Tomarnos la tensión o medir nuestra presión arterial es un acto rutinario que debemos llevar a cabo para comprobar que no sufrimos ningún problema de salud relacionado con una tensión arterial descompensada, como pueden ser la hipertensión arterial (tensión alta) o la hipotensión arterial (tensión baja) entre muchas otras. Por este hecho, resulta fundamental saber cómo se toma la tensión, pero también es necesario entender los resultados de esta medición y es por ello que en este artículo de unCOMO te explicamos con detalle cuáles son los valores normales de tensión arterial.
En la práctica, los diferentes métodos no dan resultados idénticos; un algoritmo y los coeficientes experimentales obtenidos son usados para ajustar los resultados oscilométricos para dar lecturas que sean similares, tanto como sea posible, con los resultados de la auscultación.9​ Algunos equipos usan el análisis asistido por computadora de la forma de onda de la presión arterial instantánea para determinar los puntos sistólicos, medios, y diastólicos. Puesto que muchos dispositivos oscilométricos no se han validado, se debe tener precaución dado que la mayoría no son adecuados en instalaciones clínicas y cuidados intensivos.
Para nuestro organismo es sano cierto cambio de presión a la hora de realizar algunas actividades. El problema viene cuando el cuerpo no logra controlar los picos de presión y esta permanece alta por un tiempo mayor de lo necesario. En estos casos se pueden producir lesiones en nuestros órganos. El corazón, los riñones y el cerebro son algunos de los que pueden salir más mal parados.
Otra de las cuestiones que surgen más a menudo, es acerca de la frecuencia con la que debemos tomarnos la tensión. ¿Cada cuánto tiempo? Si tienes más de 40 años, deberías tomártela al menos una vez al año, mientras que los menores de esta edad pueden hacerlo cada 3 años siempre que los resultados sean normales. Por supuesto, si tienes alguna enfermedad, debes aumentar la frecuencia.
Incluso los mareos o aturdimiento ocasionales pueden ser un problema relativamente menor: el resultado de una deshidratación leve, por ejemplo, por pasar demasiado tiempo al sol o en un jacuzzi. Aun así, es importante que consultes con tu médico si tienes algún signo o síntoma de hipotensión, porque pueden indicar problemas más graves. Puede ser útil mantener un registro de tus síntomas, cuándo ocurren y qué estabas haciendo en ese momento.
Incluye una amplia variedad de frutas y verduras ricas en potasio a tu dieta. Los científicos generalmente coinciden en que el potasio es un complemento vital para cualquier dieta diseñada para bajar la presión arterial. Fuentes buenas de potasio incluyen guisantes, bananas, papas, tomates, jugo de naranja, frijoles(alubias,habichuelas, porotos) rojos, melón, melón dulce y pasas.
Los cambios en el estilo de vida son el tratamiento de primera línea, con una reevaluación en un plazo de seis meses. Los hábitos que pueden reducir la presión arterial incluyen perder peso, hacer ejercicio, limitar el alcohol y la sal, y seguir una dieta como la DASH, que enfatiza el tamaño de las porciones y prioriza las verduras, las frutas y los lácteos bajos en grasa.
La mayoría de los médicos no hacen un diagnóstico definitivo de hipertensión hasta no haber medido la presión arterial varias veces (un mínimo de 2 lecturas en 3 días diferentes). Algunos médicos les piden a sus pacientes que utilicen un aparato portátil que mide la presión arterial durante varios días seguidos. Este aparato puede ayudar al médico a determinar si un paciente sufre verdaderamente de hipertensión o solo de lo que se denomina «hipertensión de consultorio». La hipertensión de consultorio es aquella en la que la presión arterial del paciente se eleva durante la consulta médica, probablemente a causa de ansiedad y estrés.

La Dra. Razzouk típicamente recomienda realizar análisis de sangre que mida los glóbulos rojos, los niveles de la hormona de la tiroides y los niveles de cortisol. Estos demostrarán anemia, una deficiencia de la tiroides o un mal funcionamiento de las glándulas adrenales – contribuyentes comunes a la baja presión. Ella también puede recomendar un electrocardiograma o un ecocardiograma para medir la función cardiaca, la cual también puede conducir a la presión baja.


Tómese sus medicinas y vigile su presión arterial. Tómese regularmente los medicamentos que le receten y no deje de hacerlo, a menos que sea por recomendación de su prestador de servicios de salud. La hipertensión tiende a empeorar con la edad y uno no puede saber si su presión arterial está alta sólo por cómo se siente, así que vaya con su prestador de servicios de salud para que le tome la presión periódicamente.  Quizás también quiera comprar un tensiómetro casero, que puede encontrar en muchas farmacias, para medir su presión arterial con más frecuencia.  Su prestador de servicios de salud o su farmacéutico pueden ayudarle a escoger el dispositivo adecuado.  Muchas farmacias también tienen aparatos para medir la presión que pueden usarse en la tienda.


Dieta balanceada, conteniendo vegetales, legumbres, fruta, cereales, productos lácteos bajos en grasa, pescado y aceite de oliva. La dieta mediterránea demostró en varios estudios una disminución de eventos cardiovasculares y muerte, y a los cinco años, un 29 por ciento de reducción del riesgo cardiovascular en comparación con la dieta baja en grasas, y un 39 por ciento de reducción de ictus.

Si no tomas tus medicamentos para la presión arterial alta exactamente según las indicaciones, tu presión arterial puede sufrir consecuencias. Si te salteas dosis porque no puedes pagar los medicamentos, porque tienes efectos secundarios o simplemente porque te olvidas de tomar tus medicamentos, habla con tu médico acerca de las soluciones. No modifiques tu tratamiento sin la indicación del médico.
Dado que algunos medicamentos, como los antigripales de venta libre, los analgésicos, los antidepresivos, las pastillas anticonceptivas, entre otros, pueden aumentar tu presión arterial, puede ser una buena idea llevar a la consulta con el médico una lista de los medicamentos y suplementos que tomas. No dejes de tomar ningún medicamento recetado que pienses que pueda afectar tu presión arterial sin el asesoramiento de tu médico.
“A la presión arterial alta a menudo se le conoce como el ‘asesino silencioso’, porque generalmente no presenta síntomas sino hasta que causa algún daño al cuerpo”, señala el Dr. Douglas Throckmorton, M.D., subdirector del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).  Muchos estudios han demostrado que el uso de medicamentos para reducir la presión arterial atenúa ese daño.

De acuerdo con las pautas de la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) y del Colegio Americano de Cardiología (ACC), una lectura por debajo de 120/80 mm Hg se clasifica como presión arterial normal. Aquellos con una lectura de presión arterial entre 120/80 y 129/80 se clasifican dentro de una categoría llamada presión arterial elevada. La hipertensión se define como una lectura de 130/80 o superior.


La presión arterial alta es una enfermedad común en la cual la sangre fluye a través de los vasos sanguíneos o arterias a presiones más altas que la normal. La presión arterial es la fuerza de la sangre sobre las paredes de las arterias mientras el corazón bombea sangre. La presión arterial alta, en ocasiones llamada hipertensión, es cuando esta fuerza sobre las paredes de la arteria es muy alta. Es posible que su médico lo diagnostique con presión arterial alta si tiene lecturas frecuentes de presión arterial alta.
Estudio del corazón fuerte. Desde 1988, el NHLBI ha respaldado el Estudio del corazón fuerte  (SHS por sus siglas en inglés), el estudio epidemiológico más largo realizado en indios americanos. El SHS busca estimar el impacto de las enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos y evaluar qué tan común y cuáles son los factores de riesgo importantes en esta comunidad. En el estudio participaron trece tribus y comunidades de cuatro estados. Visite el Estudio del corazón fuerte  (en inglés) para obtener más información.
Variaciones de la temperatura externa o de la humedad ambiental alteran la presión arterial. Por ejemplo, en los meses de verano, cuando hace calor, la presión arterial es más baja que en invierno, cuando hace frío. El calor dilata los vasos sanguíneos (vasodilatación) para favorecer la pérdida de temperatura corporal por lo que baja la tensión arterial baja.

El brazalete es inicialmente inflado a una presión superior a la presión sanguínea sistólica, y después, durante un período de cerca de 30 segundos, se reduce hasta llegar a un nivel por debajo de la presión diastólica. Cuando el flujo de sangre es nulo (presión del brazalete excediendo la presión sistólica), o sin obstáculo (presión del brazalete debajo de la presión diastólica), la presión del brazalete será esencialmente constante. Es esencial que el tamaño del brazalete sea el correcto: los brazaletes de tamaño insuficiente pueden dar una presión demasiado alta, mientras que los brazaletes de gran tamaño muestran una presión demasiado baja. Cuando el flujo de sangre está presente, pero restringido, la presión del brazalete, que es monitoreada por el sensor de presión, variará periódicamente en sincronía con la expansión y contracción cíclicas de la arteria braquial, es decir, oscilará. Los valores de la presión sistólica y diastólica son computados usando un algoritmo, no son realmente medidos desde los datos en bruto. Los resultados computados son exhibidos en una pantalla.
Las mujeres habitualmente presentan valores de presión arterial sistólica inferiores a los de los hombres. Sin embargo, la presión arterial sistólica aumenta con la edad de una forma mas pronunciada en la mujer: por encima de 60 años las mujeres presentan cifras de presión arterial superiores, incrementando la frecuencia de hipertensión es estas edades.

Si estos cambios no ayudan a controlar la presión arterial dentro de 3 a 6 meses, la enfermedad puede tratarse con medicamentos. Los diuréticos ayudan a eliminar agua y sodio del organismo. Los inhibidores de la ECAbloquean la enzima que eleva la presión arterial. Otros tipos de medicamentos, como los betabloqueantes, los bloqueantes cálcicos y otros vasodilatadores, tienen efectos diferentes, pero en general ayudan a relajar y dilatar los vasos sanguíneos y a reducir la presión dentro de ellos.
Se produce en situaciones en las que el sistema nervioso parasimpático se estimula; como por ejemplo, frente a emociones fuertes (la ansiedad, el temor o incluso la alegría suponen una sobreexcitación que pueden llevar a la lipotimia), el calor y la poca ventilación, el dolor intenso (ya que nuestro cerebro en estos casos muy a menudo desconecta para evitar la sensación de dolor) y un ayuno mantenido en el tiempo (cuando no comemos nuestro cuerpo se queda sin reservas de azúcar para funcionar correctamente, de modo que lleva en ocasiones al desmayo).

El diagnóstico se basa en un sencillo procedimiento de medición, aunque en algunos casos son necesarias otras pruebas como el holter de presión arterial. Es imprescindible completar el estudio con un análisis de laboratorio (de sangre y orina) y un electrocardiograma. Para facilitar un diagnóstico es muy importante tener presente estas recomendaciones:
El azúcar y los carbohidratos refinados están presentes en una gran cantidad de alimentos, especialmente los procesados, como la bollería industrial, y los precocinados, y su consumo excesivo puede provocar diabetes y obesidad, enfermedades que en la mayoría de casos derivan en hipertensión. Cuando tomamos algo que contiene azúcar, ésta pasa al torrente sanguíneo de una manera muy rápida, y a su vez se reduce la cantidad de óxido nítrico, un compuesto que dilata las venas y las arterias, por lo que la presión arterial aumenta.
La hipertensión arterial (HAT) es uno de los problemas de salud más frecuentes a nivel mundial. La mayor parte de las personas diagnosticadas con HAT necesitan tratarse con medicamentos. Sin embargo, existen diversas formas de bajar la presión arterial sin recurrir a ellos. Dichos métodos también son de utilidad si tienes prehipertensión y aún no necesitas medicamentos para combatirla. Si utilizas métodos como cambiar tu dieta y estilo de vida junto con los medicamentos, podrás controlar tu enfermedad y mantener tu cuerpo más sano en general.
Las investigaciones financiadas por el NHLBI apoyan el desarrollo de guías para el manejo de la presión arterial alta. Hasta la fecha, nuestro  Ensayo de intervención de presión arterial sistólica (en inglés, [SPRINT, por sus siglas en inglés]) es el estudio más grande de su tipo que examina cómo mantener la presión arterial sistólica en un nivel más bajo del recomendado previamente puede afectar las enfermedades vasculares y del corazón. Visite la reseña de SPRINT (en inglés) para obtener más información sobre los beneficios para la salud de un tratamiento más intensivo de la presión arterial alta y cómo los hallazgos de SPRINT ayudaron en el desarrollo de las guías del American College of Cardiology/American Heart Association (ACC/AHA), publicados en el Journal of American College of Cardiology (en inglés) y Hypertension (en inglés).
La presión sanguínea arterial (BP) es más precisamente medida invasivamente a través de una línea arterial. La medición invasiva de la presión arterial con cánulas intravasculares implica la medición directa de la presión arterial colocando una aguja de cánula en una arteria (usualmente las arterias radial, femoral, dorsal del pie o braquial). Esto es hecho en un hospital generalmente por un anestesiólogo o un cirujano.
A los cambios de presión de la sangre "normales" durante la infancia - es más bajo en los bebés y gradualmente aumenta durante toda la infancia. A menos que su hijo está en riesgo de un problema de presión arterial, sin embargo - por ejemplo, una enfermedad renal o diabetes - su médico es poco probable que tome lecturas de la presión arterial en absoluto. La determinación de la presión arterial normal en los niños es un poco complicado, ya que depende del tamaño del niño y la edad. Una regla de médicos pulgar utilizar, sin embargo, es la siguiente: un niño se considera que tiene "prehipertensión" si tiene una presión arterial superior al 90 por ciento de los niños en edad y tamaño similar y tener "hipertensión" si tiene una sangre presión mayor que 95 por ciento.
El brazalete es inicialmente inflado a una presión superior a la presión sanguínea sistólica, y después, durante un período de cerca de 30 segundos, se reduce hasta llegar a un nivel por debajo de la presión diastólica. Cuando el flujo de sangre es nulo (presión del brazalete excediendo la presión sistólica), o sin obstáculo (presión del brazalete debajo de la presión diastólica), la presión del brazalete será esencialmente constante. Es esencial que el tamaño del brazalete sea el correcto: los brazaletes de tamaño insuficiente pueden dar una presión demasiado alta, mientras que los brazaletes de gran tamaño muestran una presión demasiado baja. Cuando el flujo de sangre está presente, pero restringido, la presión del brazalete, que es monitoreada por el sensor de presión, variará periódicamente en sincronía con la expansión y contracción cíclicas de la arteria braquial, es decir, oscilará. Los valores de la presión sistólica y diastólica son computados usando un algoritmo, no son realmente medidos desde los datos en bruto. Los resultados computados son exhibidos en una pantalla.

Para nuestro organismo es sano cierto cambio de presión a la hora de realizar algunas actividades. El problema viene cuando el cuerpo no logra controlar los picos de presión y esta permanece alta por un tiempo mayor de lo necesario. En estos casos se pueden producir lesiones en nuestros órganos. El corazón, los riñones y el cerebro son algunos de los que pueden salir más mal parados.

Si su presión arterial es menos de 90/60, usted sufre de presión arterial baja, o hipotensión. Puede sentirse desfallecido, débil, mareado o incluso como que va a desmayarse. La presión arterial baja puede ser causada por no beber suficientes líquidos (deshidratación), pérdida de sangre, algunos trastornos médicos o demasiada cantidad de medicamento.
Incluye una amplia variedad de frutas y verduras ricas en potasio a tu dieta. Los científicos generalmente coinciden en que el potasio es un complemento vital para cualquier dieta diseñada para bajar la presión arterial. Fuentes buenas de potasio incluyen guisantes, bananas, papas, tomates, jugo de naranja, frijoles(alubias,habichuelas, porotos) rojos, melón, melón dulce y pasas.
La hipertensión de "bata blanca" es una categoría de hipertensión que describe el cambio de la presión arterial cuando ésta aumenta en el consultorio del médico, mientras que en casa, el paciente tiene lecturas normales. Hubo un tiempo en que las lecturas elevadas de la presión arterial en el consultorio no se consideraban importantes, dado que la presión arterial regresaba a los valores normales en el hogar. En la actualidad, muchos investigadores consideran que las personas con hipertensión de "bata blanca" deben tratarse de la misma manera que las personas con hipertensión regular. La hipertensión siempre es hipertensión, sin importar qué la provocó en el momento de tomar la lectura. 
La HTA grado 1, que se da cuándo la presión se mantiene sobre 140-159/90-99 mmHg, suele requerir tratamiento farmacológico con antihipertensivos, además de cambios en el estilo de vida. Si se llega a hipertensión grado 2 es probable que se utilice una combinación de varios fármacos, siempre bajo criterio médico y en función de las características particulares del paciente.
La mejor manera de optimizar su flora intestinal es mediante al consumir alimentos fermentados naturalmente, como el chucrut y otros vegetales fermentados, yogurt, kéfir y natto. Un beneficio adicional de los alimentos fermentados es que algunos de ellos son excelentes fuentes de vitamina K2, que es importante para prevenir la acumulación de placa arterial y enfermedad cardiaca.
El síndrome metabólico es normalmente causado por comer más carbohidratos de los que el cuerpo puede manejar. Esto es así sobre todo con los carbohidratos de alto índice glucémico que se digieren de forma rápida, como la harina blanca y la azúcar pura. Dependiendo de qué tan sensible seas, puedes experimentar los mismos síntomas con carbohidratos más complejos con un índice glucémico más bajo.
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