Todos los niveles de presión arterial ponen estrés mecánico en las paredes arteriales. Presiones más altas aumentan la carga de trabajo del corazón y la progresión del crecimiento malsano de tejido (ateroma) que se desarrolla dentro de las paredes de las arterias. Cuanto más alta es la presión, se presenta más estrés y tiende a progresar más el ateroma, y el músculo del corazón tiende a engrosarse, agrandarse, y hacerse más débil con el tiempo.
Antes de ver la tabla, vamos a echar un vistazo rápido sobre las lecturas de la presión arterial. Se puede medir la presión arterial por cualquiera de los dos tipos de monitores de la presión arterial – un esfigmomanómetro o un manómetro de mercurio. Hay dos métodos principales para medir la presión arterial – el método no invasivo y el método invasivo. Con ayuda del método no invasivo, se puede medir la presión arterial en las siguientes formas: –
Haga ejercicio todos los días. El ejercicio moderado puede reducir el riesgo de tener presión arterial alta. Establezca algunas metas para hacer ejercicios de manera segura y gradualmente lograr hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio al día la mayoría de los días de la semana. Consulte con el médico antes de comenzar un plan de ejercicios si tiene problemas de salud que no están siendo tratados. Puede encontrar más información sobre el ejercicio y la actividad física en Go4Life.
Descubrir cuáles son los patrones genéticos que contribuyen al riesgo de presión arterial alta. Los investigadores financiados por NHLBI identificaron docenas de nuevas variaciones genéticas que afectan la presión arterial. Los científicos descubrieron que hay nuevas regiones genéticas, y confirmaron el papel de muchas otras ya conocidas, al revisar específicamente el comportamiento de fumar cigarrillos, uno de los muchos factores del estilo de vida que tienen un impacto en la presión arterial. El análisis de las grandes muestras fue posible gracias al trabajo de los investigadores en el Grupo de Trabajo de Interacciones de Estilos de Vida y Genes del Consorcio de Cohortes para la Investigación del Corazón y la Edad en Epidemiología Genómica (en inglés, [CHARGE, por sus siglas en inglés]).
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Un descenso abrupto de la presión arterial puede ser peligroso. Un cambio de solo 20 mmHg, como un descenso de 110 a 90 mmHg de presión sistólica, puede provocar mareos y desmayo si el cerebro no recibe el suministro adecuado de sangre. Los aumentos importantes de la presión arterial, como aquellos provocados por un sangrado no controlado, infecciones graves o reacciones alérgicas, pueden poner en riesgo la vida.

Estos diferentes mecanismos no son necesariamente independientes unos de otros, como se demuestra por la relación entre el RAAS y la liberación de aldosterona. Actualmente, el sistema RAAS es la diana farmacológica de los Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y los antagonistas de los receptores de angiotensina II. El sistema de la aldosterona es afectado directamente por la espironolactona, un fármaco antagonista de la aldosterona. La retención de fluido puede ser tratada con diuréticos; el efecto antihipertensivo de los diuréticos es debido a su efecto sobre el volumen sanguíneo. Generalmente, el reflejo barorreceptor no es un objetivo farmacológico en la hipertensión, porque si se bloquea los individuos pueden sufrir de hipotensión ortostática y desfallecimiento.

4. Mantener el estrés y la ansiedad a raya. Esto es quizás uno de los motivos más habituales de hipotensión, y uno de los que menos suponemos siempre que tenemos una bajada de tensión. Esto es debido a que el cortisol, hormona del estrés, se puede dejar de fabricar en situaciones de estrés permanentes al producirse una fatiga de las glándulas suprarrenales. Si el cortisol no es el indicado, entonces la presión arterial baja.


Si no tomas tus medicamentos para la presión arterial alta exactamente según las indicaciones, tu presión arterial puede sufrir consecuencias. Si te salteas dosis porque no puedes pagar los medicamentos, porque tienes efectos secundarios o simplemente porque te olvidas de tomar tus medicamentos, habla con tu médico acerca de las soluciones. No modifiques tu tratamiento sin la indicación del médico.
El medirse la presión arterial no es un tratamiento para la presión alta. Para ayudar a tratar la presión alta, tal vez necesite llevar una alimentación sana, mantener un peso saludable, hacer suficiente ejercicio y no fumar. Su médico puede también recomendarle medicamentos para ayudarle a bajar la presión arterial. El medirse la presión arterial regularmente es sólo una parte del plan para que reduzca la presión arterial alta.
La presión arterial alta es ocasionada por un estrechamiento de unas arterias muy pequeñas denominadas «arteriolas» que regulan el flujo sanguíneo en el organismo. A medida que estas arteriolas se estrechan (o contraen), el corazón tiene que esforzarse más por bombear la sangre a través de un espacio más reducido, y la presión dentro de los vasos sanguíneos aumenta.

Yamila Papa Pintor es una periodista especializada en deportes (Círculo de periodistas deportivos, 2006-2008). Entre los años 2010 y 2011 trabajó como periodista deportiva en “Argentinos Pasión”. Desde el año 2011 se desempeña en la redacción de artículos sobre distintas temáticas: salud, deportes, viajes, mascotas y recetas de cocina, entre ellas. Además, es locutora de radio y televisión, y una gran entusiasta por la vida natural. Es vegetariana y participante activa de una fundación encargada de plantar árboles en su país de origen, Argentina. En cuanto a idiomas, domina el inglés y el portugués, y tiene un nivel básico de árabe.
“A la presión arterial alta a menudo se le conoce como el ‘asesino silencioso’, porque generalmente no presenta síntomas sino hasta que causa algún daño al cuerpo”, señala el Dr. Douglas Throckmorton, M.D., subdirector del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).  Muchos estudios han demostrado que el uso de medicamentos para reducir la presión arterial atenúa ese daño.
Una vez haya sido determinada la causa de la baja presión, la Dra. Razzouk inicia el tratamiento del problema subyacente. Para la anemia, ella a menudo receta suplementos de hierro. Si hay alguna causa hormonal, ella receta medicamentos para regular la tiroides o la función de las glándulas adrenales. Los motivos cardiovasculares para la baja presión deben ser evaluados por un cardiólogo o un neurólogo. Y para las mujeres embarazadas, el aumento de hidratación probablemente resolverá el problema, pero cualquier síntoma fuera de lo común debe ser reportado al médico.
A medida que usted envejece, la presión arterial alta, especialmente la hipertensión sistólica aislada, es más común y puede aumentar el riesgo de graves problemas de salud. El tratamiento, especialmente si tiene otros trastornos médicos, requiere una evaluación continua y conversaciones con el médico para lograr el mejor balance entre reducir riesgos y mantener una buena calidad de vida.
Las farmacias, tiendas y otros locales venden monitores para medirse la presión arterial en el hogar. Sin embargo, estos dispositivos tampoco miden siempre con precisión. La lectura obtenida con el monitor personal debe compararse siempre con aquella obtenida con el aparato del médico, para asegurar que sean iguales. Recuerde que toda cifra superior a la normal es motivo de consultar al médico, quien podrá hablar con usted sobre el mejor plan de acción.
Cuando los cambios para un estilo de vida saludable solos no logran controlar o bajar la presión sanguínea alta, su médico puede cambiar o actualizar su plan de tratamiento prescribiendo medicinas para tratar su enfermedad. Estas medicinas actúan de diferentes formas para bajar la presión sanguínea. Al prescribir medicinas, su médico también considerará el efecto sobre otras enfermedades que usted puede tener, tal como enfermedad del corazón o riñón. Las posibles medicinas para la presión sanguínea alta incluyen:
Si no se trata, la presión sanguínea alta puede causar serios problemas cardíacos, incluyendo daño al corazón y otros órganos. Por lo tanto, controlar tu presión sanguínea es vital para que esos problemas puedan ser detectados a tiempo. A continuación están los rangos normales de presión sanguínea por edad. La presión sistólica es cuando los ventrículos del corazón se contraen y empujan la presión por la venas, mientras que la diastólica mide la presión de tus vasos sanguíneos entre latidos, cuando tu corazón descansa.
Mientras que estás recostado sobre la mesa, se graban tu presión arterial y ritmo cardíaco. Luego, inclinarán la mesa gradualmente hasta que estés casi en posición vertical. Permanecerás en esta posición por hasta una hora mientras tu presión arterial y ritmo cardíaco son controlados; sin embargo, tu médico puede detener la prueba antes si disminuyen tu presión arterial o frecuencia cardíaca. Es posible que también te den un medicamento para ayudar a mejorar la sensibilidad de la prueba.
Entre algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos que puedes intentar hacer para reducir la presión arterial se incluyen: caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar o bailar. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos posteriores de recuperación de actividad más ligera. El entrenamiento de fuerza también puede ayudar a reducir la presión arterial. Intenta incluir ejercicios de entrenamiento de fuerza al menos dos días a la semana. Habla con tu médico acerca de cómo elaborar un programa de ejercicios.
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