La presión arterial alta es una enfermedad común en la cual la sangre fluye a través de los vasos sanguíneos o arterias a presiones más altas que la normal. La presión arterial es la fuerza de la sangre sobre las paredes de las arterias mientras el corazón bombea sangre. La presión arterial alta, en ocasiones llamada hipertensión, es cuando esta fuerza sobre las paredes de la arteria es muy alta. Es posible que su médico lo diagnostique con presión arterial alta si tiene lecturas frecuentes de presión arterial alta.
Si su proveedor de atención médica le mide la presión arterial en forma manual, lo normal es que le coloque el manguito alrededor del brazo y el estetoscopio en la flexura del codo. El manguito se inflará y se desinflará lentamente, y su proveedor de atención médica podrá determinar sus lecturas de presión arterial: la lectura máxima corresponde a su presión sistólica y la lectura mínima corresponde a su presión diastólica. 

Controla tu presión arterial en el hogar. El control de la presión arterial en el hogar puede ayudarte a controlar de cerca tu presión arterial, ver si la medicación está funcionando, e incluso alertarlos a ti y a tu médico sobre posibles complicaciones. El control de la presión arterial en el hogar no sustituye las visitas al médico, y los medidores de presión arterial para el hogar pueden tener limitaciones. Incluso si obtienes lecturas normales, no dejes ni cambies tus medicamentos ni tampoco alteres tu alimentación sin hablar primero con el médico.

Es la elevación de los niveles de presión arterial de forma continua o sostenida. Para entenderlo mejor es importante definir la presión arterial. El corazón ejerce presión sobre las arterias para que éstas conduzcan la sangre hacia los diferentes órganos del cuerpo humano. Esta acción es lo que se conoce como presión arterial. La presión máxima se obtiene en cada contracción del corazón y la mínima, con cada relajación.
La presión arterial muestra cuánto debe trabajar el cuerpo para bombear sangre a los órganos. La presión arterial puede ser baja, normal o alta (la cual se llama hipertensión). Tener hipotensión o (presión arterial baja) o hipertensión puede provocar condiciones médicas como enfermedades cardiacas o disminución de la función cerebral.[1] Si te mides regularmente e interpretas los resultados, podrás leer tu presión arterial y detectar potenciales problemas de salud.
Desde que se inicia una dieta saludable hasta que se puede constatar de forma significativa una pérdida de peso, ha de pasar el tiempo necesario para que los mecanismos fisiológicos en el cuerpo humano que regulan el mantenimiento del peso habitual se adapten al nuevo equilibrio entre ingesta y consumo de calorías. “Este proceso puede durar varias semanas y requiere una dosis de paciencia y constancia que los pacientes no suelen tener, si no se les previene adecuadamente”, explica el profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera.
Además, adoptar unos hábitos de vida saludables puede ayudar a controlar mejor la hipertensión, y con unos sencillos gestos en el día a día se puede mantener el corazón sano. Si quieres evitar o retrasar la necesidad de tomar fármacos antihipertensivos, y reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, toma nota de estas 10 formas de reducir tu presión arterial de manera natural.
El control en el hogar puede ayudarte a controlar tu presión arterial, asegurarte de que funcionen tus cambios en el estilo de vida y alertarlos a ti y a tu médico de posibles complicaciones para la salud. Los monitores de presión arterial se encuentran disponibles para el público sin ningún tipo de receta. Habla con tu médico sobre el control en el hogar antes de comenzar.
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