Puede aparecer HTA por un aumento del volumen sanguíneo, debido a una alteración renal y una mala regulación del sodio, aunque el hígado y el bazo también están implicados en los niveles del volumen de sangre; por mal estado de las arterias o acumulación de calcio en las paredes; o por la alteración de la vasodilatación y la vasoconstricción debida a estrés, estimulantes o mala alimentación.
Algunos síntomas de tensión alta abarcan confusión, náuseas, vómitos, problemas de visión, sangrado nasal o dolor de cabeza intenso. Pueden aparecer uno, varios o todos. Pero, como siempre decimos, cada persona es un mundo y es posible que incluso no aparezca ninguno de estos síntomas pero tengas hipertensión, por lo que es muy importante que te la midas con relativa frecuencia. A continuación te contamos cuál es la frecuencia ideal según tu edad para que la tengas siempre controlada.
Si no se controla, la hipertensión puede provocar un infarto de miocardio, un ensanchamiento del corazón y, a la larga, una insuficiencia cardiaca. Los vasos sanguíneos pueden desarrollar protuberancias (aneurismas) y zonas débiles que los hacen más susceptibles de obstruirse y romperse. La tensión arterial puede ocasionar que la sangre se filtre en el cerebro y provocar un accidente cerebrovascular. La hipertensión también puede provocar deficiencia renal, ceguera y deterioro cognitivo.
Su proveedor de atención médica diagnosticará su presión arterial baja con base en los síntomas, como la sensación de mareo o vahído, especialmente al pararse. Esto en ocasiones es un efecto secundario por tomar ciertos medicamentos, los cuales incluyen medicamentos para la presión arterial alta (hipertensión) y para afecciones cardíacas. También puede producirse debido a problemas médicos como:
Por ello, evitar la hipertensión es fundamental, y más aún si nos imaginamos lo delicado de nuestro equilibrio corporal. Lo más importante para poder regularla es intentar no exponerse a escenarios abrumadores, no tener una vida sedentaria y procurar no consumir alcohol ni sodio en exceso. Pero esto, en el actual estilo de vida, puede verse medianamente lejano. 
Las medidas estándares en las cuales debiese existir un control de presión arterial es de 120/80 y 90/60, esta es la media de valores que cada individuo debe poseer para decir que su presión se encuentra es un estado “normal”. Hay una gran disyuntiva que muchas personas tienen y es que al momento de saber que existe una presión arterial alta y baja, no saben definir ¿Cuál es el tipo de presión que ellos poseen?

Reacción alérgica grave (anafilaxis). Los desencadenantes frecuentes de esta reacción grave que puede poner en riesgo la vida comprenden alimentos, determinados medicamentos, veneno para insectos y el látex. La anafilaxis puede provocar problemas respiratorios, urticaria, picazón, hinchazón en la garganta y un descenso de la presión arterial peligroso.
Tome el medicamento como se indica. Si los cambios de estilo de vida no son suficientes, el médico puede prescribir medicamento para controlar su presión arterial. Si usted está en la medicación Asegúrese de seguir tomando aunque "sienten mejor". Recuerde que la presión arterial alta no tiene síntomas y controlar con la medicación no significa que no lo tiene.
Identifica tus promedios sistólicos. Con el paso del tiempo, es probable que midas tu presión arterial todos los días. Esto podría deberse a que al doctor le preocupa tu presión arterial y las enfermedades cardiacas o vasculares relacionadas. Averiguar cuál es el rango general de tu presión arterial sistólica te permitirá identificar las potenciales fluctuaciones y problemas médicos.[14] Las categorías del rango de presión sistólica son las siguientes:

Las farmacias, tiendas y otros locales venden monitores para medirse la presión arterial en el hogar. Sin embargo, estos dispositivos tampoco miden siempre con precisión. La lectura obtenida con el monitor personal debe compararse siempre con aquella obtenida con el aparato del médico, para asegurar que sean iguales. Recuerde que toda cifra superior a la normal es motivo de consultar al médico, quien podrá hablar con usted sobre el mejor plan de acción.
Apenas cumpliré 18 años, soy un atleta de alto rendimiento (gimnasta), y realizo aproximadamente 3-4 horas de ejercicio diarias de Lunes a Sábado, llevo una dieta balanceada y completa, mi problema es que al descansar, cuando duro mucho tiempo sentado o acostado, al levantarme me mareo mucho y pierdo la visión por unos 4 o 5 segundos, ¿cual podría ser el origen del problema? , si no vivo estresado, y no tengo ninguna afección cardíaca ni si quiera en mi árbol genealógico. Gracias y un saludo.
La hipertensión arterial y su tratamiento tienen varios hándicap evidentes, dice Castro. En primer lugar, “la ausencia de síntomas en el inicio de la enfermedad, que impide su diagnóstico y la percepción por parte del paciente. En segundo lugar, la adherencia al tratamiento farmacológico, muchas veces con incumplimientos involuntarios, que hay que empeñarse en evitar. Y por último, la también percepción inadecuada de que los cambios en ‘mi’ estilo de vida son pérdida de calidad de ésta, cosa que es precisamente todo lo contrario cuando se lleva a efecto”.
Existen características diferentes, que pudiesen determinar ¿Cuál es el tipo de presión que una persona puede tener? Y esto puede lograrse de acuerdo a los síntomas que la persona presente, ya que una persona que sufra de hipertensión no sufre los mismos síntomas de la que sufre de hipotensión, es que la variante de altibajo en los valores de presión puede afectar de diferente forma dependiendo del caso.
Las consultas regularles con el médico también son claves para controlar tu presión arterial. Si tu presión arterial está bien controlada, consulta al médico respecto de con qué frecuencia debes controlarla. El médico puede sugerir controlarla diariamente o con menor frecuencia. Si cambias tus medicamentos u otros tratamientos, el médico puede recomendarte que controles tu presión arterial dos semanas después de los cambios de tratamiento y una semana antes de tu próximo turno.
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