Prueba de esfuerzo. Algunos problemas cardíacos que causan presión arterial baja son más fáciles de diagnosticar cuando el corazón funciona con potencia que cuando está en reposo. Durante una prueba de esfuerzo, tienes que caminar sobre una cinta o hacer algún otro tipo de ejercicio. Si no puedes hacer ejercicio, es posible que te den un medicamento para que el corazón trabaje con mayor esfuerzo.
Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA): Estos fármacos actúan haciendo que las arteras se abran o se dilaten. Este tipo de medicamento hace que la presión arterial baje, lo que mejora el flujo sanguíneo a los riñones y en todo el cuerpo. Su proveedor de atención médica también puede recetarle estos medicamentos para proteger sus riñones si usted tiene diabetes o proteínas en la orina (proteinuria). Los siguiente son algunos ejemplos de estos medicamentos: maleato de enalapril (Vasotec®), lisinopril (Zestril®) y fosinopril sódico (Monopril®).

Si no estás tomando diuréticos y sigues teniendo presión arterial alta, habla con el médico acerca de agregar o reemplazar un medicamento que actualmente tomas por algún diurético. Los diuréticos o los bloqueadores de los canales de calcio pueden funcionar mejor en las personas con antepasados africanos y en los adultos mayores que los inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina por sí solos. Un efecto secundario común de los diuréticos es el aumento de la micción.
Hay muchas cosas diferentes que pueden causar presión arterial baja. Los daños del sistema nervioso, que pueden producirse a causa de la diabetes y la enfermedad de Parkinson, pueden interferir en los métodos normales del organismo para regular la presión arterial. Los trastornos de las válvulas cardíacas pueden disminuir la cantidad de sangre que bombea el corazón. Otros problemas de salud, como el hipotiroidismo, la enfermedad paratiroidea y la enfermedad de Addison, también pueden causar presión arterial baja.
El corazón no deja de ser un músculo más, y también debe entrenarse cada día. La Fundación Española del Corazón (FEC) recomienda llevar a cabo ejercicios beneficiosos para la hipertensión, como caminar, correr, montar en bicicleta o nadar, entre media hora y una hora al día, con una frecuencia de tres a cinco días a la semana; así, el corazón se vuelve más fuerte y es capaz de bombear mejor la sangre, haciendo que la presión de las arterias sea menor y la tensión baje.
La presión arterial alta, llamada también hipertensión, generalmente no presenta síntomas. Sin embargo puede causar problemas tan serios como un ataque cerebral, fallo cardíaco, ataque al corazón e insuficiencia renal. Si usted no puede controlar su hipertensión mediante hábitos de vida saludables como bajar de peso y reducir el sodio en su dieta, tal vez su médico deba recetarle medicinas.
Sin embargo, si tienes presión arterial baja que regularmente te provoca síntomas, significa que los mecanismos que controlan la presión arterial de tu cuerpo no funcionan como deberían, provocando que tu presión arterial disminuya. Si padeces de hipotensión postural, tu cuerpo no responde con la suficiente rapidez cuando se pone de pie, provocando que la sangre se vaya para tus piernas. La hipotensión postprandial ocurre cuando la sangre fluye a tu sistema digestivo después de ingerir alimentos, pero tu cuerpo no responde normalmente para mantener la presión arterial en el resto del cuerpo.
A continuación, se presentan las cuatro categorías de presión arterial y lo que significan para ti. Si las lecturas de tu presión sistólica y diastólica se agrupan en dos categorías diferentes, tu categoría de presión arterial correcta es la categoría más alta. Por ejemplo, si la lectura de tu presión arterial es 125/85 milímetros de mercurio (mm Hg), tienes hipertensión de etapa 1.
No descuides las lecturas muy bajas de tu presión arterial. La mayoría de los doctores no consideran que una presión arterial baja (por ejemplo, una lectura de 85/55) sea un problema, a menos que esté acompañada de signos y síntomas notorios. Al igual que con la crisis hipertensiva, toma dos lecturas si obtienes una lectura muy baja. Contáctate con tu doctor lo más pronto posible si presentas dos lecturas bajas y cualquiera de los siguientes síntomas:[17]
La causa más frecuente de hipotension en adultos es el excesivo uso de diuréticos, para tratar la hipertensión arterial; así como otros medicamentos que también pueden bajar la presión arterial como los antidepresivos, los ansiolíticos y los analgésicos, entre otros. En lo que se refiere a drogas normalmente quedan exentas puesto que su efecto produce en la mayoría de los casos hipertensión arterial, con la excepción del alcohol que sí que baja la tensión.
La hipertensión arterial afecta a mil millones de personas en el mundo y causa cerca de nueve millones de muertes cada año, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). A pesar de los serios problemas de salud que puede provocar –es el principal factor de riesgo cardiovascular–, es importante destacar que el control de la presión arterial está en nuestra mano. Por ello, si tu tensión está disparada, y quieres optar por una manera más natural de estabilizar sus niveles, descubre los consejos que te ofrecemos en esta galería y mejora tu salud al tiempo que proteges tu corazón.
Control de la presión arterial: Cuando usted acude al consultorio de su proveedor de atención médica, éste puede tomarle la presión arterial para vigilar los cambios. Su presión arterial es la fuerza que ejerce el flujo sanguíneo contra las paredes de las arterias. Las arterias transportan la sangre del corazón al resto del cuerpo. La presión arterial es uno de sus signos vitales. Además de la presión arterial, sus signos vitales incluyen su frecuencia cardiaca o pulso, su frecuencia respiratoria (la velocidad a la que respira por minuto) y su temperatura. Estas constantes alertan a su proveedor de atención médica sobre determinadas enfermedades o afecciones que usted puede tener.
Las personas con obesidad tienen entre dos y tres veces más posibilidades de padecer hipertensión, según datos de la Fundación Española del Corazón (FEC). Además, perder peso es la mejor forma de bajar la presión arterial, pues reducir 10 kilos puede repercutir en una bajada en la tensión sistólica de unos dos puntos; por ejemplo, de 140 a 120 mmHG. Lo mejor para perder esos kilos de más es acudir a un especialista que te proporcione una dieta personalizada, y realizar ejercicio de manera habitual.

La tensión puede variar, como hemos dicho, según circunstancias personales. Unos valores anormales nos indicarán que algo no marcha bien. Por ejemplo, las causas de la variación de tensión respecto a lo que se considera sano y normal, pueden ser las hormonas, algún problema de riñón o de los vasos sanguíneos e incluso la cantidad de agua y sal que tenemos en el cuerpo. También, la edad influye negativamente: cuanto más mayores, más riesgo de hipertensión y por tanto, de sufrir un accidente cardiovascular.


La presión arterial se mide con dos números: el número superior (primero) es la presión cuando el corazón se contrae y el número inferior (segundo) es la presión cuando el corazón se relaja. La presión arterial sana es 119/79. La presión arterial alta sucede cuando el número superior es 140 o más o cuando el número inferior es 90 o más. Su presión arterial puede subir o bajar durante el día.
Si concretamos sobre la prevalencia, “la hipertensión arterial en adultos afecta a alrededor del 30 o 45 por ciento de la población. Es más común en edad avanzada (llegando a más del 60 por ciento en personas con más de 60 años). La HTA fue el líder global en contribuir a la muerte súbita con casi 10 millones de muertes en 2015”, puntualiza Antonio Castro Fernández, responsable del Área de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Sevilla y presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC).
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