Ambos números en una medición de presión arterial son importantes. Pero después de los 50 años de edad, la medición sistólica es incluso más significativa. La hipertensión sistólica aislada es un trastorno en que la presión diastólica es normal (menor que 80 mm Hg), pero la presión sistólica es alta (mayor que o igual a 130 mm Hg). Se trata de un tipo de presión arterial alta frecuente entre las personas mayores de 65 años.
Su médico podría diagnosticarlo con presión arterial alta si tiene lecturas sistólicas constantes de 140 mm Hg o más o lecturas diastólicas de 90 mm Hg o más. Según la investigación, su médico podría considerar que sufre de hipertensión si es un adulto o un niño de 13 años o más que tiene lecturas sistólicas consistentes de 130 a 139 mm Hg o lecturas diastólicas de 80 a 89 mm Hg y tiene otros factores de riesgo cardiovasculares.
La presión alta o hipertensión quiere decir que nuestro corazón está trabajando mucho más de la cuenta para poder bombear la sangre. Esto es algo muy peligroso ya que puede provocar un ataque cardíaco, un desorden renal o una trombosis cerebral. Por o tanto, debemos llevar un control sobre nuestra presión arterial. A continuación en Demedicina te mostramos cómo bajar la tensión con remedios naturales.
Para poder saber el valor de la presión arterial normal cabe destacar el hecho de que son muchos los factores que influyen en los valores de presión arterial de cada persona como, por ejemplo, el sexo, la edad, los hábitos, la alimentación, etc. Así como también otras variables del momento en que se toma la tensión como el esfuerzo, la digestión, las emociones, los excitantes, el sueño, entre otros factores.
Dormir bien es muy importante. Cuando duermes, el corazón se relaja y tu presión baja, así que mejor no pierdas ni una hora de sueño. Un estudio realizado por la Universidad de Chicago (EE. UU.) confirma que el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos durante cinco años seguidos. Y algo parecido les sucede a las personas que sufren apnea del sueño –interrupción breve de la respiración mientras se duerme–, su riesgo de padecer de tensión alta aumenta un 30%. Descubre si tus problemas para dormir son algo pasajero o crónico, haciendo nuestro test.
Por tanto, tienes una presión arterial normal si te encuentras dentro de dichos valores. Lo más recomendable sería tener una presión sistólica que no supere los 12 cm (máximo 13) y la diastólica por debajo de los 9 cm de Hg. Cabe destacar que con la edad, la tensión tiende a subir, puesto que los vasos sanguíneos pierden elasticidad. Los valores normales de presión arterial son por tanto algo más elevados que durante la edad adulta.
Es muy común que se le preste más atención y se le de más importancia a la presión sistólica como factor de riesgo cardiovascular, pues la hipertensión sistólica aislada es la más común, sobre todo a partir de los 50 años. La mayoría de personas experimentan una subida de presión arterial paulatina a medida que envejece, por eso se recomienda tomar la presión arterial de forma periódica a partir de los 50, incluso a partir de los 40.
Se hizo una revisión de 49 estudios de investigación, para la Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención Médica, AHRQ por su sigla en inglés), una agencia de investigación del gobierno federal. La revisión se hizo para comprender si hay beneficios al medirse uno mismo la presión arterial. El informe fue revisado por médicos clínicos, investigadores, expertos y el público. El informe puede leerse en www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés).
La hipertensión persistente es uno de los factores de riesgo para los accidentes cerebrovasculares, ataques cardíacos, paros cardíacos, aneurismas arteriales, y es la causa principal de la falla renal crónica. Incluso la elevación moderada de la presión arterial lleva a una esperanza de vida acortada. En presiones severamente altas, o presiones arteriales medias de 50 % o más sobre el promedio, una persona no puede esperar vivir más que algunos años a menos que sea apropiadamente tratada.5​
En las personas mayores, a menudo el primer número (sistólico) es 130 o más alto, pero el segundo número (diastólico) es menos de 80. Este problema se llama hipertensión sistólica aislada, la cual se debe al endurecimiento relacionado con la edad de las arterias principales. Es la forma más común de presión arterial alta en las personas mayores y puede resultar en serios problemas de salud (derrames cerebrales, enfermedades cardiacas, problemas oculares e insuficiencia renal) además de dificultades para respirar cuando una persona hace actividades físicas livianas, mareos cuando se pone de pie muy rápido y caídas. La hipertensión sistólica aislada se trata de la misma manera que la presión arterial alta corriente (130 o más alto para el primer número u 80 o más alto para el segundo número), pero es posible que el tratamiento requiera más de un tipo de medicamento para la presión arterial. Si el médico determina que su presión sistólica está por encima del nivel normal para su edad, pregunte cómo puede bajarla.
En el pasado, la mayor parte de la atención era prestada a la presión diastólica, pero hoy en día es reconocido que son también factores de riesgo la alta presión sistólica y la alta presión de pulso (la diferencia numérica entre las presiones sistólicas y diastólicas). En algunos casos, parece que una excesiva disminución de la presión diastólica puede realmente aumentar el riesgo, debido probablemente a la diferencia creciente entre las presiones sistólicas y diastólicas (ver el artículo sobre la presión de pulso).
Financiamos las investigaciones. La investigación que financiamos hoy ayudará a mejorar nuestra salud futura. Nuestro División de Ciencias Cardiovasculares (en inglés) y su Rama de Biología Vascular e hipertensión (en inglés) supervisa la investigación que financiamos en la regulación de la presión arterial, las vías involucradas en la presión arterial alta y las complicaciones que surgen debido a una presión arterial alta no controlada. El Centro para la Traducción de Investigación y la Implementación de la Ciencia (en inglés) apoya estas investigaciones para traducir estos descubrimientos en prácticas clínicas. Busque el NIH RePORTER (en inglés) para obtener información  sobre las investigaciones que el NHLBI financia sobre presión arterial alta.
Si sufre de presión arterial alta, es importante que tenga controles médicos de rutina y siga el plan de tratamiento que se le prescribió, el cual incluirá cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable y posiblemente medicinas. Los cambios en el estilo de vida para tener un corazón saludable pueden prevenir la presión arterial alta, reducir la presión arterial elevada, ayudar a controlar la presión alta existente y prevenir complicaciones, tales como ataque al corazón, insuficiencia cardíaca (en inglés), derrame cerebral (en inglés), demencia vascular (en inglés), o enfermedad renal crónica.

Su proveedor de salud colaborará con usted para un plan de tratamiento. Puede que incluya solo los cambios de estilo de vida. Estos cambios, como la alimentación saludable para el corazón y el ejercicio, pueden ser muy efectivos. Sin embargo, en ocasiones los cambios no controlan ni disminuyen la presión arterial alta. Si eso ocurre, es posible que deba tomar medicamentos. Hay diferentes tipos de medicinas para la presión arterial. Algunas personas necesitan tomar más de un tipo.

Su médico puede sugerirle que se chequee su presión arterial en su casa. La forma más fácil de hacerlo es usar un monitor de presión arterial digital. Usted puede obtener un monitor en su farmacia local, hospital, clínica o en línea. Su médico puede ayudarle a encontrar un monitor adecuado para usted y mostrarle cómo usarlo. Muchas farmacias y tiendas de comestibles también tienen monitores en la tienda que puede utilizar de forma gratuita.


Descubrir cuáles son los patrones genéticos que contribuyen al riesgo de presión arterial alta. Los investigadores financiados por NHLBI identificaron docenas de nuevas variaciones genéticas que afectan la presión arterial. Los científicos descubrieron que hay nuevas regiones genéticas, y confirmaron el papel de muchas otras ya conocidas, al revisar específicamente el comportamiento de fumar cigarrillos, uno de los muchos factores del estilo de vida que tienen un impacto en la presión arterial. El análisis de las grandes muestras fue posible gracias al trabajo de los investigadores en el Grupo de Trabajo de Interacciones de Estilos de Vida y Genes del Consorcio de Cohortes para la Investigación del Corazón y la Edad en Epidemiología Genómica (en inglés, [CHARGE, por sus siglas en inglés]).
El azúcar y los carbohidratos refinados están presentes en una gran cantidad de alimentos, especialmente los procesados, como la bollería industrial, y los precocinados, y su consumo excesivo puede provocar diabetes y obesidad, enfermedades que en la mayoría de casos derivan en hipertensión. Cuando tomamos algo que contiene azúcar, ésta pasa al torrente sanguíneo de una manera muy rápida, y a su vez se reduce la cantidad de óxido nítrico, un compuesto que dilata las venas y las arterias, por lo que la presión arterial aumenta.

No existe suficiente investigación para saber si el medirse la presión arterial en casa, con o sin apoyo adicional (como cursos o recordatorios telefónicos) ha ayudado a las personas a reducir el número de medicamentos que tenían que tomar, la cantidad de cada medicamento que tenían que tomar, o el número de veces que necesitaron acudir a un médico. Los investigadores no han establecido qué tipo de apoyo adicional, de un médico o clínica, sería mejor para ayudar a las personas a medirse la presión arterial en casa.
Un brazalete del tamaño apropiado es ajustado e inflado manualmente al apretar repetidamente un bulbo de goma hasta que la arteria braquial es ocluida totalmente. Escuchando con el estetoscopio la arteria braquial en el codo, el examinador libera lentamente la presión en el brazalete. Cuando la sangre apenas comienza a fluir en la arteria, el flujo turbulento crea un "silbido" o palpitación (primer sonido de Korotkoff). La presión en la cual este sonido se oye primero es la presión sanguínea sistólica. La presión del brazalete sigue liberándose hasta que no se puede oír ningún sonido (quinto sonido de Korotkoff) en la presión sanguínea diastólica. A veces, la presión es palpada (sentida a mano) para conseguir una estimación antes de la auscultación.
Un brazalete del tamaño apropiado es ajustado e inflado manualmente al apretar repetidamente un bulbo de goma hasta que la arteria braquial es ocluida totalmente. Escuchando con el estetoscopio la arteria braquial en el codo, el examinador libera lentamente la presión en el brazalete. Cuando la sangre apenas comienza a fluir en la arteria, el flujo turbulento crea un "silbido" o palpitación (primer sonido de Korotkoff). La presión en la cual este sonido se oye primero es la presión sanguínea sistólica. La presión del brazalete sigue liberándose hasta que no se puede oír ningún sonido (quinto sonido de Korotkoff) en la presión sanguínea diastólica. A veces, la presión es palpada (sentida a mano) para conseguir una estimación antes de la auscultación.

Presión arterial alta: la personas que a menudo tienen presión arterial alta se encuentran con que es más probable que su presión arterial varíe de alta a baja. Los medicamentos que tratan la presión arterial alta (hipertensión), especialmente los medicamentos llamados diuréticos y alfa bloqueadores, a veces pueden reducir demasiado la presión arterial.
La tensión puede variar, como hemos dicho, según circunstancias personales. Unos valores anormales nos indicarán que algo no marcha bien. Por ejemplo, las causas de la variación de tensión respecto a lo que se considera sano y normal, pueden ser las hormonas, algún problema de riñón o de los vasos sanguíneos e incluso la cantidad de agua y sal que tenemos en el cuerpo. También, la edad influye negativamente: cuanto más mayores, más riesgo de hipertensión y por tanto, de sufrir un accidente cardiovascular.
Por ello, evitar la hipertensión es fundamental, y más aún si nos imaginamos lo delicado de nuestro equilibrio corporal. Lo más importante para poder regularla es intentar no exponerse a escenarios abrumadores, no tener una vida sedentaria y procurar no consumir alcohol ni sodio en exceso. Pero esto, en el actual estilo de vida, puede verse medianamente lejano. 
Algunas mujeres con presión arterial normal desarrollan hipertensión durante el embarazo. Como parte de su cuidado prenatal, su médico medirá su presión arterial en cada visita. Si desarrolla presión arterial alta, su médico la controlará de cerca a usted y a su bebé y proporcionará cuidado especial para disminuir las posibilidades de complicaciones. Con dicho cuidado, la mayoría de las mujeres y sus bebés obtienen buenos resultados.
De acuerdo con las pautas de la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) y del Colegio Americano de Cardiología (ACC), una lectura por debajo de 120/80 mm Hg se clasifica como presión arterial normal. Aquellos con una lectura de presión arterial entre 120/80 y 129/80 se clasifican dentro de una categoría llamada presión arterial elevada. La hipertensión se define como una lectura de 130/80 o superior.

El médico puede recomendar una prueba de vigilancia de la presión arterial de 24 horas, llamada monitoreo ambulatorio de la presión arterial, para confirmar que tienes presión arterial alta. El dispositivo utilizado para esta prueba mide tu presión arterial en intervalos regulares durante un período de 24 horas y brinda un panorama más preciso de los cambios en la presión arterial en el transcurso de un día y una noche promedios. Sin embargo, estos dispositivos no están disponibles en todos los centros médicos, y rara vez se los reembolsa.


Si bien hay fármacos para regular la presión arterial, existen también remedios naturales que ayudan a prevenir los síntomas de la hipertensión. Pues a menudo un solo fármaco para la presión arterial no es suficiente para controlarla, y los efectos secundarios son regularmente frecuentes en pacientes con esta afección. Por esta razón te compartimos remedios caseros para reducir la presión arterial:
Este estudio evalúa la relación entre el ADN, los comportamientos de salud, factores sociales y ambientales, y factores de riesgo de enfermedades del corazón, tales como, presión arterial alta en afrodescendientes. Para participar, usted debe ser un afrodescendiente entre 21 y 65 años de edad, que viva en Washington D.C. o en los condados de Montgomery o Prince Georges en Maryland. Tenga en cuenta que este estudio se realiza en Bethesda, Maryland.
Los tensiómetros digitales son más populares para medir la presión arterial. A menudo son más fáciles de usar que los aneroides. El tensiómetro digital tiene un medidor y un estetoscopio en una unidad. También tiene un indicador de error. La lectura de la presión arterial se muestra en una pantalla pequeña. Esto puede ser más fácil de leer que un dial. Algunas unidades incluso tienen una copia en papel que le da un registro de la lectura.
La causa más frecuente de hipotension en adultos es el excesivo uso de diuréticos, para tratar la hipertensión arterial; así como otros medicamentos que también pueden bajar la presión arterial como los antidepresivos, los ansiolíticos y los analgésicos, entre otros. En lo que se refiere a drogas normalmente quedan exentas puesto que su efecto produce en la mayoría de los casos hipertensión arterial, con la excepción del alcohol que sí que baja la tensión.
Otra causa de la presión baja, la hipotensión ortostática ocurre cuando una persona cambia de posición, tal como pararse después de estar sentada, y su presión sanguínea le baja rápida y significativamente causando síntomas. Mientras que es distinta a la baja presión prolongada, la Dra. Razzouk dice que los síntomas de esta condición también deben ser evaluados.
Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.
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