficiencia cardíaca seguirá empeorando.
El diagnóstico se basa en un sencillo procedimiento de medición, aunque en algunos casos son necesarias otras pruebas como el holter de presión arterial. Es imprescindible completar el estudio con un análisis de laboratorio (de sangre y orina) y un electrocardiograma. Para facilitar un diagnóstico es muy importante tener presente estas recomendaciones:
Esta contracción de los vasos sanguíneos hace que la sangre tenga que viajar a través de los mismos vasos sanguíneos pero que han sufrido una reducción del diámetro, aumentando la presión arterial. Además, el humo del cigarrillo aumenta la retención de sodio, mientras que otras sustancias presentes en los cigarrillos como el cadmio favorecen también la presión arterial.
El medirse la presión arterial no es un tratamiento para la presión alta. Para ayudar a tratar la presión alta, tal vez necesite llevar una alimentación sana, mantener un peso saludable, hacer suficiente ejercicio y no fumar. Su médico puede también recomendarle medicamentos para ayudarle a bajar la presión arterial. El medirse la presión arterial regularmente es sólo una parte del plan para que reduzca la presión arterial alta.

La presión arterial alta es ocasionada por un estrechamiento de unas arterias muy pequeñas denominadas «arteriolas» que regulan el flujo sanguíneo en el organismo. A medida que estas arteriolas se estrechan (o contraen), el corazón tiene que esforzarse más por bombear la sangre a través de un espacio más reducido, y la presión dentro de los vasos sanguíneos aumenta.
Su proveedor de atención médica diagnosticará su presión arterial baja con base en los síntomas, como la sensación de mareo o vahído, especialmente al pararse. Esto en ocasiones es un efecto secundario por tomar ciertos medicamentos, los cuales incluyen medicamentos para la presión arterial alta (hipertensión) y para afecciones cardíacas. También puede producirse debido a problemas médicos como:
El 5 a 10 por ciento restante de los pacientes con presión arterial alta sufren de lo que se denomina hipertensión secundaria. Esto significa que la presión arterial alta es causada por otra enfermedad o afección. Muchos casos de hipertensión secundaria son ocasionados por trastornos renales. Los siguientes son otros factores que pueden causar hipertensión secundaria:
La presión arterial alta es la causa # 2 de falla renal. Representa aproximadamente una cuarta parte de todos los casos. La presión arterial alta puede ser tanto una causa como un síntoma de enfermedad renal. Cuando la presión arterial alta daña sus riñones, estos no funcionan adecuadamente —y una de sus funciones es ayudar a su cuerpo a regular su presión arterial.
Se sabe que el valor de la presión sanguínea depende de la altura en los niños. Los  niños altos tienden a tener una presión arterial más alta que los más bajos. La presión arterial también varía con la edad. Para los niños en el grupo de edad de 3-5 años, la presión sistólica oscila entre 104-116, mientras que la presión arterial diastólica varía entre 63 y 74. Para los niños en el grupo de edad de 6-10 años, los rangos de los valores sistólico y diastólico de la tensión son 108-121 y 71-81. Estos valores para el grupo de edad 10-12 años, son 114 a 127 (sistólica) y 77 a 83 (diastólica).
Financiamos las investigaciones. La investigación que financiamos hoy ayudará a mejorar nuestra salud futura. Nuestro División de Ciencias Cardiovasculares (en inglés) y su Rama de Biología Vascular e hipertensión (en inglés) supervisa la investigación que financiamos en la regulación de la presión arterial, las vías involucradas en la presión arterial alta y las complicaciones que surgen debido a una presión arterial alta no controlada. El Centro para la Traducción de Investigación y la Implementación de la Ciencia (en inglés) apoya estas investigaciones para traducir estos descubrimientos en prácticas clínicas. Busque el NIH RePORTER (en inglés) para obtener información  sobre las investigaciones que el NHLBI financia sobre presión arterial alta.
Si usted o alguien que ama tiene complicaciones de presiona arterial alta, entonces por favor revise y comparta la siguiente información. En caso de necesitar más información, también incluyo una lista de artículos sobre suplementos. La hipertensión en realidad es una condición fácil de tratar, pero si se ignora, podría causar daño severo en su salud.
La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica. Debe consultarse a un médico con licencia para el diagnóstico y tratamiento de todas y cada una de las condiciones médicas. En caso de una emergencia médica, llame al 911. Los enlaces a otros sitios se proporcionan sólo con fines de información, no significa que se les apruebe. © 1997-2019 A.D.A.M., Inc. La duplicación para uso comercial debe ser autorizada por escrito por ADAM Health Solutions.
La hipertensión de "bata blanca" es una categoría de hipertensión que describe el cambio de la presión arterial cuando ésta aumenta en el consultorio del médico, mientras que en casa, el paciente tiene lecturas normales. Hubo un tiempo en que las lecturas elevadas de la presión arterial en el consultorio no se consideraban importantes, dado que la presión arterial regresaba a los valores normales en el hogar. En la actualidad, muchos investigadores consideran que las personas con hipertensión de "bata blanca" deben tratarse de la misma manera que las personas con hipertensión regular. La hipertensión siempre es hipertensión, sin importar qué la provocó en el momento de tomar la lectura. 
Debido a que la presión arterial suele variar algo de un día a otro, se recomienda diagnosticar hipertensión solo si hay valores altos de forma repetida. Si el promedio de cualquiera de los valores (ya sea sistólico o diastólico) es mayor que la norma, se considerará hipertensión. Es decir, se considerará demasiado alto a un promedio de 150/85 o 135/100 en medidas realizadas en varias ocasiones.
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