Si no se controla, la hipertensión puede provocar un infarto de miocardio, un ensanchamiento del corazón y, a la larga, una insuficiencia cardiaca. Los vasos sanguíneos pueden desarrollar protuberancias (aneurismas) y zonas débiles que los hacen más susceptibles de obstruirse y romperse. La tensión arterial puede ocasionar que la sangre se filtre en el cerebro y provocar un accidente cerebrovascular. La hipertensión también puede provocar deficiencia renal, ceguera y deterioro cognitivo.


La sal provoca retención de líquidos, que aumenta el volumen de sangre y, por tanto, la presión arterial. La Sociedad Española de Cardiología (SEC) la considera una droga por los daños que provoca y por lo adictiva que es. La OMS recomienda un consumo inferior a cinco gramos al día, si no quieres pasarte sazona las comidas con especias, como el orégano o el romero, y aléjate de los alimentos procesados, ya que muchos de ellos, aunque parezcan dulces, contienen grandes cantidades de sal.
Si la presión arterial es demasiado alta, correrás un mayor peligro de padecer ciertas enfermedades, como enfermedad coronaria e infarto. Por lo tanto, normalmente, es bueno tener la presión arterial lo más baja posible, ya que puede disminuir las posibilidades de padecer estas enfermedades. La presión arterial ideal para los adultos es menor que 120/80 mmHg.
El riesgo de un ataque al corazón aumenta en los hombres con la edad. El valor de la gama normal de la presión sanguínea es 120/ 80. La American Heart Asociado (AHA) ha fijado este valor como un estándar en el año 2006. La mayoría de los médicos también consideran algo cercano a este valor como una presión arterial normal. Sin embargo, las variaciones de alta de este valor no son buenas y podría ser indicativo de hipertensión o hipotensión.
Si concretamos sobre la prevalencia, “la hipertensión arterial en adultos afecta a alrededor del 30 o 45 por ciento de la población. Es más común en edad avanzada (llegando a más del 60 por ciento en personas con más de 60 años). La HTA fue el líder global en contribuir a la muerte súbita con casi 10 millones de muertes en 2015”, puntualiza Antonio Castro Fernández, responsable del Área de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Sevilla y presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC).
Sin embargo, si tienes presión arterial baja que regularmente te provoca síntomas, significa que los mecanismos que controlan la presión arterial de tu cuerpo no funcionan como deberían, provocando que tu presión arterial disminuya. Si padeces de hipotensión postural, tu cuerpo no responde con la suficiente rapidez cuando se pone de pie, provocando que la sangre se vaya para tus piernas. La hipotensión postprandial ocurre cuando la sangre fluye a tu sistema digestivo después de ingerir alimentos, pero tu cuerpo no responde normalmente para mantener la presión arterial en el resto del cuerpo.
La información presentada anteriormente podría ayudar en la determinación de la gama de presión arterial normal. Cualquier fluctuación en los resultados de presión arterial normal causan los problemas de salud tales como hipertensión, presión arterial baja, etc. Hay que hacer ejercicio con regularidad con el fin de evitar cualquier tipo de problemas de salud y mantener la presión arterial normal.
Para obtener una copia del informe o más información sobre la AHRQ y el Effective Health Care Program (Programa sobre la Efectividad de la Atención Médica), visite www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés). Se obtuvo información adicional de la página web de MedlinePlus®, un servicio de la National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina) y de los National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud) de Estados Unidos. Esta página está disponible en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/medlineplus.html.

Reconoce las características de la lectura de la presión arterial. La lectura de la presión arterial está compuesta de dos números, uno superior y otro inferior. El número superior es la presión sistólica y el inferior es la presión diastólica. El número sistólico muestra lo fuerte que es la presión cuando el corazón debe bombear sangre, mientras que el número diastólico es la presión cuando el corazón descansa entre cada latido.[12]

Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.
La HTA grado 1, que se da cuándo la presión se mantiene sobre 140-159/90-99 mmHg, suele requerir tratamiento farmacológico con antihipertensivos, además de cambios en el estilo de vida. Si se llega a hipertensión grado 2 es probable que se utilice una combinación de varios fármacos, siempre bajo criterio médico y en función de las características particulares del paciente.
Los métodos oscillométricos a veces son usados en mediciones a largo plazo y a veces en la práctica general. El equipo es funcionalmente similar al del método auscultatorio, pero, en vez de usar el estetoscopio y el oído del experto, tiene en el interior un sensor de presión electrónico (transductor) para detectar el flujo de sangre. En la práctica, el sensor de presión es un dispositivo electrónico calibrado con una lectura numérica de la presión sanguínea. A diferencia del intrínsecamente exacto manómetro del mercurio, para mantener la exactitud, la calibración debe ser chequeada periódicamente. En la mayoría de los casos el brazalete es inflado y desinflado por una bomba y una válvula operadas eléctricamente, que se pueden ajustar en la muñeca (elevada a la altura del corazón), aunque se prefiera la parte superior del brazo. Estos instrumentos varían ampliamente en exactitud, y deben ser chequeados en intervalos específicos y recalibrados si fuera necesario.
Tratamiento farmacológico. Si eres hipertenso no puedes conformarte con las recomendaciones anteriores, ya que es posible que debas seguir un tratamiento farmacológico. Los resultados no siempre reflejan una reducción inmediata de la presión arterial, así que es necesario esperar un poco antes de plantearle al médico un cambio de medicación. Los fármacos antihipertensivos están agrupados en varios tipos:
 Método de palpación: Según este método, la palpación del pulso radial indica una presión sanguínea mínima de 80 mm Hg, la detección del pulso femoral indica una presión sanguínea mínima de 70 mm Hg, mientras que el pulso de la carótida se interpreta como 60 mm Hg. Se cree que este método a menudo sobreestima la presión sanguínea sistólica del paciente.

Los cambios en la dieta generalmente son el primer paso a seguir para bajar la presión arterial. Los efectos pueden ser graduales si no haces nada más que equilibrar tu dieta, pero si te concentras en consumir alimentos conocidos por bajar la presión arterial y acompañas los cambios en tu dieta con actividad y cambios en tu estilo de vida, tu presión arterial va a bajar mucho más rápido.
En la mayoría de países, la tensión se expresa en milímetros de mercurio, aunque en el mundo hispánico se suele indicar en centímetros. De forma que aquí hablaríamos, por ejemplo, de una tensión de 12 y 8, mientras que en otras partes se diría 120 y 80. Lo que este valor indica es que nuestra tensión es capaz de hacer subir 12 cm la columna de mercurio.

Sufrir alteraciones en la tensión puede llegar a generar numerosos problemas, algunos de ellos graves. Los episodios de crisis pueden tener consecuencias como infartos y daños cerebrales, causando daños a órganos vitales (el corazón, los riñones o el cerebro), por lo tanto, es de vital importancia hacer caso de los especialistas y llevar un control exhaustivo para minimizar los riesgos.


El colesterol es una sustancia grasa que se va acumulando en las arterias dificultando el paso de la sangre, lo que puede derivar en hipertensión. Además, las personas con una presión arterial elevada suelen tener niveles altos de colesterol LDL (el ‘malo’) y menores del HDL (el ‘bueno’) en comparación con aquellas con una presión arterial normal. Para mantener sus niveles a raya lo mejor es llevar una dieta variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra, y practicar ejercicio de manera habitual.

Cuando se le toma la presión arterial se obtienen dos lecturas. Estas lecturas corresponden a la presión arterial sistólica y diastólica. Su presión arterial sistólica es el valor más alto que se obtiene. Este valor hace referencia a la presión de la sangre sobre las paredes de las arterias cuando el músculo cardiaco se contrae. En este momento la presión arterial es mayor. El valor más bajo, o lectura diastólica, hace referencia a la presión que hay siempre en sus arterias, cuando el corazón descansa entre latidos.


4. Mantener el estrés y la ansiedad a raya. Esto es quizás uno de los motivos más habituales de hipotensión, y uno de los que menos suponemos siempre que tenemos una bajada de tensión. Esto es debido a que el cortisol, hormona del estrés, se puede dejar de fabricar en situaciones de estrés permanentes al producirse una fatiga de las glándulas suprarrenales. Si el cortisol no es el indicado, entonces la presión arterial baja.
Si tiene hipertensión, es posible que le pidan que reduzca la cantidad de sal que ingiere diariamente. Muchas veces, su consumo de sal puede restringirse a aproximadamente 2 gramos de sodio al día. Una dieta con bajo contenido de sal posiblemente provoque una reducción del esfuerzo que debe hacer su corazón. Debe conversar con su proveedor de atención médica sobre cómo puede usar específicamente su dieta para estimular cambios en la presión arterial alta. Además, siga una dieta baja en grasas saturadas, colesterol y sodio, y tome abundantes frutas y vegetales frescos. 
Lo ideal es consumir un par de onzas al día. Cuanto más concentrado sea el cacao, mejor. Además, el chocolate negro no solo es muy bueno para mantener el equilibrio de la presión arterial, sino que también es muy útil para reducir el estrés, calmar el dolor y para la recuperación muscular después del ejercicio físico, entre otras cosas. Según los estudios médicos, una persona que consuma unos 7 gramos de chocolate negro al día tiene un 30% menos de posibilidades de tener problemas de corazón, y casi un 50% menos de probabilidades de sufrir un ictus.
Comer sin sal. Casi lo primero que suele recomendar el médico a los pacientes con presión alta es quitarse la sal de las comidas. Sin embargo, solo 2 de cada 10 personas son sensibles a la sal y pueden llegar a mejorar con esta medida. Descubre algunos alimentos con sal oculta... ¡y evítalos! Beneficios del potasio. 
Estudios recientes recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio más que reducir drásticamente la sal. Los más ricos en potasio son frutas (plátano, chirimoya) y verduras (acelgas, espinacas, coles). Otros serían los lácteos, las legumbres, las setas (champiñón) y los frutos secos.
Como lo reportó ABC World News el 16 de septiembre del 2010, un cardiólogo cree que la relación entre el estrés y la hipertensión no se puede negar, aun así no recibe la atención que merece. En respuesta, el Dr. Kennedy desarrolló una técnica para aliviar el estrés que él llama "The 15 minute Heart Cure", que consiste en una serie de respiraciones y técnicas de visualización creativa que pueden hacerse en cualquier parte, en cualquier momento. La técnica se muestra en el video de arriba de ABC World News.
Panel de expertos en salud cardiovascular y la reducción de riesgos en niños y adolescentes de NHLBI: Hemos apoyado el desarrollo de guías basadas en la investigación actualizada para evaluar y manejar el riesgo de enfermedades cardíacas en niños y adolescentes, incluida la hipertensión. Visite el Panel de expertos en guías integradas para salud cardiovascular y reducción de riesgos en niños y adolescentes (en inglés) para más información.
Los trastornos hipertensivos del embarazo continúan siendo una causa importante de problemas durante la gestación que ocasionan enfermedades en el feto y durante el periodo neonatal. Normalmente, la presión arterial disminuye en el segundo trimestre y en el tercer trimestre, las cifras suelen volver a los valores previos al embarazo. Estas modificaciones pueden aumentar en algunos caso y ser causas de complicaciones, por lo que resulta de extraordinaria importancia el control de las cifras de presión arterial durante esta etapa.

El riesgo de un ataque al corazón aumenta en los hombres con la edad. El valor de la gama normal de la presión sanguínea es 120/ 80. La American Heart Asociado (AHA) ha fijado este valor como un estándar en el año 2006. La mayoría de los médicos también consideran algo cercano a este valor como una presión arterial normal. Sin embargo, las variaciones de alta de este valor no son buenas y podría ser indicativo de hipertensión o hipotensión.
Estar físicamente activo. Existen muchos beneficios de estar físicamente activo y realizar la cantidad recomendada de actividad física cada semana. Los estudios muestran que la actividad física puede ayudar a reducir y controlar los niveles de presión arterial alta. Antes de comenzar un programa de ejercicios, pregúntele a su médico qué nivel de actividad física es el adecuado para usted.
El colesterol es una sustancia grasa que se va acumulando en las arterias dificultando el paso de la sangre, lo que puede derivar en hipertensión. Además, las personas con una presión arterial elevada suelen tener niveles altos de colesterol LDL (el ‘malo’) y menores del HDL (el ‘bueno’) en comparación con aquellas con una presión arterial normal. Para mantener sus niveles a raya lo mejor es llevar una dieta variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra, y practicar ejercicio de manera habitual.
Presión arterial alta: la personas que a menudo tienen presión arterial alta se encuentran con que es más probable que su presión arterial varíe de alta a baja. Los medicamentos que tratan la presión arterial alta (hipertensión), especialmente los medicamentos llamados diuréticos y alfa bloqueadores, a veces pueden reducir demasiado la presión arterial.
Una presión arterial alta de forma ostensible conlleva, a largo plazo, un incremento del riesgo de enfermedad cardíaca y embolia. Cuanto más alta sea la presión arterial, mayor el riesgo. Muchas veces se aborda la presión arterial alta con un tratamiento médico para reducir los riesgos se salud; sin embargo, es posible reducir la presión arterial a través de cambios en el estilo de vida (ver a continuación).
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