Quitar la sal es casi lo primero que suele recomendar el médico. Sin embargo, solo 2 de cada 10 personas son sensibles a la sal y pueden llegar a mejorar con esta medida. Estudios recientes recomiendan aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio más que reducir drásticamente la sal. Los más ricos son frutas (plátano, chirimoya) y verduras (acelgas, espinacas, coles). Otros serían los lácteos, las legumbres, las setas (champiñón) y los frutos secos.
La sal es la principal causante de la retención del líquido agregando mucha más presión a nuestro organismo. Debemos consumir menos de una cucharadita de sal al día. Ten en cuenta que entre el 35%-40% de la población de España es hipertensa, y buena parte de la culpa la tiene el excesivo consumo de sal que realizamos. Los españoles consumen aproximadamente el doble de la cantidad de sal recomendada, y rara vez apuestan por sales naturales o alternativas, como la sal marina. Es evidente que la sal sirve para aportar nutrientes necesarios para el organismo y que también aporta sabor a las comidas, pero hay que vigilar su consumo e intentar limitarse a los 2 gramos por día que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Hay algunos inconvenientes con el tensiómetro digital. Los movimientos corporales o una frecuencia cardíaca irregular pueden afectar su precisión. Algunos modelos solo funcionan en el brazo izquierdo. Esto puede dificultar el uso de algunos pacientes. Los tensiómetros digitales son más costosos. Su precio oscila entre aproximadamente $ 30 y más de $ 100. También requieren baterías.
Ya has tomado antihipertensivos pero tu presión sigue sin bajar. ¿Has pensado que quizá sea por el estrés que sufres? O quizá no duermes bien o tienes sobrepeso. ¿Reconoces estos síntomas? Muchos factores pueden influir en una presión alta, pero la buena noticia es que la tensión se puede controlar sin recurrir a los fármacos. Cambiando tu alimentación y tu estilo de vida podrás hacer que tu presión baje y vuelva a ser normal.
En cambio, los países de ingresos bajos tienen la prevalencia más elevada de tensión arterial elevada. En la Región de África de la OMS se estima que en muchos países más del 30% de los adultos sufre hipertensión, y esa proporción va en aumento. Asimismo, los valores medios de la tensión arterial en esta región son mucho más altos que la media mundial.

Hasta hace relativamente poco las cifras de tensión arterial o TA para considerar que una persona sufre HTA eran superiores a 140 de sistólica y/o 90 de diastólica. Pues bien, la AHA —Asociación Americana del Corazón— y la ACC —Colegio Americano de Cardiología—, ambos de EEUU, han decidido modificar los rangos de tensión arterial a partir de los cuales se debe considerar que una persona sufre HTA. Estas nuevas cifras son (tomado del artículo original, Whelton PK, et al. 2017 High Blood Pressure Clinical Practice Guideline, Hypertension; pp.: 22).


En casos de que no sufras de hipertensión ni insuficiencia cardíaca, puedes añadir un poco de sal a tus comidas. Algunas nutricionistas, recomiendan tomar puntualmente algo salado como un puñado de frutos secos (cacahuetes o almendras) o tomarse un café o un zumo de naranja. Las personas que toman antihipertensivos es importante que revisen con su médico la dosis y el horario de las tomas.
Si eres una persona que sufre hipotensión, seguro que estás acostumbrada a que las lecturas de tu presión sean siempre bajas, y a marearte ligeramente cuando te pones de pie tras haber estado sentada mucho tiempo o al levantarte bruscamente. El problema se produce cuando hay una  disminución brusca del flujo sanguíneo al cerebro y causa mareos, desmayos y, en casos extremos, shock.
Usted puede tener la presión arterial alta, o hipertensión, y aun así sentirse bien. Eso es debido a que la presión arterial alta a menudo no causa señales de enfermedad que una persona pueda ver o sentir. Pero la presión arterial alta, a veces llamada “el asesino silencioso”, es muy común en las personas mayores y es un problema de salud muy serio. Si la presión arterial alta no se controla por medio de cambios en el estilo de vida y medicamentos, puede provocar derrames cerebrales, enfermedades cardiacas, problemas oculares, insuficiencia renal y otros problemas de salud. La presión arterial alta también puede causar dificultades para respirar cuando una persona hace actividades físicas o ejercicios livianos.
Sufrir alteraciones en la tensión puede llegar a generar numerosos problemas, algunos de ellos graves. Los episodios de crisis pueden tener consecuencias como infartos y daños cerebrales, causando daños a órganos vitales (el corazón, los riñones o el cerebro), por lo tanto, es de vital importancia hacer caso de los especialistas y llevar un control exhaustivo para minimizar los riesgos.
Análisis de sangre. Estos análisis proporcionan información acerca de tu estado de salud general e indican si tienes un nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia), un nivel alto de azúcar en sangre (hiperglucemia o diabetes) o un recuento de glóbulos rojos bajo (anemia), que son factores que pueden reducir la presión arterial a niveles más bajos de lo normal.
Y en la presión arterial. Según distintos estudios, sentirse solo puede conducir a ansiedad y depresión y un estado anímico bajo, está ligado a la tensión alta. Mantén una vida social activa, te ayudará a controlar la presión. Si tus amigos de siempre tienen poca disponibilidad, amplía tu círculo de amistades. Puedes apuntarte a talleres, cursos, unirte a grupos que compartan tus intereses para conocer a gente nueva.

Se hizo una revisión de 49 estudios de investigación, para la Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención Médica, AHRQ por su sigla en inglés), una agencia de investigación del gobierno federal. La revisión se hizo para comprender si hay beneficios al medirse uno mismo la presión arterial. El informe fue revisado por médicos clínicos, investigadores, expertos y el público. El informe puede leerse en www.effectivehealthcare.ahrq.gov/selfmeasuredbp.cfm (disponible sólo en inglés).
Si estos cambios en su estilo de vida no le bajan la presión arterial a un nivel seguro, el médico también le recetará medicamentos. Puede probar varios tipos o combinaciones de medicamentos antes de encontrar un plan que funcione de la mejor manera para usted. Los medicamentos pueden controlar su presión arterial, pero no pueden curarla. Probablemente tendrá que tomar medicamentos por el resto de su vida. Planee con el médico cómo manejar su presión arterial.
Según el American College of Sports Medicine, nunca hagas ejercicio si tu presión arterial es igual o superior a 200/110 mm Hg. La American Heart Association, advierte aún más y te sugiere que busques ayuda médica si tu presión arterial se eleva por encima de 180/110 mm Hg durante el descanso. Si eres hipertenso o sospechas que tu presión arterial puede estar elevada, toma la presión arterial antes de hacer ejercicio utilizando en casa un dispositivo de presión arterial digital.
Una cantidad de medicamentos también pueden provocar hipotensión ortostática, especialmente medicamentos que se usan para tratar la presión arterial alta (diuréticos, betabloqueantes, bloqueantes de los canales de calcio e inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina), así como también antidepresivos y medicamentos que se utilizan para tratar la enfermedad de Parkinson y la disfunción eréctil.

La hipertensión o tensión alta se da en valores superiores a 14 y 9, mientras que los valores por debajo de 10 y 6 indican hipotensión o tensión baja. Si tienes tendencia a tener la tensión alta o tienes antecedentes familiares, te recomendamos que leas este artículo sobre claves para prevenir la hipertensión. En cambio, si crees que puedes padecer hipotensión, te invitamos a que leas este otro artículo para que sepas cuáles son los síntomas de la tensión baja.


La presión arterial es la fuerza con la que la sangre viaja por nuestro cuerpo, por ello resulta importante mantener unos valores adecuados para garantizar al máximo la salud cardíaca. La tensión arterial alta es un padecimiento muy común que pone en riesgo la salud del corazón, haciéndonos más propensos a sufrir enfermedades cardíacas. Llevar una dieta adecuada y tomar la medicación indicada por un especialista, es fundamental para mejorar este cuadro, por eso en nuestro artículo 5 recetas para bajar la presión alta te damos soluciones alimenticias para combatir este problema.
La hipotensión normalmente no necesita tratamientos, aunque en ocasiones sí que requiere de asistencia médica, dependiendo de los síntomas. Por ejemplo, si la hipotensión es la causa de un shock requiere urgentemente una atención médica que le suministrará sueros o sangre por vía intravenosa y le recetará medicamentos para que la presión arterial aumente.
Esta acumulación reduce la cantidad de sangre que vuelve al corazón, es decir, la cantidad de flujo sanguíneo bombeado. Esto provoca un descenso de la presión arterial. Ante esta situación, el organismo responde aumentando los latidos del corazón, lo que hace que las contracciones sean más fuertes, los vasos sanguíneos se contraigan y se reduzca su capacidad.
Su médico puede sugerirle que se chequee su presión arterial en su casa. La forma más fácil de hacerlo es usar un monitor de presión arterial digital. Usted puede obtener un monitor en su farmacia local, hospital, clínica o en línea. Su médico puede ayudarle a encontrar un monitor adecuado para usted y mostrarle cómo usarlo. Muchas farmacias y tiendas de comestibles también tienen monitores en la tienda que puede utilizar de forma gratuita.
Intenta realizar al menos 150 minutos por semana de actividad aeróbica moderada o 75 minutos por semana de actividad aeróbica intensa, o bien una combinación de actividad moderada e intensa. Por ejemplo, intenta caminar a paso ligero durante alrededor de 30 minutos casi todos los días de la semana. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos cortos de recuperación de actividad más ligera. Trata de hacer ejercicios para fortalecer los músculos al menos dos días a la semana.
El control en el hogar puede ayudarte a controlar tu presión arterial, asegurarte de que funcionen tus cambios en el estilo de vida y alertarlos a ti y a tu médico de posibles complicaciones para la salud. Los monitores de presión arterial se encuentran disponibles para el público sin ningún tipo de receta. Habla con tu médico sobre el control en el hogar antes de comenzar.
×