Dado que algunos medicamentos, como los antigripales de venta libre, los analgésicos, los antidepresivos, las pastillas anticonceptivas, entre otros, pueden aumentar tu presión arterial, puede ser una buena idea llevar a la consulta con el médico una lista de los medicamentos y suplementos que tomas. No dejes de tomar ningún medicamento recetado que pienses que pueda afectar tu presión arterial sin el asesoramiento de tu médico.

Tratamiento farmacológico. Si eres hipertenso no puedes conformarte con las recomendaciones anteriores, ya que es posible que debas seguir un tratamiento farmacológico. Los resultados no siempre reflejan una reducción inmediata de la presión arterial, así que es necesario esperar un poco antes de plantearle al médico un cambio de medicación. Los fármacos antihipertensivos están agrupados en varios tipos:

Si bien hay fármacos para regular la presión arterial, existen también remedios naturales que ayudan a prevenir los síntomas de la hipertensión. Pues a menudo un solo fármaco para la presión arterial no es suficiente para controlarla, y los efectos secundarios son regularmente frecuentes en pacientes con esta afección. Por esta razón te compartimos remedios caseros para reducir la presión arterial:
Quien tiene bajos los niveles de vitamina C suele tener la tensión más alta. Por lo que que para prevenir la hipertensión no está de más incluir en la dieta alimentos con mucha vitamina C. Entre ellos destaca la naranja ya que, además de ser fuente de esta vitamina, es rica en bioflavonoides, unos pigmentos antioxidantes que mejoran la permeabilidad de los capilares venosos, lo cual mejora la hipertensión.
Limita el consumo de bebidas alcohólicas. Incluso si estás sano, el alcohol puede aumentar la presión arterial. Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Para los adultos saludables, beber con moderación significa una bebida al día para las mujeres y hasta dos bebidas al día para los hombres. Una bebida equivale a 12 onzas (350 ml) de cerveza, 5 onzas (147 ml) de vino o 1,5 onzas (44 ml) de licor con graduación de 80 grados.

El corazón no deja de ser un músculo más, y también debe entrenarse cada día. La Fundación Española del Corazón (FEC) recomienda llevar a cabo ejercicios beneficiosos para la hipertensión, como caminar, correr, montar en bicicleta o nadar, entre media hora y una hora al día, con una frecuencia de tres a cinco días a la semana; así, el corazón se vuelve más fuerte y es capaz de bombear mejor la sangre, haciendo que la presión de las arterias sea menor y la tensión baje.

Mucha de la sal que ingerimos viene de la comida rápida, comidas preparadas, pan y gaseosas: cosas que debemos evitar al seguir una dieta baja en carbohidratos. Esto reducirá la ingesta de sal de forma automática. Además, los efectos hormonales de la dieta baja en carbohidratos y alta en grasas pueden hacer que sea más fácil para el cuerpo deshacerse del exceso de sal a través de la orina; esto explica la ligera disminución de la presión arterial.
Tómese sus medicinas y vigile su presión arterial. Tómese regularmente los medicamentos que le receten y no deje de hacerlo, a menos que sea por recomendación de su prestador de servicios de salud. La hipertensión tiende a empeorar con la edad y uno no puede saber si su presión arterial está alta sólo por cómo se siente, así que vaya con su prestador de servicios de salud para que le tome la presión periódicamente.  Quizás también quiera comprar un tensiómetro casero, que puede encontrar en muchas farmacias, para medir su presión arterial con más frecuencia.  Su prestador de servicios de salud o su farmacéutico pueden ayudarle a escoger el dispositivo adecuado.  Muchas farmacias también tienen aparatos para medir la presión que pueden usarse en la tienda.
La lectura de la presión arterial total se determina mediante la medición de las presiones arteriales sistólica y diastólica. La presión arterial sistólica, el valor superior, mide la fuerza que ejerce el corazón sobre las paredes de las arterias cada vez que late. La presión arterial diastólica, el valor inferior, mide la fuerza que ejerce el corazón sobre las paredes de las arterias entre cada latido.
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Si tienes síntomas de hipotensión postural, tu médico también puede medir el cambio de tu presión arterial mientras te pones de pie después de estar sentado o acostado. También puede que te remita para una prueba de inclinación. Esto se realiza en un hospital y se trata de estar lentamente inclinado hacia arriba sobre una mesa mientras se controlan la presión arterial y la frecuencia cardíaca.

Cambios en la estructura de los vasos sanguíneos. Los vasos sanguíneos tienen capas de proteínas, como la elastina y el colágeno. La elastina es lo que hace que los vasos sanguíneos sean flexibles. El colágeno, que es más rígido, les proporciona estructura. Con la edad, la elastina se rompe. Incluso la elastina que no se rompe pierde su elasticidad. Mientras tanto, los depósitos de colágeno en los vasos incrementan. Como resultado, los vasos sanguíneos se engrosan y son menos flexibles con el paso del tiempo. Estos cambios pueden conducir a presión arterial sistólica más alta.
Si no tomas tus medicamentos para la presión arterial alta exactamente según las indicaciones, tu presión arterial puede sufrir consecuencias. Si te salteas dosis porque no puedes pagar los medicamentos, porque tienes efectos secundarios o simplemente porque te olvidas de tomar tus medicamentos, habla con tu médico acerca de las soluciones. No modifiques tu tratamiento sin la indicación del médico.
La presión arterial alta, llamada también hipertensión, generalmente no presenta síntomas. Sin embargo puede causar problemas tan serios como un ataque cerebral, fallo cardíaco, ataque al corazón e insuficiencia renal. Si usted no puede controlar su hipertensión mediante hábitos de vida saludables como bajar de peso y reducir el sodio en su dieta, tal vez su médico deba recetarle medicinas.
Seguro que has oído hablar en infinidad de ocasiones acerca de la tensión alta o hipertensión. Una variable que nos da mucha información sobre nuestra salud y que, por tu bien, te recomendamos que la tengas en cuenta. Existen aparatos para realizar mediciones en casa, aunque te recomendamos siempre que sea un doctor quien determine, en base a pruebas objetivas, exploraciones y test de hábitos, tu salud y su tratamiento.
Estudio de la salud de la comunidad hispana/Estudio de latinos (HCHS/SOL, por sus siglas en inglés). El NHLBI apoya el HCHS/SOL, el cual es el estudio más integral a largo plazo sobre la salud y las enfermedades de los hispanos y latinos que viven en Estados Unidos. La información del estudio abrirá el camino para futuras investigaciones sobre posibles causas de las diferencias de salud entre las comunidades hispanas y latinas. Visite el Estudio de la salud de la comunidad hispana/Estudio de latinos (en inglés) para obtener más información.
Cada cigarrillo que fumas reduce tu presión arterial durante varios minutos después de terminarlo. Dejar de fumar ayuda a que la presión arterial vuelva a la normalidad. Dejar de fumar puede reducir el riesgo de una enfermedad cardíaca y mejorar tu salud en general. Las personas que dejan de fumar pueden vivir más tiempo que aquellas que nunca lo hacen.
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