Hay muchas cosas diferentes que pueden causar presión arterial baja. Los daños del sistema nervioso, que pueden producirse a causa de la diabetes y la enfermedad de Parkinson, pueden interferir en los métodos normales del organismo para regular la presión arterial. Los trastornos de las válvulas cardíacas pueden disminuir la cantidad de sangre que bombea el corazón. Otros problemas de salud, como el hipotiroidismo, la enfermedad paratiroidea y la enfermedad de Addison, también pueden causar presión arterial baja.
El estrés elevado es un mal compañero de la presión arterial y de la salud en general. Cuando nuestro cuerpo está en alerta constante, el corazón está acelerado y los vasos sanguíneos constreñidos. Por eso, hay que tratar de controlarlo y no dejar que los nervios y la ansiedad imperen en nuestra vida. Practicar meditación o respirar de manera consciente puede ayudar en este proceso de relajación porque disminuyen la frecuencia cardiaca y, por tanto, la presión arterial.
Una consulta. Tengo 63 años Dos intervenciones al corazón. La primera una operacion a corazon abierto para la implantación de 5 by passes cuando tenia 49 años de edad y la segunda la colocación de dos esteems mediante cateterismo cuando tenia 55 años, por la obstruccion de dos de los by passes. Mi presión esta en 150/80. Cual debe ser lo optimo en mi presion arterial?. Muchas gracias por su atencion.

La HTA grado 1, que se da cuándo la presión se mantiene sobre 140-159/90-99 mmHg, suele requerir tratamiento farmacológico con antihipertensivos, además de cambios en el estilo de vida. Si se llega a hipertensión grado 2 es probable que se utilice una combinación de varios fármacos, siempre bajo criterio médico y en función de las características particulares del paciente.
Se puede decir que la tensión arterial considerada ideal es de 119/79 mm/Hg, pero lo cierto es que la tensión arterial normal tiene un rango más amplio que este. Se trata de hipertensión arterial cuando la tensión es superior a 140/90 mm/Hg, o 140 mm/Hg de presión sistólica y 90 mm/Hg de presión diastólica, y se habla de hipotensión arterial si la tensión es inferior a 100/60 mm/Hg, es decir, 100 mm/Hg de presión sistólica y 60 mm/Hg de presión diastólica.
Aspirina: dependiendo de su estado de salud general, su proveedor de atención médica puede recetarle que tome aspirinas como "anticoagulante". La aspirina actúa evitando que las plaquetas de la sangre formen coágulos sanguíneos (antiplaquetario). Pueden recetarle aspirinas en caso de un coágulo sanguíneo, ritmo cardíaco irregular o un infarto de miocardio.
La HTA grado 1, que se da cuándo la presión se mantiene sobre 140-159/90-99 mmHg, suele requerir tratamiento farmacológico con antihipertensivos, además de cambios en el estilo de vida. Si se llega a hipertensión grado 2 es probable que se utilice una combinación de varios fármacos, siempre bajo criterio médico y en función de las características particulares del paciente.
Si su presión arterial es menos de 90/60, usted sufre de presión arterial baja, o hipotensión. Puede sentirse desfallecido, débil, mareado o incluso como que va a desmayarse. La presión arterial baja puede ser causada por no beber suficientes líquidos (deshidratación), pérdida de sangre, algunos trastornos médicos o demasiada cantidad de medicamento.
Su presión arterial se considera alta cuando tiene lecturas sistólicas continuas de 140 mm Hg o lecturas diastólicas de 90 mm Hg o más altas. Basados en la investigación, su médico podría considerar que sufre de hipertensión si es un adulto o un niño de 13 años o más que tiene lecturas sistólicas consistentes de 130 a 139 mm Hg o lecturas diastólicas de 80 a 89 mm Hg y tiene otros factores de riesgo cardiovasculares.
Debido a que la presión arterial suele variar algo de un día a otro, se recomienda diagnosticar hipertensión solo si hay valores altos de forma repetida. Si el promedio de cualquiera de los valores (ya sea sistólico o diastólico) es mayor que la norma, se considerará hipertensión. Es decir, se considerará demasiado alto a un promedio de 150/85 o 135/100 en medidas realizadas en varias ocasiones.
1.  Hipertensión crónica. Es la alta presión arterial que usted ya tiene antes de quedar embarazada o que se manifiesta antes de las 20 semanas de embarazo. No desaparece una vez que el bebé nazca. Alrededor de 1 de cada 4 mujeres con hipertensión crónica (25 por ciento) desarrolla preeclampsia durante el embarazo. Si corre riesgo de desarrollar preeclampsia, su profesional de la salud puede que le recomiende que tome aspirina de baja dosis para ayudar a prevenirla.

Además, adoptar unos hábitos de vida saludables puede ayudar a controlar mejor la hipertensión, y con unos sencillos gestos en el día a día se puede mantener el corazón sano. Si quieres evitar o retrasar la necesidad de tomar fármacos antihipertensivos, y reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, toma nota de estas 10 formas de reducir tu presión arterial de manera natural.


El NHLBI (Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre) dice que cuando la frecuencia cardíaca es demasiado lenta, esta puede corregirse con un marcapasos. Se trata de un dispositivo electrónico que coloca un cirujano y que estimula los latidos del corazón. Cuando la frecuencia cardíaca es demasiado rápida, esta puede hacerse más lenta con el uso de medicamentos, como los beta bloqueadores.

La presión arterial es la presión de la circulación sanguínea que se ejerce sobre las paredes de los vasos sanguíneos. Durante cada latido del corazón, la presión arterial sigue un ritmo de la presión máxima y la mínima, conocidas como la presión arterial sistólica y la diastólica, respectivamente. Un gráfico de la presión arterial se usa para relacionar e interpretar las lecturas mostradas por los aparatos, así como mantener un seguimiento de las fluctuaciones frecuentes.
Cuando se le toma la presión arterial se obtienen dos lecturas. Estas lecturas corresponden a la presión arterial sistólica y diastólica. Su presión arterial sistólica es el valor más alto que se obtiene. Este valor hace referencia a la presión de la sangre sobre las paredes de las arterias cuando el músculo cardiaco se contrae. En este momento la presión arterial es mayor. El valor más bajo, o lectura diastólica, hace referencia a la presión que hay siempre en sus arterias, cuando el corazón descansa entre latidos.
No tome más cantidad del medicamento para la presión arterial que la recetada por el médico. No deje de tomar el medicamento a menos que el médico le diga que deje de tomarlo. No se salte un día ni tome solamente media píldora. Recuerde reabastecer su medicamento antes que se le acaben las píldoras. Si no tiene suficiente dinero para pagar por sus medicamentos, hable con el médico o farmacéutico.
En los niveles de presión arterial que son al menos altos de forma moderada (>160/100), como los provocados por enfermedades cardíacas, la medicación puede ser apropiada. Seguir las recomendaciones de estilo de vida anteriores también es buena idea; pueden ayudar a asegurarte de no necesitar tomar más medicamentos de los necesarios para tu tratamiento.

La sal provoca retención de líquidos, que aumenta el volumen de sangre y, por tanto, la presión arterial. La Sociedad Española de Cardiología (SEC) la considera una droga por los daños que provoca y por lo adictiva que es. La OMS recomienda un consumo inferior a cinco gramos al día, si no quieres pasarte sazona las comidas con especias, como el orégano o el romero, y aléjate de los alimentos procesados, ya que muchos de ellos, aunque parezcan dulces, contienen grandes cantidades de sal.
Consume alimentos ricos en omega 3. La dieta de muchas personas es pobre en ácidos grasos omega 3 (aceite de pescado) y equilibrar esta deficiencia ayuda a bajar la presión arterial de forma natural. Consume pescado al menos dos veces por semana, puesto que así obtendrás ácidos grasos omega 3, reducirás los triglicéridos y mejorarás la salud cardiaca en general.[10]

Mucha de la sal que ingerimos viene de la comida rápida, comidas preparadas, pan y gaseosas: cosas que debemos evitar al seguir una dieta baja en carbohidratos. Esto reducirá la ingesta de sal de forma automática. Además, los efectos hormonales de la dieta baja en carbohidratos y alta en grasas pueden hacer que sea más fácil para el cuerpo deshacerse del exceso de sal a través de la orina; esto explica la ligera disminución de la presión arterial.


Las farmacias, tiendas y otros locales venden monitores para medirse la presión arterial en el hogar. Sin embargo, estos dispositivos tampoco miden siempre con precisión. La lectura obtenida con el monitor personal debe compararse siempre con aquella obtenida con el aparato del médico, para asegurar que sean iguales. Recuerde que toda cifra superior a la normal es motivo de consultar al médico, quien podrá hablar con usted sobre el mejor plan de acción.

Si concretamos sobre la prevalencia, “la hipertensión arterial en adultos afecta a alrededor del 30 o 45 por ciento de la población. Es más común en edad avanzada (llegando a más del 60 por ciento en personas con más de 60 años). La HTA fue el líder global en contribuir a la muerte súbita con casi 10 millones de muertes en 2015”, puntualiza Antonio Castro Fernández, responsable del Área de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Sevilla y presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC).
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