En los países en desarrollo, muchas personas con hipertensión no saben que la padecen ni tienen acceso a los tratamientos que podrían controlar su tensión arterial y reducir significativamente su riesgo de defunción y discapacidad por cardiopatía o accidente cerebrovascular. Diagnosticar, tratar y controlar la hipertensión es una prioridad de salud en todo el mundo.

Hay muchos factores de riesgo para la presión arterial alta. Algunos de ellos, como los hábitos de estilo de vida poco saludables, pueden cambiarse. Otros factores de riesgo, como la edad, la historia familiar y la genética, la raza y la etnia, y el sexo, no se pueden cambiar. Cambios para un estilo de vida saludable pueden disminuir su riesgo de desarrollar presión arterial alta.
Intenta realizar al menos 150 minutos por semana de actividad aeróbica moderada o 75 minutos por semana de actividad aeróbica intensa, o bien una combinación de actividad moderada e intensa. Por ejemplo, intenta caminar a paso ligero durante alrededor de 30 minutos casi todos los días de la semana. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos cortos de recuperación de actividad más ligera. Trata de hacer ejercicios para fortalecer los músculos al menos dos días a la semana.
La presión arterial alta no controlada es un problema de salud muy grave que puede conducir a enfermedades cardíacas y aumentar el riesgo de derrame cerebral. La buena noticia es que mediante un plan de alimentación saludable, en combinación con el ejercicio y técnicas efectivas para reducir el estrés, las probabilidades de disminuir su presión arterial estarán a su favor.

Existen medidas que valorizan la presión arterial en un individuo y determinar si la presión es alta o baja. Se dice que una persona sufre de presión arterial alta (o hipertensión) cuando sus valores se encuentran entre 140/90, no dando a relucirse de forma inmediata sino progresiva y se dice que una sufre de presión arterial baja (o hipotensión) cuando sus valores se encuentran entre 90/60, causando efectos inmediatos y síntomas de malestar los cuales ayudan a relucir rápidamente que se trata de hipotensión.


Según el American College of Sports Medicine, nunca hagas ejercicio si tu presión arterial es igual o superior a 200/110 mm Hg. La American Heart Association, advierte aún más y te sugiere que busques ayuda médica si tu presión arterial se eleva por encima de 180/110 mm Hg durante el descanso. Si eres hipertenso o sospechas que tu presión arterial puede estar elevada, toma la presión arterial antes de hacer ejercicio utilizando en casa un dispositivo de presión arterial digital.
Betabloqueantes: pueden utilizarse para disminuir la frecuencia cardiaca, lo que mejora el flujo sanguíneo en todo el cuerpo. Puede tomar este medicamento si se le han diagnosticado latidos cardiacos irregulares, palpitaciones, insuficiencia cardiaca o hipertensión. Los siguiente son algunos ejemplos de estos medicamentos: metoprolol (Lopressor®), propanolol (Inderal®) y atenolol (Tenormin®). 
La presión arterial baja generalmente se define como una lectura de presión arterial por debajo de 90/60. El nivel exacto que marca la presión arterial baja varía de una persona a otra. Aunque la presión arterial baja crónica puede ser signo de una enfermedad, también puede significar una buena condición física. Los atletas por lo regular tienen la presión arterial baja. Trabaje en conjunto con su proveedor de atención médica para determinar cuáles son sus objetivos con respecto a su presión arterial.
Controlar su presión arterial es una labor de por vida. La presión arterial es sólo uno de varios factores que elevan su riesgo de sufrir ataques cardíacos, derrames cerebrales o la muerte. La diabetes y el colesterol alto son otros factores de riesgo. Los cambios en el estilo de vida —tales como bajar de peso, llevar una dieta sana y realizar actividad física— pueden influir en esos tres factores de riesgo, pero muchas personas también tendrán que tomar medicamentos.

El espino blanco ayuda a mejorar la cantidad de sangre bombeada por el corazón durante las contracciones, ensancha los vasos sanguíneos y aumenta la transmisión de señales nerviosas. El espino se usa para bajar la presión alta porque parece relajar los vasos sanguíneos que están más lejos del corazón. Se cree que este efecto se debe a un componente en el espino llamado proantocianidina.

En casi todos los países de ingresos altos, el diagnóstico y tratamiento generalizado de esas personas con medicamentos de bajo costo ha propiciado una reducción significativa de la proporción de personas con tensión arterial elevada, así como de la tensión arterial media en todas las poblaciones, lo que ha contribuido a reducir la mortalidad por enfermedades del corazón. Por ejemplo, el 31% de los adultos en la Región de las Américas de la OMS padecía tensión arterial elevada en 1980, en comparación con 18% en 2014.
La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Cada vez que el corazón late, bombea sangre hacia las arterias. Su presión arterial estará al nivel más elevado cuando el corazón late para bombear la sangre. A ésto se le llama presión sistólica. Cuando el corazón está en reposo, entre un latido y otro, la presión sanguínea disminuye. A ésto se le llama presión diastólica. La medición de su presión arterial utiliza estos dos valores. Ambos son importantes. Por lo general, se escriben uno arriba o antes del otro, como 120/80. Si su presión arterial es de 90/60 o menos, usted tiene presión arterial baja o hipotensión arterial.
Es comúnmente conocida como hipertensión. Muchas personas temen el problema de la presión arterial alta. Una de las peores cosas de una presión arterial alta es que los síntomas no son muy evidentes y por lo tanto, la presión arterial alta se ha ganado el apodo de “el asesino silencioso”. Los síntomas de la presión arterial alta están muy velados e incluyen dolores de cabeza, mareos, fatiga y palpitaciones en el pecho, el cuello y las orejas. Los riesgos para la salud de la presión arterial anormal, son muy elevados y requieren de atención médica, estos pueden ser enfermedades del corazón, debido a un mayor esfuerzo ejercido por el corazón para bombear. Los riesgos de contraer un derrame cerebral también son altos. La presión arterial alta se puede frenar con una combinación de una dieta sana, baja en sodio, una dieta baja en grasas y ejercicios adecuados.
Para ayudarlo a realizar cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable, intente hacer un cambio a la vez y añada otro cambio cuando sienta que ha adoptado los cambios anteriores de manera exitosa. Cuando practica varios hábitos de estilo de vida saludables, es más probable que reduzca o controle su presión arterial alta y logre mantener una presión arterial normal.
Ninguno de ellos es inicialmente sencillo -reconoce Rodilla-, en especial cuando durante muchos años se han ejercitado hábitos contrarios. Sin embargo, tanto reducir el consumo de sal como acostumbrarse a la dieta mediterránea o iniciar la práctica de ejercicio físico de manera regular suelen ser metas accesibles que, en mayor o menor grado, consigue alcanzar un gran número de pacientes. Mucho más difícil es la reducción de peso y dejar de fumar.
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